Ayuso solicita a Vox que no sabotee los gobiernos autonómicos, incluyendo el de Madrid, por motivos políticos.
Mientras las negociaciones entre los populares y Vox para formar gobierno en Extremadura y Aragón avanzan, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, instó a Vox a no socavar los gobiernos autonómicos, incluido el de Madrid, por motivos partidistas. Defendió su modelo de integración madrileño frente a lo que considera la “islamización” que promueve el Gobierno socialista. “También desean llevar a Extremadura a elecciones. Mi única solicitud es que no interfieran con el trabajo del Gobierno extremeño ni con el de la Comunidad de Madrid por intereses partidistas”, afirmó la presidenta durante la sesión de control al Gobierno en la Asamblea de Madrid.
La petición se realizó en respuesta a la portavoz de Vox en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, quien ha endurecido su discurso contra el ejecutivo autonómico para destacar su propio perfil en la carrera por el liderazgo del bloque conservador en el contexto electoral que vive España. «Y muy pronto, 2027. Tic Tac», advirtió Moñino anticipando posibles escenarios electorales.
La presidenta defendió la estabilidad institucional. “Estamos luchando con uñas y dientes, solos”, recriminó a Vox. A pesar de ello, Madrid mantiene “la política fiscal más atractiva de España” y enfrenta “ataques diarios contra nuestra gestión”.
No obstante, Vox optó por una estrategia de confrontación directa. Pérez Moñino acusó al Ejecutivo de haber “tendido la mano a la extrema izquierda” para desestimar propuestas de su grupo durante la legislatura y de comportarse como si no tuviera “ninguna responsabilidad en la alarmante situación que vivimos hoy en Madrid”.
Vox repitió uno de sus clásicos: un discurso centrado en la seguridad y la inmigración. “Al parecer, en las cárceles los criminales ya tienen acento extranjero. Pero, ¿qué acento tienen los criminales que hoy están libres en Madrid? No lo sabemos”, declaró Pérez Moñino, antes de reprochar al Gobierno regional que impide que los madrileños conozcan quién comete los delitos “en su Madrid sin muros”, exigiendo que se revele la nacionalidad de los delincuentes en la región. “Oponerse a la islamización de Europa queda muy bien, presidenta. Vamos a ver cuándo se opone a la islamización aquí, en Madrid, que es donde gobierna”, criticó Pérez Moñino.
Ayuso respondió estableciendo una clara línea divisoria. Admitió que la Comunidad tendrá que afrontar la regularización masiva del PSOE «que permite la llegada constante de personas sin que podamos controlar el acceso a los servicios públicos”, una situación que atribuyó al Gobierno de la Nación. Sin embargo, rechazó el enfoque de Vox: “La izquierda promueve la islamización y la inmigración precaria; ustedes, en cambio, están abiertamente en contra de los inmigrantes. Nosotros defendemos la integración y la prosperidad, también para los que vienen de fuera. Esa es la diferencia”, afirmó dejando claro su postura sobre la migración.


