Condenan en A Coruña a un conductor por provocar un accidente mortal y darse a la fuga en la N-525.
La sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña ha sentenciado a tres años y medio de prisión, así como a una multa de 3.000 euros, a un conductor por un delito de homicidio por imprudencia grave, lesiones por imprudencia grave y abandono del lugar del accidente. Además, se le impone la privación del derecho a conducir durante cinco años.
El tribunal ha determinado en la sentencia que el acusado, mientras conducía un vehículo en la madrugada del 3 de octubre de 2020, tuvo una discusión que le llevó a aumentar la velocidad más allá del límite permitido, lo que resultó en un accidente que ocasionó la muerte de una persona y lesiones graves a otra.
«Para eludir un adelantamiento por parte del coche que le precedía, aceleró su velocidad por encima de la permitida, en un estado de agitación, en un tramo ligeramente curvado y con el pavimento mojado por la lluvia, lo que incrementaba el riesgo de perder el control del vehículo y causar daños a otros usuarios de la vía, como finalmente ocurrió», señala el TSXG. Además, resalta que, pese a ser consciente del accidente, prosiguió su marcha por la carretera N-525, en dirección a Santiago, sin detenerse.
En el fallo, los jueces discuten si el sospechoso había consumido alcohol, drogas o sustancias psicotrópicas antes de conducir. No obstante, concluyen que «no se practicó prueba de carga suficiente para comprobar esta circunstancia».
La Sala lo absuelve de los delitos de conducción temeraria y contra la seguridad vial. La sentencia no es firme, ya que se puede interponer un recurso de apelación ante el TSXG.



