Celebración de la Trashumancia 2023 en Madrid: Cultura, medio ambiente y turismo.
La tradición ha vuelto a llenar las calles de Madrid este domingo con la celebración de la 32ª Fiesta de la Trashumancia, en la que más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras, tanto guisanderas como de Guadarrama, han invadido el centro de la capital después de la suspensión del año pasado debido a la enfermedad bovina de la Lengua Azul.
Desde las 10 de la mañana, los animales partieron de la Casa de Campo, guiados por miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza y acompañados por miles de curiosos que se acercaron a contemplar la colorida comitiva. Los rebaños atravesaron algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad —la calle Mayor, la Puerta del Sol, la calle de Alcalá y la plaza de Cibeles—, llegando hacia las 12:45 horas.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, junto al concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal del distrito Centro, Carlos Segura, fueron los encargados de dar la bienvenida a los pastores y sus rebaños.
Carabante destacó que este evento “es una oportunidad no solo para poner en valor el papel ecológico de la trashumancia y de las propias vías pecuarias, sino también un acontecimiento turístico y familiar”. Según explicó, “hemos visto cómo los más jóvenes, junto a sus abuelos y padres, han disfrutado de la singularidad de ver 1.400 cabras y ovejas caminando por las calles de Madrid”.
Bajo la atenta mirada de la diosa Cibeles, los ganaderos, ataviados con trajes típicos, rodearon la fuente portando banderas y bailando al ritmo de la música tradicional.
50 maravedís al millar
Como marca la tradición, se llevó a cabo la lectura de la ‘Concordia de 1418 entre los Hombres y Mujeres Buenos de la Mesta y los procuradores del Concejo de la Villa’ y el simbólico pago de los ‘50 maravedís al millar’, con el que los pastores renuevan su derecho histórico de atravesar la capital con sus animales.
Durante el acto, Carabante leyó solemnemente: “Bien sabéis que nuestras antiguas concordias permiten el paso por la villa y corte de los rebaños mesteños y que durante cuatro días descansen en los prados y dehesas comunales. Acordando por cada millar de ganado ovejuno, cabruno y carneros que pasen por Madrid y su tierra, la villa recibirá 50 maravedíes, lo que os demando en este acto”.
Tras la ceremonia, los rebaños regresaron a la Casa de Campo, aplaudidos y fotografiados por los asistentes. Posteriormente, continuarán su camino hacia Aranjuez, donde permanecerán los próximos meses.
Una fiesta con espíritu reivindicativo
La Fiesta de la Trashumancia, que se celebra en Madrid desde 1994, aunque su origen histórico se remonta al año 923, tiene como objetivo defender la conservación de las vías pecuarias como corredores ecológicos y reivindicar el papel de la ganadería extensiva en la conservación de la biodiversidad, la prevención de incendios y el mantenimiento del entorno rural.
El evento reafirma los derechos de los rebaños a transitar por terrenos de dominio público, conforme a la Ley 3/1995 de Vías Pecuarias, y renueva el compromiso del Ayuntamiento con este patrimonio histórico de 125.000 kilómetros de cañadas y 420.000 hectáreas protegidas, instauradas por el rey Alfonso X el Sabio en 1273, hace ya 750 años.
La trashumancia, camino a ser Bien de Interés Cultural
La Fundación Trashumancia y Naturaleza ha recordado que en 2026 se celebrará el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, una efeméride que busca poner en valor la importancia de estos ecosistemas y de las comunidades que los sostienen.
“Continuaremos apoyando la trashumancia»
En la misma línea, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció durante el último Debate del Estado de la Región la declaración de la trashumancia como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial, por su contribución a la biodiversidad y al equilibrio natural.
Antes de despedir al rebaño, Carabante reiteró el compromiso del Ayuntamiento: “Vamos a continuar apoyando la trashumancia, impulsando esta iniciativa por su valor social, ecológico, medioambiental y también por su atractivo turístico”.



