Ayuso se muestra fortalecida tras la reciente derrota política de la izquierda en Madrid.
La izquierda madrileña se esfuerza con insistencia, pero no logra arrinconar a Isabel Díaz Ayuso. Este jueves, la presidenta regional ha llegado al Pleno de la Asamblea con otra victoria política en su haber, tras el archivo de la causa abierta contra su número tres … en el partido, Ana Millán. Los diputados del PP han recibido a la que también es vicepresidenta de la Asamblea con una prolongada ovación de pie, mientras que desde la izquierda observaban la escena con resignación. El PSOE y Más Madrid han intentado atacar a Ayuso por la guerra, por su pareja, por la imputación de su jefe de gabinete o simplemente porque consideran que es «la vergüenza» de Madrid. Sin embargo, la presidenta, que se fortalece ante estos ataques, ha salido airosa, burlándose del viaje de Yolanda Díaz a Los Ángeles mientras sus colegas sufrían una derrota contundente en las elecciones de Castilla y León.
El archivo de la causa contra Ana Millán, por la supuesta comisión de delitos de corrupción relacionados con contratos presuntamente irregulares durante su etapa como concejal en Arroyomolinos, ha revitalizado a un Partido Popular madrileño que llevaba un par de meses acumulando crisis internas. Los populares necesitaban una buena noticia que les diera otro impulso de moral, y el cierre del caso que amenazaba a Millán ha sido su mejor oportunidad. Además, les permite sumar otra derrota política a la izquierda, que ha señalado constantemente a la número tres de Ayuso y ha fracasado en sus intentos de acoso.
Precisamente, fuentes parlamentarias indican que varios diputados del Grupo Socialista han felicitado en privado a Ana Millán por el archivo de la causa. Sin embargo, en público, nadie de la oposición ha ofrecido una disculpa, como había exigido el PP. El secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, no solo no ha reculado, sino que ha optado por criticar a la juez, ironizando sobre los «prodigios» de la justicia madrileña cuando se trata del PP de Madrid.
La izquierda sigue aprovechando al máximo el ‘no a la guerra’, un intento desesperado de desgastar a Ayuso. Durante el Pleno, se han vuelto a escuchar varias veces ese lema lanzado por diputados del PSOE, que lo utilizan como un misil contra el PP, como si fueran responsables de haber enviado una fragata a Chipre. La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha acusado a Ayuso de ser «sumisa» ante Estados Unidos, Israel y Trump. El PSOE también incluye otro nombre como «aliado» de Ayuso: Netanyahu.
Sin embargo, Bergerot le ha entregado la oportunidad a Ayuso cuando le preguntó por sus prioridades: «Mi prioridad es no dejar a mi equipo desprotegido mientras se despeña en unas elecciones para irme a los Oscar», respondió la presidenta madrileña, refiriéndose a Yolanda Díaz. No se detuvo ahí. Se recreó en el viaje de la vicepresidenta: «Así es, el Oscar es… para Podemos, Sumar y Hamás Madrid. El Oscar a los mejores actores. El poder del caviar les ha vencido, señorías».
La portavoz socialista, Mar Espinar, no ha insultado a Ayuso como la semana pasada, cuando la llamó «desalmada», «mala persona», «ridícula», «arrastrada», «vacía»… Esta vez se ha conformado con señalarla como una «vergüenza» para Madrid y para España, acusándola de expresar «burradas supremacistas» y de «jalear al genocida de Netanyahu». Y, de paso, ha criticado a la presidenta por mantener a su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, a pesar de estar imputado y por convertir Madrid en una región «sin ley».
Ayuso, inicialmente, se ha reído de los mensajes internos de sus socios de Gobierno, en los que se menciona al «inútil de López», en alusión a Óscar López, el líder de Espinar, a quien la presidenta regional se refiere como «la subordinada errante». También ha ironizado diciendo que detrás de todas las acusaciones contra su equipo y su entorno está la izquierda, «para hacer daño, por eso las pierden todas». Enfatizó que estas campañas provienen «del entorno de La Moncloa, donde le preparan los papeles». «A MAR no la persigue la justicia, la persigue la izquierda», ha afirmado en defensa de Miguel Ángel Rodríguez, su jefe de gabinete.



