Café de París: el famoso restaurante especializado en entrecôte que ha conquistado las redes sociales.
Cuando la Navidad llega a Madrid, la ciudad se adorna con luces, aromas y sabores que fascinan tanto a los habitantes como a los visitantes. Uno de los lugares que genera mayor expectativa gastronómica en estas fechas es el emblemático L’Entrecôte Café de París, el bistró que ha cautivado a madrileños y celebridades con un solo plato: su entrecôte con la famosa salsa secreta, acompañado de patatas fritas y una ensalada. Este martes, Anabel Pantoja y su madre visitaron el restaurante para disfrutar de esta experiencia culinaria que ha despertado pasiones entre influencers y amantes de la buena comida.
El bistró, que inició su andadura en Madrid hace diez años gracias al emprendedor Pablo Caruncho, conserva la esencia parisina en cada detalle. Con suselos de ajedrez, mesas de mármol, sillones de terciopelo burdeos y lámparas de cristal, el establecimiento crea un ambiente clásico y elegante, donde el verdadero protagonista es el entrecôte con salsa Café de París, una receta secreta creada en 1930 en Ginebra por Monsieur Boubier y su esposa, y transmitida de generación en generación hasta los actuales propietarios. La salsa, un mix de mantequilla, hierbas y especias, es el secreto mejor guardado que ha convertido a este plato en un clásico internacional.
El menú es básico pero impecable: ensalada con aliño secreto, entrecôte fileteado presentado sobre un rechaud que mantiene la salsa caliente, permitiendo que cada comensal la añada a su carne, y patatas fritas al gusto, recién hechas y cocinadas «à la minute» en aceite de oliva. Se puede elegir el término de la carne entre cinco opciones -Bleu, Saignant, A Point, Rose y Bien Cuit- y repetir las patatas tantas veces como se desee. Para cerrar la experiencia, el restaurante ofrece postres artesanales, incluyendo la célebre Crème Brûlée, hojaldre de manzana con helado de vainilla, profiteroles y la icónica Crêpe Suzette, acompañados de una cuidada selección de vinos nacionales y franceses, así como cócteles clásicos.
Aunque los comensales del bistró siempre han atraído a figuras del cine, la música y el deporte, desde José Coronado y Paco León hasta C. Tangana o jugadores del Real Madrid, hoy la atención también se dirige hacia Anabel Pantoja, quien disfrutó del ambiente elegante y acogedor junto a su madre. La visita demuestra que la experiencia de Café de París no es solo gastronómica, sino un ritual que fusiona historia, tradición y sabor en un solo plato.

Anabel Pantoja junto a su madre y su hija. (Foto: Gtres)
Y, por si fuera poco, este año el bistró ha ampliado su oferta más allá del restaurante con la apertura de su food truck en el mercadillo navideño de Nuevos Ministerios. Allí, la emblemática baguette con entrecôte, patatas fritas y salsa secreta permite a los madrileños disfrutar de la receta icónica «on the go», mientras exploran las casetas de madera, luces y espectáculos musicales del mercadillo organizado por El Corte Inglés. Con solo 100 unidades diarias a 17 euros, el bocadillo se ha convertido en un artículo de culto, ideal para quienes buscan una experiencia gourmet incluso al aire libre. Así, entre los locales de Chamberí, Conde de Aranda y Félix Boix, y la versión portátil del mercadillo de Nuevos Ministerios, L’Entrecôte Café de París demuestra que se puede vivir del éxito de un solo plato y conquistar a una clientela fiel que, en estas fechas, halla en la magia de la Navidad el momento ideal para degustar la historia y el sabor de un clásico atemporal.



