Carlos Martínez presenta su programa en Madrid y se encuentra con la corriente nacional.
Carlos Martínez se refirió en Madrid a la despoblación, mencionando de manera breve cómo «la vorágine de la M30» acapara la atención informativa y no deja … espacio para otras voces periféricas. Durante una de las tres mesas de prensa en el hotel Four Seasons, donde tuvo lugar el Foro Nueva Economía, una periodista experimentada de esa M30 se quejaba de que su discurso le resultaba «muy pesado». «Un mitin». Martínez abordaba propuestas que incluirá en su programa electoral, tales como movilidad, ordenación del territorio disperso de Castilla y León, el derecho a permanecer en el territorio y a regresar, así como «financiación autonómica y reglas fiscales justas». La periodista le respondía de manera sutil: «Díselo a tu jefe».
En la Comunidad de Madrid residen, según datos del Instituto Nacional de Estadística y la Junta de Castilla y León, alrededor de 354.000 nacidos en Castilla y León. De ellos, 152.000 tienen entre 25 y 64 años. Sin embargo, lo que predomina en la M30, y así lo constató el secretario autonómico socialista, es la inercia nacional.
El foro sirvió, por tanto, como un encuentro revelador entre el programa electoral concreto y la realidad política nacional. «Vamos a hacer una campaña unida al territorio», anunciaba Daniel de la Rosa el lunes. Carlos Martínez expuso cuatro medidas específicas sobre vivienda, por ejemplo. «Crear y planificar un parque público de viviendas, ajustado a la demanda en cada provincia, con presupuestos estables y plurianuales y de titularidad pública permanente; compra pública de viviendas para rehabilitación; movilización de viviendas vacías garantizando la seguridad del propietario; ayudas directas al alquiler de 350 euros mensuales». Quizás no le oyeron bien, ya que una de las preguntas del coloquio posterior fue precisamente sobre «qué políticas concretas tiene para vivienda».
Pero sobre todo le indagaron acerca de la financiación autonómica, «el privilegio de Cataluña», si el desgaste de Pedro Sánchez le afectará, si le cederá escaños a Mañueco si lo necesita para no tener que pactar con Vox, o si Pedro Sánchez debería convocar elecciones anticipadas.
Esto sirvió como un claro test de lo que se encontrará durante la campaña. Y el PSOE está al tanto. Por ello, Carlos Martínez intentó siempre centrar el discurso y las respuestas en un terreno favorable. Respecto a si Sánchez debe convocar elecciones, su respuesta fue «rotundamente no». Y para fundamentar su respuesta, mencionó a Castilla y León. «Estoy muy orgulloso de las políticas que se están implementando, porque el proyecto de transformación del país está llegando a Castilla y León con inversiones». Además, advirtió que hay políticos que es mejor no dar por concluidos demasiado pronto, como el propio Pedro Sánchez. «Cuidado con el desgaste del presidente del Gobierno. Estoy viviendo en carne propia que lo que desgasta es la oposición, no el Gobierno», bromeó.
En el resto de cuestiones ‘nacionales’ o ‘emetreintarias’, que poco importa, las respuestas de Martínez no variaron de lo que ya ha respondido -y seguirá respondiendo- en Castilla y León. Sobre financiación autonómica, afirmó que «la música suena bien, pero la cuenta de resultados no». Y apeló a que Mañueco debería «elaborar argumentos para defender los intereses de Castilla y León» en lugar de limitarse a quejarse políticamente. «Mañueco prefiere abrir una vía judicial para generar ruido contra el Gobierno de España», aseguró. «Debemos ser capaces de asumir la batalla en un conflicto de intereses que es real en todas las comunidades autónomas, porque lo que defienden Cataluña, Comunidad Valenciana o Madrid es opuesto a lo que debe defender Castilla La Mancha, Galicia o Castilla y León. Una vez que se abre el debate sobre el modelo de financiación, hay que poner criterios sobre la mesa».
Martínez trataba de redireccionar continuamente las cuestiones. Por ejemplo, al referirse a la educación. En Madrid, donde existen 6 universidades públicas y 13 privadas, explicó que un alumno de Soria o de Palencia tendrá que optar, en gran medida, por un grado universitario en otra ciudad. «No podemos hablar solo de becas de condonación de matrícula, porque el coste de enviar a mi hijo a Valladolid me supondrá diez mil euros al año. Eso también hay que regular».
Una vez más, enfatizó en el «derecho a quedarse y al derecho a volver. ¿Son compatibles los privilegios a Cataluña con ese derecho?». Y ahí es donde debe hacer equilibrios. «Dejemos de hablar del privilegio de Cataluña. El modelo de país debe abordar los derechos de los ciudadanos sin mirar de reojo a las otras comunidades». Pero si Pilar Alegría (PSOE) utilizó en el debate con Jorge Azcón (PP) la carta de los millones adicionales que recibiría Aragón con el nuevo modelo, a Martínez eso no le sirve. Castilla y León es una de las comunidades que peor resultados obtiene, aunque se lleve 271 millones más en el reparto.
En este balance se jugará Carlos Martínez el resultado del 15M. Y en la M30 se lo mostraron con claridad.



