De un café matutino a brindar con champán en 21 minutos: un adiós por jubilación y una lluvia de millones en el corazón de Madrid | Lotería de Navidad 2025


En la administración número 16, ubicada en el número 10 de la famosa calle madrileña de Barquillo, varios ciudadanos han tenido la fortuna de adquirir el 70046, el segundo premio en la Lotería de Navidad, el primero en ser sorteado este 22 de diciembre. Cada décimo otorga 125.000 euros (108.000 euros netos). Para una de las trabajadoras, esto es especialmente significativo, ya que le llega justo antes de su jubilación. “No hay mejor forma de despedirse de la lotería”, expresa Raquel, quien cierra con alegría su etapa laboral.

A su lado, una de las propietarias, Lucía Peña, sigue realizando cálculos. En solo 21 minutos, han pasado del desayuno al brindis con champán; el segundo premio se anunció antes de las 9:30 de la mañana, apenas comenzado el sorteo. Aquí se puede seguir la última hora de la Lotería de Navidad, que ha cantado el Gordo para el 79432.

En esta administración, se ha vendido casi la totalidad del segundo premio de la Lotería de Navidad. Peña explica que se distribuyeron entre 600 y 800 billetes, lo que supone alrededor de 1.200 millones de euros. Una parte significativa del número se vendió online, por lo que ahora deben gestionar toda la venta en internet. Esto también justifica la falta de ambiente en el barrio. “Así son los nuevos tiempos”, resume. El número, con tantos ceros, “no gusta”, según la lotera, pero ha sido vendido y distribuido ampliamente.

“Estamos muy contentos”, resume Nacho Hormaechea, administrador del local, quien indica que el premio ha sido repartido entre gente del barrio y alguna empresa cercana. “No hemos tenido tiempo de asimilar lo que ha sucedido”, añade. La administración, “una de las más antiguas de Madrid”, según sus dueños, está situada frente al Ministerio de Cultura y cuenta con una clientela fiel que se transmite de generación en generación. “Vienen nietos con los números de sus abuelos”, asegura.

La buena fortuna ha viajado desde la calle Barquillo de Madrid hasta Vigo. Las oficinas de la empresa textil Bimba y Lola también han sido favorecidas con este segundo premio de la Lotería de Navidad. Aunque el 70048 se vendió íntegramente en la capital española, el personal de esta marca de moda compró por internet un número de décimos, aunque la cantidad exacta aún no ha sido publicada por varios medios locales.

Raquel, a sus 68 años, lleva 14 trabajando en la lotería. Hoy se jubila, pero de una manera muy especial: repartiendo casi en su totalidad el segundo premio. Sus nietos han llegado a la administración para celebrar con ella y cantar el cumpleaños feliz, mientras la felicidad se comparte y la prensa, los curiosos y los propios loteros se agolpan en torno al roscón y al champán. A media mañana, aún no se había presentado ningún agraciado, aunque eso no ha impedido que algunos clientes habituales se acercaran al lugar para celebrar junto a su administración de confianza: “Yo compré aquí y solo obtuve el reintegro. Esta administración da muchos premios”, comenta Soledad García, vecina del barrio.

Con la experiencia que otorgan los años, Raquel asegura que cuando los niños anunciaron el número no tuvo ni que verificarlo: sabía que lo tenían. Se trata de uno de esos números que el conocimiento popular describe como feos: un dígito extraño, lleno de ceros. La lotera estaba convencida: lo habían dado todo. Solo se le ocurre una palabra para describir este día: alegría.

La administración de Raquel, cuyo nombre oficial es Administración número 16 de Madrid, abrió sus puertas a finales del siglo XIX, en 1889, lo que significa que solo unas quince administraciones son más antiguas que ella. Su nombre original era Lotería del Murciano, un rótulo que hacía referencia al origen de su primer lotero, quien, como muchos otros en esa época, había emigrado a la capital desde el Levante para tratar de hacerse un nombre repartiendo fortuna a los demás.

Desde entonces, han acumulado más de un siglo de historia entre los vecinos del popular barrio de Chueca, en Madrid. Para ello, por supuesto, han tenido que digitalizarse y adaptarse a los nuevos tiempos. El argentino Andrés Rodríguez, un actor que ha sido contratado este año por la Administración 16 para grabar un anuncio para redes sociales imitando a los del icónico Clive Arrindell, conocido en España como el calvo de la Lotería, es consciente de esto. “Todo comenzó como una broma”, explica, aunque resulta inevitable pensar que su homenaje también pudo traer un poco de suerte a una administración que aún está asimilando haber repartido íntegros los 1.250.000 euros del segundo premio.

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