Ayuso y Almeida promueven sus presupuestos, resaltando la inacción de Sánchez.
Isabel Díaz Ayuso inició la semana desafiando al Gobierno de Pedro Sánchez: mientras Moncloa aún no presenta los Presupuestos Generales del Estado, Madrid ya aprobó los suyos para 2026. Estos son los primeros en superar los 30.000 millones de euros y garantizan la inversión social, con nueve de cada diez euros destinados a políticas de bienestar.
El Consejo de Gobierno aprobó el proyecto que crece un 6,9 por ciento en comparación con el ejercicio anterior. Madrid sigue creciendo y lo hace sin aumentar impuestos. Esta ha sido la máxima utilizada esta semana para evidenciar la diferencia con el Ejecutivo central.
Las cuentas regionales consolidan la estabilidad fiscal y apuntan directamente a un sector que se siente menospreciado por Moncloa: los autónomos. La Comunidad incrementará en 2026 las ayudas a trabajadores por cuenta propia un 17,7 por ciento, un gesto político que no pasa desapercibido en el contexto nacional.
La presidenta madrileña busca con este aumento contrarrestar las subidas de cuotas impulsadas por Moncloa y que fueron rectificadas después de la presión de las asociaciones de autónomos. «Madrid no penaliza a quien emprende», han repetido esta semana en Sol tras la presentación del paquete de medidas. En la práctica, el plan permitirá que un nuevo autónomo reciba hasta 4.000 euros en ayudas para cubrir los primeros gastos de su actividad, además de un beneficio para los mayores de 52 años que también podrán acceder a la tarifa plana.
El mensaje es claro: donde el Gobierno de Sánchez ahoga, la Comunidad ayuda. Las diferencias entre ambas administraciones en cuestiones económicas y fiscales han sido constantes durante la legislatura, pero la aprobación de los presupuestos autonómicos antes de finalizar el año refuerza la imagen de gestión y previsión que Ayuso desea proyectar frente a la «parálisis» de Moncloa.
Asimismo, el Gobierno regional destaca su prioridad: el gasto social. Los datos divulgados esta semana indican una inversión en sanidad que superará los 10.000 millones, la educación recibirá un refuerzo del 7 por ciento que incluye la ampliación de plazas en Formación Profesional, y el gasto sanitario aumenta un 5,2 por ciento debido a la modernización de hospitales y la digitalización de servicios.
El presupuesto también contempla un refuerzo en las políticas de vivienda, aunque esta semana el Ayuntamiento de Madrid ha captado la atención en este ámbito. El equipo de José Luis Martínez-Almeida ha anunciado un incremento del 3,7 por ciento en el presupuesto de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), que gestionará más de 176 millones de euros en 2026.
En Cibeles han querido aprovechar el impulso del anuncio de Sol para avanzar sus previsiones presupuestarias en vivienda para el próximo año. Así, el Ayuntamiento tiene previsto destinar esta inversión, entre otros objetivos, a finalizar nuevas promociones de pisos públicos y ampliar el programa ReViva, enfocado en recuperar viviendas vacías y ponerlas en alquiler a precios asequibles.
La prioridad municipal consiste en aumentar la oferta en barrios con fuerte presión residencial en un momento en que el mercado muestra signos de enfriamiento.
De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, la compraventa de viviendas cayó un 3,4 por ciento en los meses de verano, y el Ayuntamiento busca contrarrestar esa tendencia activando el parque público y facilitando el acceso a jóvenes y familias vulnerables en la capital.
Programa arrendamiento
Las medidas del alcalde llegan tras la polémica por el anuncio del Ministerio de Vivienda, que planea un nuevo programa de arrendamiento social con fondos europeos, una iniciativa que ha sido criticada en el Consistorio por su «falta de coordinación real con las entidades locales». En Cibeles subrayan que «el Gobierno promete viviendas mientras nosotros las facilitamos».
Almeida ha aprovechado el contexto para reforzar también su discurso sobre la gestión municipal. Además del avance presupuestario en vivienda, el Ayuntamiento ha presentado dos nuevas medidas clave al cierre del año: el plan de limpieza urbana integral y la reorganización de obras nocturnas para disminuir el tráfico en las principales arterias de la ciudad durante la campaña navideña.
El Plan Especial de Limpieza prevé la creación de brigadas 24 horas y una campaña de vigilancia en comercios y zonas con mayor afluencia, además de un aumento de las sanciones por vertidos indebidos. El objetivo es «mejorar la percepción de limpieza en las calles» tras detectar un aumento de residuos junto a los contenedores. La coordinación entre la Policía Municipal y los servicios de limpieza se intensificará para controlar los incumplimientos.
Simultáneamente, el área de Movilidad anunció que los cortes por obras en Ventas, Bernabéu, Conde Casal y Delicias se realizarán durante la noche en noviembre. Esta medida busca reducir la congestión de tráfico en vísperas de Navidad, una de las épocas de mayor densidad circulatoria del año.
Las medidas se suman a los avances tecnológicos en movilidad que el Ayuntamiento presentó recientemente, como la utilización de drones y aerotaxis, un hito que mejorará la gestión del transporte en la capital.
El ritmo pre navideño contrasta con la inacción del Ejecutivo central, que sigue sin concretar sus presupuestos ni avanzar en las principales reformas anunciadas. A esto se añade la tensión política que ha aumentado al final de la semana con la comparecencia de Pedro Sánchez en la comisión de investigación del Senado. Sus alusiones a Ayuso confirman «la obsesión que tiene con la presidenta», aseguran en el PP de Madrid.
El enfoque madrileño en boca del jefe del Ejecutivo se produce justo cuando el Gobierno autonómico refuerza su perfil de gestión con unas cuentas aprobadas y un calendario legislativo cumplido. Mientras, Moncloa enfrenta la presión de sus socios, que condicionan su apoyo a los Presupuestos Generales. Desde la Puerta del Sol perciben esta situación como una «muestra de agotamiento político» del Gabinete de Sánchez.
Ayuso y Almeida han sincronizado agendas para demostrar músculo político en otra de las semanas «horribilis» en Moncloa y Ferraz. Gestión y previsión frente a susto o muerte en fechas de Halloween.



