De emblemático edificio comercial centenario a lujoso hotel con 76 suites y terrazas exclusivas.


Hace 105 años, en el número 4 de la calle Mayor, junto a La Mallorquina, se inauguraba la Casa Palazuelo. Construida sobre el solar del antiguo palacio de los condes de Oñate, su creador, Demetrio Palazuelo, tenía como objetivo erigir un edificio de uso exclusivamente comercial, que albergara tiendas, escaparates, oficinas y despachos. De hecho, se trataba del primer inmueble de este tipo, inspirado en la arquitectura estadounidense. Para ello, contó con la colaboración del arquitecto del Madrid moderno: Antonio Palacios. Su trabajo fue tan destacado que el edificio ha mantenido su función durante un siglo.

No obstante, la Casa Palazuelo se prepara para una «mudanza». No en cuanto a ubicación, sino a su propósito: de edificio comercial a hotel, respetando cuidadosamente la obra de Palacios. A finales de octubre del año pasado, el Ayuntamiento de Madrid aprobó inicialmente un plan especial que transforma el uso del edificio a uno terciario hotelero. Tras esto, se abrió un periodo de alegaciones y se dio inicio a la fase de información pública.

La documentación revela algunas características del futuro hotel; en el proyecto, la promotora Lutuenas S.L.U. posee el 66,96 % de la parcela, mientras que el edificio está en manos de Manzanares S.A. con un 16,739 %, y de Gestión Inmobiliaria Castaños 15 S.L. con un 16,351 %.

Así, tras la reforma, el inmueble contará con 76 habitaciones de hotel, distribuidas entre la primera y la sexta planta, muchas de ellas con terrazas privadas en la planta superior. Las plantas bajo rasante y la planta baja se destinarán a lobby y recepción, restaurante y bar, cocina y zonas de servicio, salas polivalentes, e instalaciones y almacenes. Cabe destacar que, como ya se anunció en octubre, el edificio mantendrá tres locales comerciales en la planta baja. Todo esto, preservando casi intactas las dimensiones actuales: una parcela de 783 metros cuadrados y una superficie construida original de algo más de 7.500 m², que ahora asciende a 7.538. El Plan Especial no incrementa la edificabilidad ni la altura del inmueble y conserva su volumetría original, lo que ha permitido descartar la necesidad de una Evaluación Ambiental Estratégica.

Se encuentra en el número 4 de la calle Mayor, lindando con La MallorquinaLRM

El mayor reto del proyecto es preservar el valor de un edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1997, con nivel 1 de protección (grado singular). Por ello, el plan regula detalladamente las obras de “reestructuración parcial”, asegurando el respeto a todos los elementos protegidos del inmueble.

En la planta baja se acondicionarán nuevos espacios, como los aseos del futuro bar-restaurante, una escalera y un ascensor. Respecto a esta última, la nueva escalera, ubicada en el lado izquierdo, se situará en la misma ubicación que la escalera original proyectada por Palacios, pero en lugar de tener cuatro tramos, contará con dos.

Asimismo, muchas de las novedades intentan replicar el estilo del arquitecto gallego, recuperando elementos originales como patios, aperturas de fachada, accesos históricos y mármoles.

Además, se realizará una adaptación de cubiertas y casetones para instalaciones del hotel, manteniendo siempre la volumetría original de Palacios. Durante este proceso, se eliminarán barreras arquitectónicas, sustituyendo peldaños por una rampa en el acceso desde la calle Mayor.

En la fachada de la calle y en la que da a la calle Arenal, también habrá mejoras. En la fachada de la calle Mayor se llevará a cabo una restauración. Se recuperará la embocadura de la puerta derecha, que fue modificada en obras previas. También se reinstalará el aplacado de mármol negro en los entrepaños que faltan en las plantas baja y primera, y se eliminarán las rejillas de ventilación existentes.

En la fachada de la calle Arenal, los trabajos coincidirán exactamente con los de la calle Mayor. En ambos casos, los promotores aseguran en la documentación que “mantendrán los mismos materiales y el ornato original”.

La restauración respetará los elementos originales
La restauración respetará los elementos originalesLRM

14,6 millones al año

En lo que respecta a la memoria económica, el documento compara tres modelos de explotación del inmueble: el alquiler tradicional, con ingresos anuales estimados de 1,55 millones de euros; el alquiler tras el cambio de uso, con una renta anual de 3,8 millones; y la explotación directa como hotel. En este último caso, se estiman ingresos brutos anuales de 14,6 millones de euros, con una ocupación media del 73,64 %, alineada con la media de Madrid.

El coste total del cambio de uso se estima en 8,11 millones de euros, alcanzando los 12,78 millones si se incluyen intereses financieros, honorarios técnicos, licencias, tasas y gastos de gestión. La financiación prevista combina un 40 % de recursos propios (3,24 millones) y un 60 % de financiación bancaria (4,86 millones).

Así, la Plaza Mayor y su entorno contarán con un nuevo alojamiento que competirá con el Pestana Collection, el Petit Palace, el Hotel Eurostars, el B&B Hotel Madrid Centro y el Plaza Mayor Deluxe, consolidando esta zona emblemática del centro de la capital como un destino turístico de alto impacto.

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