Carmen Maura celebra la sensualidad en la octogenaria en la película de apertura del Festival de Málaga: “No me importaba salir desnuda” | Cine: estrenos y críticas
Carmen Maura da vida a una mujer que, a poco de cumplir 80 años, reivindica su derecho a decidir, la sensualidad y el deseo en la película Calle Málaga, dirigida por la cineasta marroquí Maryam Touzani, que este viernes da inicio a la 29ª edición del Festival de Cine en Español de Málaga. Maura tuvo “clarísimo” que quería unirse a este proyecto al leer el guion, que le “encantó”, y no vio inconveniente en las dos advertencias que le hizo la directora: que su personaje aparece en todas las secuencias y que debía estar desnuda.
“Es cierto que es bastante agotador estar presente en todas las escenas, y lo de salir desnuda no me preocupó. A los 80 años las cosas han cambiado, pero hace quince o veinte no sé si habría aceptado”, afirmó la actriz en la rueda de prensa. A su edad, recibe los papeles que le “corresponden”, y Maura no cree que en el futuro continúe “trabajando tan intensamente”, ya que también desea “descansar”. “Realizaré proyectos que me entusiasmen, porque ya no me interesa solo trabajar con grandes figuras, y si puedo, también participaré en un corto con un novato”, aseguró la actriz, decidida al responder sobre cómo lleva su edad: “La edad, la llevo bien porque no hay más remedio”.
“Una, aunque tenga 80 años, debe hacer lo que le plazca y no dejarse influir por lo que la rodea”, afirmó la intérprete. “En los papeles que te ofrecen, normalmente terminas en el sanatorio o falleces”. “En este momento me siento más libre que en toda mi vida, y no tengo ningún escalón que subir ni persona que conocer”, destacó.
Maura interpreta a María Ángeles, una española de 79 años que vive sola en Tánger, y su vida cambia cuando su hija (Marta Etura) llega desde Madrid para informarle que ha decidido vender el apartamento donde siempre ha residido. La protagonista se verá obligada a hacer lo que sea necesario para conservar su hogar en un viaje en el que redescubre —contra todo pronóstico— el amor y el deseo.
La directora de Calle Málaga, Maryam Touzani, ha compartido que este guion “nació del dolor y de la ausencia”, ya que comenzó a escribirlo tras la pérdida de su madre, lo que la llevó a recordar a ella, a su abuela y a su ciudad natal, Tánger, donde todavía existe esa calle que da nombre a la película. La doble cultura marroquí y española que se muestra en el filme es algo que Touzani vivió desde su infancia, y la reivindica como “una riqueza” en la sociedad actual: “Mi abuela se mudó a Marruecos a los siete años y era muy española, pero también muy unida a Tánger, porque una cosa no impide la otra. En esa calle Málaga había una mezcla de culturas y religiones que todavía hoy coexisten con tolerancia y amor, algo muy hermoso en un mundo como el actual, donde estamos levantando muros y separaciones”, concluyó la cineasta.



