CyL inicia su aventura en el mundo del metanol.
León y Zamora, dos provincias de la España interior, no particularmente cercanas al mar, se transformarán en los próximos años en uno de los principales centros de producción del nuevo combustible verde que impulsará a los barcos de todo el mundo, el metanol. La empresa responsable de este avance, Reolum, ha comenzado las obras de su primera planta en La Robla y, en unos meses, planea iniciar la construcción de la segunda en Villadangos, ambas en León. El año siguiente se dará comienzo a la tercera instalación en este ambicioso proyecto industrial en Monfarracinos (Zamora). La primera planta leonesa, que se espera esté operativa en 2028, requerirá una inversión de 850 millones de euros, mientras que la suma de los tres proyectos en la comunidad de Castilla y León asciende a aproximadamente 2.000 millones.
Los tres proyectos de Reolum constituyen el eje central del desarrollo de hidrógeno verde planeado en Castilla y León, una región con un alto potencial para estos proyectos. «Castilla y León se encuentra en una excelente posición«, afirma Yann Dumont, CEO y cofundador de Reolum. Esta ventaja se debe a la disponibilidad de numerosos polígonos industriales, una considerable producción de energía eólica y solar -cruciales para un proyecto verde- agua en abundancia y una ubicación geográfica favorable, además de buenas conexiones con el transporte convencional. De hecho, la planta de La Robla se construye en paralelo a la línea ferroviaria y contará con su propia vía de acceso.
Los tres proyectos de Reolum están listos para encabezar un mercado que actualmente es emergente, pero que crecerá rápidamente en pocos años. Según las estadísticas actuales, el metanol -el principal producto que fabricarán las tres plantas- se utiliza mayormente en la industria química para la producción de productos como formaldehído, metacrilato, resinas de melamina, acetatos de vinilo o disolventes, entre otros que representan aproximadamente el 85% de la producción. El 15% restante se emplea como aditivo en la gasolina en diversas partes del mundo, aunque no en España. ¿Y qué pasa con los barcos? Su presencia es mínima hoy, pero esto cambiará pronto.
«Surge un nuevo mercado en el transporte marítimo que comienza a expandirse. Hace solo cinco o seis años, se hicieron los primeros pedidos de motores navales alimentados con metanol, y algunos ya se han instalado. Sin embargo, hay 200 pedidos en curso», explica Dumont. Se trata de un mercado en crecimiento, impulsado por políticas de descarbonización y reducción de emisiones, donde actualmente hay escasos competidores. La única planta significativa está en Dinamarca, produciendo apenas 30.000 toneladas al año. La planta propuesta por Reolum en La Robla tendrá una capacidad de 140.000 toneladas, y la de Villadangos, otras 140.000, además de otros 140.000 en la instalación zamorana. En total, 420.000 toneladas. Aunque no solo Reolum está avanzando, se anticipa que el número de competidores aumentará considerablemente en los próximos años, pero la empresa española aspira a liderar el sector a nivel mundial en el futuro, si todo ocurre como se prevé. Y Castilla y León tendrá un papel preponderante en ello.
El gran proyecto dará inicio en La Robla (La Robla Green), en 40 hectáreas del polígono industrial El Crispín, ubicado cerca de una antigua central térmica. Aunque se planeó que las máquinas comenzaran a trabajar en la última semana de febrero, condiciones meteorológicas adversas retrasaron el inicio de unas obras que empezarán con la urbanización del polígono.
La planta leonesa desarrollará cuatro actividades complementarias que desembocarán en el objetivo principal, la producción de metanol verde. Primero, se generará electricidad a partir de biomasa, utilizando paja de maíz, bastante abundante en la región. Otra línea se enfocará en la captura y purificación de CO2. La tercera producirá hidrógeno verde a partir de agua y electricidad, y finalmente, se fabricará metanol en forma líquida mediante la catálisis del hidrógeno y el CO2. «Todo el hidrógeno verde lo convertiremos en metanol porque se espera que se convierta en el combustible de descarbonización en el sector marítimo», señala Yann Dumont. Va a ser «la gasolina del futuro», asegura el ingeniero.
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Vidal Arranz. Valladolid
La primera fase en finalizar, correspondiente a la biomasa, se prevé para finales de 2027, y el resto del proyecto debería completarse durante el año siguiente. Cuando esté en funcionamiento, la instalación contará con un equipo de 200 personas trabajando en tres turnos, aunque durante la fase de construcción habrá momentos de empleo que alcanzarán hasta 1.600 trabajadores. El impacto laborar de las otras dos plantas también será relevante. En Villadangos se estima una plantilla de 60 personas, con picos de construcción de 800 trabajadores y un promedio de 400 empleados. Monfarracinos tendrá 200 empleos una vez que esté operativa, con momentos de 1.500 durante las obras. En total, cerca de 500 empleos directos.
La construcción de la planta de Villadangos del Páramo está programada para el segundo semestre de este año, representando una inversión de 500 millones de euros y abarcando también 40 hectáreas, según la información proporcionada por la empresa. La principal novedad de este proyecto es la creación de dos tuberías, o ductos, para trasladar desde La Robla el CO2 no utilizado, permitiendo su almacenamiento y tratamiento. «Una innovación de primer orden en el mundo del hidrógeno», afirma Reolum, que facilitará la conexión entre dos electrolizadores y dos polígonos: El Crispín y Villadangos.
Finalmente, el tercer proyecto de Reolum en Castilla y León se ubicará en Zamora, en la localidad de Monfarracinos, en el polígono industrial Zamora Norte, ocupando 26,8 hectáreas. Esta planta requerirá una inversión de 700 millones de euros y se comenzará a construir el próximo año, 2027, según las previsiones de la empresa. La instalación seguirá un modelo similar al de La Robla Green. «Nuestra apuesta por la descarbonización y Castilla y León es sólida», declaró Dumont, quien aseguró que las inversiones planeadas posicionarán a la comunidad autónoma «como el principal productor en España y Europa» de metanol, la gasolina del futuro.
León y Zamora, dos provincias de la España de interior, no particularmente cercanas al mar, se transformarán en los próximos años en uno de los principales centros de producción del nuevo combustible verde que impulsará a los barcos de todo el mundo, el metanol. La empresa responsable de este avance, Reolum, ha comenzado las obras de su primera planta en La Robla y, en unos meses, planea iniciar la construcción de la segunda en Villadangos, ambas en León. El año siguiente se dará comienzo a la tercera instalación en este ambicioso proyecto industrial en Monfarracinos (Zamora). La primera planta leonesa, que se espera esté operativa en 2028, requerirá una inversión de 850 millones de euros, mientras que la suma de los tres proyectos en la comunidad de Castilla y León asciende a aproximadamente 2.000 millones.



