«Begoña enfrenta dificultades; las consortes recibían atención protocolaria, no en asuntos empresariales», afirma De Celis, testigo en Moncloa.


Mª Ángeles López de Celis (Madrid, 1957) posee una licenciatura en Psicología y es funcionaria de carrera. Además, ha sido la única persona en formar parte de la secretaría de los primeros cinco presidentes del Gobierno de la democracia española, realizando esta labor durante 32 años ininterrumpidos.

Por su destacada labor, fue condecorada en 2006 con la Cruz de la Orden del Mérito Civil y, mientras continúa su trabajo en el Ministerio del Interior, ha desarrollado una prolífica carrera como autora de narrativa y novela contemporáneas.

En 2010, lanzó Los presidentes en zapatillas; en 2012, El síndrome de Alí Babá, que aborda casos de corrupción política. Un año después, publicó Las damas de la Moncloa, un retrato que combina lo íntimo y lo político sobre las mujeres de los presidentes de Gobierno, desde Adolfo Suárez hasta José Luis Rodríguez Zapatero.

Como experta en Moncloa, la autora conversó con EL ESPAÑOL, comentando que combina su trabajo en Interior con la promoción de su nueva novela, Granizo de Otoño (Editorial Sargantana), la cual es «un homenaje al buen periodismo«. La historia se centra en una periodista española que termina trabajando en el New York Times.

Pregunta.- En sus obras, suele poner a las mujeres en el centro. Una periodista, una joven que se dedica a la política en su novela La diputada

Respuesta.- No es por nada, y tampoco por un feminismo mal entendido. Se trata de reflejar los problemas que enfrentan las mujeres. En La diputada, expuse las dificultades que enfrentan las mujeres en un entorno dominado por hombres, además de temas como la violencia de género, las relaciones familiares y el ámbito laboral.

De Celis, con un ejemplar de su nueva novela, 'Granizo de Otoño'.


De Celis, con un ejemplar de su nueva novela, ‘Granizo de Otoño’.

David Morales

También ha investigado sobre la corrupción política. «Veamos la situación actual, es muy negativa. Escribí sobre esto en coincidencia con el surgimiento de los movimientos de indignados, y luego llegó el 15-M».

Resalta que «fue un soplo de aire fresco, con esos nuevos partidos… y hoy, en vez de mejorar, estamos en una situación mucho peor».

¿Su conclusión? «Este sistema es ineficaz. La corrupción es un asunto cultural, y no tenemos la capacidad de ser honrados motu proprio. La única solución es endurecer las penas y normativas para que los culpables sean castigados efectivamente. Ni las leyes ni los portales de transparencia han servido de algo».

Las consortes

María Ángeles López de Celis trabajó codo a codo en el palacio de Moncloa con Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, así como con sus esposas.

Las esposas de los presidentes «no tienen un cargo oficial». De hecho, «no tienen protagonismo alguno y no disponen de un presupuesto propio«.

Por lo tanto, cada pareja que llegaba «tenía que definir su modelo conyugal, por intuición. A diferencia de un mes, se trata de años. Y esos modelos han sido tan variados como lo son sus maridos. Este acuerdo se establece entre ellos».

La escritora, psicóloga y funcionaria, posando para EL ESPAÑOL.


La escritora, psicóloga y funcionaria, posando para EL ESPAÑOL.

Conoció bien a Pilar Ibáñez, Amparo Illana, Carmen Romero, Ana Botella, y a Sonsoles Espinosa, quien fue la última en coincidir con ella antes de su traslado al Ministerio del Interior. Con la única que no tuvo la oportunidad de trabajar fue con Elvira Fernández, la esposa de Mariano Rajoy.

Fueron mujeres que «sacrificaron sus propias carreras profesionales mientras sus maridos eran presidentes, como en el caso de Ana Botella«.

La única que no lo hizo fue Sonsoles Espinosa, la esposa de Zapatero, quien continuó su carrera como cantante lírica. «Ella siguió cantando porque su actividad profesional no tenía relación con la política«.

Carmen Romero, quien era profesora de literatura secundaria, «también estuvo un periodo sin ejercer. Esto no tiene comparación con lo que ocurre ahora».

Pregunta.- ¿Contaban las consortes con asesores?

Respuesta.- No, no. Tenían funcionarios de apoyo administrativos, para facilitarles los asuntos de protocolo y agenda, que deben ser gestionados por alguien experimentado que sepa ayudarles.

Por ejemplo, organizar una cena o planificar un viaje de Estado. La función de la esposa es acompañar al presidente, porque ambos representan a España en el exterior, pero esto no tiene nada que ver con negocios privados que puedan tener.

Pregunta.- ¿Qué le parece que la defensa de Begoña Gómez haya solicitado a Presidencia que detalle las actividades de las esposas de otros presidentes de Gobierno?

Respuesta.- Creo que la estrategia de la defensa de Begoña Gómez es errónea al pedir a Presidencia información sobre el personal de apoyo que tenían sus predecesoras, ya que esa respuesta podría volverse en su contra.

Aunque las otras hayan hecho cosas indebidas, eso no la exime de su responsabilidad. Además, en esos informes no aparecerá ninguna actividad financiera o empresarial.

A medida que pasan los días, creo que su situación se complica más. No pinta bien para Begoña Gómez.

Regular la figura

Dada la situación excepcional, López de Celis opina que «es tiempo de abordar este tema y establecer una normativa que regule las responsabilidades y funciones de las esposas de los presidentes de Gobierno. De ellas y de ellos, de los consortes, en caso de que alguna vez tengamos una presidenta».

Confiesa que por ahora no piensa en escribir la segunda parte de El Síndrome de Alí Babá. «Es adentrarse en terrenos complicados. Ese libro me trajo ciertas represalias, como el intento de abrirme un expediente disciplinario».

Esa obra «la escribí porque estaba indignada con los temas de corrupción. Tenía tantos temas que tuve que seleccionar. ¿Me atrevería ahora? Sí, pero tendría que estar enojada y molesta».

Mº Ángeles López de Celis, caminando por el Paseo de Colón.


Mº Ángeles López de Celis, caminando por en el Paseo de Colón.

David Morales

Pregunta.- ¿Alguna vez recibió alguna felicitación de una primera dama por el libro sobre ellas?

Respuesta.- Ninguna. A nadie le agrada que hablen de ella.

Esta semana, revela a EL ESPAÑOL que fue contactada por Elvira Fernández, la esposa de Mariano Rajoy. «Me llamó muy agradecida tras verme en una entrevista de televisión. Lo que mencioné de ella, aunque no trabajé allí en su época, es que dejó un muy buen recuerdo en la Presidencia del Gobierno».

Las demás sí la han contactado. «Ten en cuenta que a Ana Botella no la dejé en muy buen lugar, pero todo lo que relaté es rigurosamente cierto», concluye.

López de Celis dejó su puesto de secretaria de la Presidencia del Gobierno antes de la salida de José Luis Rodríguez Zapatero. «Estuve seis años con él. Publicué el libro y me fui. No podía quedarme un día más allí».

Recordando a los niños que vio crecer en ese entorno, comenta: «Nadie piensa en los niños, en los hijos de los presidentes. Desean pasar tiempo con sus padres, y a veces no pueden, pasan los años y se convierten en adolescentes. En Moncloa, la adolescencia es la madre de todas las adolescencias, porque llevan una vida que no es la habitual».

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