De prometer dejar Madrid en año y medio a aspirar a liderar la izquierda.
«Su potra es legendaria». El pasado miércoles, durante la última sesión de control al Gobierno antes de la Semana Santa, que fue precedida por la intervención del líder socialista, Pedro Sánchez, el portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián, respondió con un tono «jocoso» y amistoso, lleno de chascarrillos.
En su primera réplica al presidente del Gobierno, el representante nacionalista ironizó sobre la visión estratégica de Sánchez en los distintos conflictos internacionales. En términos generales, tras ofrecer un halago matizado al discurso del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, mencionó la existencia de varios sectores más inclinados a la izquierda del PSOE.
«En España hay una izquierda que desea que al Gobierno le vaya bien y otra que quiere que le vaya muy mal«, afirmó colocándose entre la primera antes de la posibilidad de un cambio en el parlamento en las próximas elecciones generales. El presidente del Gobierno, algo incómodo, enumeró una serie de crisis que han caracterizado su mandato. «¿Potra? No sé yo, ¿eh? La pandemia, el volcán, la DANA, la guerra en Ucrania, en Gaza, en Líbano, en Irán», declaró el líder socialista para una vez más destacar su gestión.
Su sueño de convertirse en el referente de la «nueva izquierda»
Aparte de sus actuaciones en el Congreso de los Diputados, que han disminuido con el tiempo, parece que el representante de ERC, Gabriel Rufián, no desea regresar a la política catalana. A pesar de haber afirmado hace casi 11 años que su tiempo en la Comunidad de Madrid finalizaría en 18 meses y que dejaría su escaño, evidentemente sueña con ser el referente de la «nueva izquierda alternativa».
Siguiendo el modelo de la charla realizada el pasado febrero con el concejal de Más Madrid, Emilio Delgado, o la analista política, Sarah Santaolalla, Rufián organizó un nuevo coloquio con la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, en Barcelona. Con la intención de explorar una candidatura conjunta para las elecciones generales del próximo 9 de abril, compartirán un «espacio de reflexión». Fuentes de Podemos minimizan la posibilidad y apuntan a que será simplemente una exposición de ideas. Cabe recordar que tras los resultados de las elecciones en Castilla y León, Rufián indicó la necesidad de nuevas herramientas ante el colapso de las agrupaciones a la izquierda del PSOE.
La situación contrasta con las incertidumbres sobre Movimiento Sumar para sustituir a la ministra de Trabajo y vicepresidenta, Yolanda Díaz. Con los descartes, al menos por el momento, de Urtasun y Bustinduy, surge el nombre de Verónica Barbero, quien es una de las favoritas ante la negativa de la responsable de Sanidad, Mónica García.
Con respecto al futuro de Sumar, que es la unión de varios partidos, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, pidió acelerar los procedimientos para encontrar una solución antes de mayo. Dentro de toda la amalgama de partidos, quedará el PCE, encabezado por Enrique Santiago, que aún no ha tomado una posición.
La ‘amistad’ de Rufián con Vito Quiles
En redes sociales, no pasan desapercibidas sus actuaciones virales con el activista Vito Quiles. Cada semana con actividad parlamentaria, son comunes los encuentros entre ambos. En este sentido, Quiles plantea cuestiones incómodas mientras el representante de ERC opta por el sarcasmo y por constantes cambios de tema.
El impacto entre los jóvenes es notable y la semana pasada la entrevista se detuvo tras cruzarse con un grupo de adolescentes. Desde todas las posiciones parlamentarias, esta cercanía ha sido criticada. Entre los miembros que vienen del movimiento «antifa», se acusa a Rufián de compartir con el «fascismo» y antiguos colegas de Quiles señalan un ‘amiguismo desmedido’ que se aleja del papel que ambos desempeñan.
Lo cierto es que de aquel joven con rastas, descendiente de inmigrantes granadinos, poco queda. Ahora su posición se distancia cada vez más del independentismo y de Cataluña. Las próximas decisiones se darán a conocer tras la Semana Santa y con la mirada puesta en las elecciones generales.


