Carabanchel se transforma: así será su nuevo “microbarrio” artístico con 25 edificaciones | Noticias de Madrid
La calle Antoñita Jiménez, una vía angosta y algo oculta en el distrito de Carabanchel, ha sido marcada durante décadas por su perfil industrial, primero como centro de confección y más tarde como sede de talleres mecánicos. Sin embargo, ha emergido como el núcleo de una transformación urbana insólita en Madrid. Donde antes reinaba el silencio de fábricas y naves cerradas, ahora resuena el eco de un proyecto que busca reinventar el barrio de Opañel.
La promotora Kronos Real Estate lleva cinco años adquiriendo, una a una, las edificaciones que rodean esta calle y otras seis aledañas. Naves deshabitadas, fábricas inactivas, y edificios industriales sin futuro son el objetivo de su ambición: convertir este rompecabezas urbano en un “microbarrio” artístico, un espacio donde convivan viviendas de alquiler y áreas para la creación. “Nuestra intención es que sea un destino artístico que respete el alma del barrio”, sintetiza su consejero delegado, Saïd Hejal. Habla con la certeza de quien ha observado cómo Carabanchel, casi en silencio, se ha ido transformando en un hogar para artistas y galerías, en parte gracias a su esfuerzo.
El proyecto es ambicioso: 25 edificaciones, de las cuales 15 serán restauradas y 10 se levantará desde cero. Desde la azotea de uno de esos edificios en la calle Pedro Campos 6, la ciudad se despliega como una vista espléndida. En contraste, el barrio presenta otra faceta: terrenos vacíos, grúas, excavadoras, y muros recién derribados… Las obras avanzan de forma irregular desde el número 3 de Antoñita Jiménez hasta el 62. En este último, un antiguo almacén de Autocares Trébol Tours, según indica su cierre metálico, se ha transformado en el taller de un escultor mexicano.

La intervención abarca 38.000 metros cuadrados edificables distribuidos en siete calles de Opañel, un barrio ya establecido pero con cicatrices industriales claramente visibles. Cuando todo esté finalizado —Kronos estima que tomará alrededor de siete años— más de 300 viviendas de alquiler estarán disponibles. Lo más singular es la autoría: los nuevos edificios serán diseñados por arquitectos de renombre, incluidos dos galardonados con el premio Pritzker, el más prestigioso en la disciplina. “Serán 10 piezas de arquitectura excepcional para un barrio con un alma artística”, enfatiza Hejal. Cinco se erigirán en Antoñita Jiménez y las otras cinco en Fernando González, Antonio González Porras y Miguel Mayor.
Hejal no oculta su entusiasmo. “Es el mejor proyecto que hemos realizado”, dice. Han estudiado cada detalle para asegurar que la intervención respete el carácter del barrio mientras garantiza la rentabilidad de los más de 150 millones de euros que invertirá Kronos y el grupo de inversores que respalda el desarrollo. El ladrillo será el hilo conductor de los diseños, y muchas de las estructuras industriales originales serán preservadas. Para el consejero delegado, son “joyas únicas de una época” que merecen seguir en pie. Entre ellas, la antigua fábrica de Cocinas Cobo o la primera estructura que será inaugurada bajo la firma del arquitecto Juan Herreros, quien es el autor del Museo Munch de Oslo. En este lugar se construirán 74 viviendas con piscina y áreas comunes, organizadas en torno a una galería de jardines interiores visibles desde la calle, configuración que se replicará en todos los nuevos inmuebles.

Ese edificio será la primera de las cuatro esquinas reservadas a arquitectos destacados, creando un pequeño cuadrilátero creativo que, según Hejal, generará una competencia saludable entre los profesionales. También crea expectativas entre los vecinos. Juan, de 39 años, observa las obras con una mezcla de fatiga y esperanza. “Estoy cansado de tantas roturas en las aceras”, confiesa, pero también ansía ver cómo el barrio “transforma su imagen de zona industrial con edificios ocupados”.
Los nuevos residenciales presentarán características diversas: algunos tendrán 4 viviendas, otros 14, 30, 50 o incluso 75. La mayoría estarán destinados al alquiler joven, con apartamentos de uno y dos dormitorios. “Buscamos ofrecer el precio más asequible posible para ayudar a los jóvenes”, aclara Hejal. La primera fase, que incluirá 150 viviendas, estará disponible en la primavera de 2027. Comprenderá los edificios de Juan Herreros y Jesús Gallego (en la calle Miguel Mayor, 6), así como los de Antoñita Jiménez 17-19 y Antonio González Porras, 6.
Sin embargo, algunas rehabilitaciones estarán disponibles antes. En Antoñita Jiménez —donde se concentra la mitad del proyecto— los inquilinos de la primera reforma (en el número 3) se mudarán este año, con precios que rondarán los 1.200 euros para un dormitorio y 1.400 para dos. En Fernando González 1, donde el diseño está a cargo del estudio Langarita Navarro, los apartamentos estarán listos en unos meses.
No todos los vecinos miran el futuro con el mismo optimismo. Raquel, arquitecta y residente desde hace ocho años, reconoce que el barrio está mejorando, pero teme la gentrificación. “Cada vez es menos barrio y llegan modernos que elevan los precios”, expresa con desánimo. Su propio apartamento, adquirido por 100.000 euros, hoy podría valer 180.000. Aun así, no desea marcharse: “Carabanchel tiene una vida cultural fascinante. Me gustaba el ambiente de barrio obrero”, comenta, aunque teme que “la llegada del primer Starbucks sea el principio del fin”.
Otros, como Samuel Márquez, diseñador gráfico y director de la galería Noart, celebran el dinamismo artístico. Lleva dos años en la zona y asegura que las obras no le incomodan. Para él, que el arte inunde el barrio es una gran noticia.
La segunda fase del proyecto se desarrollará en torno a la galería Veta —en la que Hejal participa— y bajo el enorme mural de Santiago Lianes, encargado por la propia compañía. La tercera fase abarcará las calles Fernando González y Antonio González Porras, completando así el mapa de este microbarrio que aspira a transformar la fisonomía de Opañel sin borrar por completo su memoria industrial y realzando su herencia artística.



