Castilla y León confirma que tres lobos fueron abatidos a tiros en Palencia mientras seguían siendo una especie protegida | Clima y Medio Ambiente


La Junta de Castilla y León (PP) ha admitido que tres lobos ibéricos fueron sacrificados en Palencia desde 2024, a pesar de que en ese momento eran considerados una especie de especial protección. Esta consulta fue realizada por Ecologistas en Acción, quienes recibieron la información de la Dirección General de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental de la entidad autonómica, que reportó un total de 16 ejemplares muertos en ese lapso, tres de ellos por disparos, según un comunicado de este jueves de los ecologistas. El colectivo ecologista expresa su preocupación, señalando que más allá de las cifras oficiales, es probable que existan más casos no reportados, y que los lobos enfrentan una “alta tasa de mortandad no natural, lo que compromete su estado de conservación catalogado como desfavorable e inadecuado, dificultando su viabilidad futura”. La Unión Europea aprobó el pasado verano la disminución de la protección del lobo, permitiendo nuevamente su caza. En España, la especie fue retirada del listado de especies silvestres bajo protección especial mediante los votos del PP, Vox, Junts y PNV.

Ecologistas en Acción recalca que estos tres ejemplares abatidos fueron eliminados durante el periodo en que el Canis lupus aún gozaba de la máxima protección. La Junta indicó que, de los 16 animales reportados como muertos, siete fallecieron por atropellos, tres por disparos, otros tres por causas desconocidas, uno por intoxicación, otro por enfermedad y uno más por mordedura de otro cánido. La organización destaca que estos son solo los casos formalmente documentados, y que probablemente ha habido más pérdidas, incluyendo por disparos, criticando la reducción de su estatus de protección. Medio Ambiente ha confirmado que los animales baleados consistían en dos hembras y un macho, cuyos cadáveres fueron encontrados en las localidades palentinas de Villabasta de Valdavia, Guardo y Salcedillo. La plataforma ecologista ha expresado su intención de solicitar más información sobre los hallazgos y las investigaciones relacionadas con estas muertes durante un periodo en el que estaba prohibido abatirlos.

La asociación ha manifestado su desacuerdo con el fracaso de la Junta de Castilla y León en sus responsabilidades de gestión y conservación del lobo, limitándose a intentar controlar y capturar “ejemplares conflictivos”. Además, critica que la administración autonómica evite confrontar a los sectores ganaderos y cinegéticos, que argumentan que la especie se encuentra en óptimas condiciones a pesar de las altas tasas de mortalidad. Ecologistas en Acción sostiene que estos datos de muertes deberían ser reflejados en el censo de la Junta, “lo que dificultaría argumentar la exclusión de la especie de su régimen de protección”.

Lobo de siete meses muerto

La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) ha denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente un posible delito contra la fauna y ha notificado al Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) sobre el hallazgo de un lobo de siete meses abatido por un disparo en La Pernía, dentro del Parque Natural Montaña Palentina. El macho presentaba “claros indicios de que un disparo de rifle es la causa de la muerte”. ASCEL ha lamentado los frecuentes casos de furtivismo que afectan a estos animales salvajes en estas áreas y que “evidencia y se ve favorecido por la falta de interés de la Junta de Castilla y León en gestionar y conservar la biodiversidad de estos espacios”, la Montaña Palentina y la reserva regional de caza Fuentes Carrionas, “a pesar de ser terrenos de titularidad pública con personal propio de la administración regional encargado de su vigilancia y control”.

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