Dentro del cerebro de Mayrit, la tuneladora que excavará dos estadios Bernabéu para construir la línea 11 del Metro de Madrid.


Con cerca de 100 metros de longitud, 1.500 toneladas de peso, una construcción que tomará aproximadamente tres meses y una capacidad de excavar hasta 15 metros diarios; esto permitirá un avance subterráneo de 500 metros cada mes. Así es Mayrit, la tuneladora asignada a realizar la ampliación de la línea 11 del Metro de Madrid, que se encargará de construir los túneles para las estaciones de Comillas y Madrid Río, conectando Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal. ABC ha tenido acceso a las obras de ensamblaje de esta megamáquina que, con casi 10 metros de altura, ha llegado a la capital desde Alemania con el objetivo de acelerar la formación de la gran línea transversal de la red madrileña.

Al parque de Comillas –donde actualmente hay grúas y materiales de construcción, pero que en pocos años contará con varios miles de metros cuadrados de áreas verdes– seguirán llegando bultos, cerca de un centenar, hasta el 19 de diciembre. Estas piezas han realizado un trayecto de 2.000 kilómetros por mar y tierra que comenzó en la fábrica alemana Herrenknecht AG, situada en Schwanau, de donde también partieron hace más de dos décadas Dulcinea y Tizona, las obras de ingeniería que hicieron posible la construcción de los túneles de la M-30.

Desde Santander, el puerto español que ha recibido los bultos que componen el gran rompecabezas que se está ensamblando, se han trasladado en tráileres hasta la capital. Todos estos desplazamientos se efectúan en horario nocturno para minimizar el impacto en el tráfico de la zona.

Bajo la superficie de este parque en el distrito de Carabanchel ha comenzado ya el trazado de lo que será la estación de Comillas. Desde aquí, se puede vislumbrar solo observando el esqueleto de los distintos niveles, visibles a través de la abertura destinada al transporte de las diversas piezas de Mayrit hasta su zona de montaje, donde se ubicará el vestíbulo, los tornos, las escaleras mecánicas; y, a 25 metros más abajo, las vías por donde circulará el suburbano.

Es en este lugar donde se está montando, pieza a pieza, el corazón –los múltiples motores que dotarán de poder a la máquina– y el cerebro –donde trabajarán los ingenieros– de la tuneladora. Este proceso, según afirma a este periódico José Pablo Castro, jefe de túnel en esta obra, tomará entre 5 y 8 semanas. En el tiempo restante, los técnicos se encargarán del ensamblaje del resto de cabinas y sistemas que componen esta máquina de casi 100 metros de longitud.


Muestra de una de las dovelas que se instalarán en el interior del túnel


IGNACIO GIL

Una vez que la tuneladora –nombrada así por el nombre que le dieron los musulmanes a la ciudad de Madrid– encienda sus motores, se pasará de perforar 10 metros al mes con métodos tradicionales a lograr 15 metros de avance diario. Además de excavar, la máquina irá instalando anillos de dovelas que formarán el túnel. En otras palabras, la tuneladora perforará y construirá, dejando el trazado casi listo, para que luego se implanten el resto de instalaciones (plataforma, vías, catenaria, etc.). En total, a la capital han llegado 3.500 de estos aros, que superan los 8 metros de altura.

En la creación del tramo de suburbano que conectará las estaciones de Comillas y Conde de Casal se utilizarán más de 210.000 metros cúbicos de hormigón –equivalente a 84 piscinas olímpicas– y 32.000 toneladas de acero –cuatro veces el peso de la Torre Eiffel–.

Los técnicos estarán trabajando en el montaje de Mayrit hasta febrero de 2025, cuando comenzarán las pruebas que permitirán que la tuneladora arranque sus motores en marzo

Corazón de la máquina

No obstante, la pieza fundamental de esta mega máquina es la rueda de corte, una estructura dentada que liderará la tuneladora, tipo EPB (‘Earth Pressure Balance’), diseñada específicamente para las características del terreno madrileño. Por esta razón, en todo el mundo no se podrán encontrar dos de estas ruedas idénticas.

La geología madrileña, particularmente en la zona que atravesará la tuneladora, está compuesta por peñuelas, toscos y arcillas negras. Así, se ha diseñado una pieza con 54 discos de corte o ‘rippers’, que son los elementos principales de corte; y 196 picas, que se encargarán de excavar, junto con rastreles, que tienen la función de arrastrar el material hacia el exterior de la cámara. Todos estos elementos están distribuidos en la superficie de esta rueda, que en su parte frontal lleva la bandera de la Comunidad de Madrid.

A medida que se vaya formando el túnel, los técnicos deberán verificar el desgaste de estos elementos –a pesar de que cada uno tiene funciones distintas, se complementan en la tarea final– y sustituirlos cuando se alcance el criterio de desgaste. Teóricamente, los ‘rippers’ deben cambiarse por cada kilómetro avanzado, así está planificado por los técnicos responsables de la obra. Sin embargo, también se ha considerado una «holgura suficiente para intervenir antes si es necesario». Además, esta estructura cuenta con protectores que minimizarán el desgaste.

Los tiempos de montaje previstos se extienden hasta marzo del próximo año. «En noviembre y diciembre se recibirán todas las piezas, en enero se completará el ensamblaje y en febrero se realizarán pruebas para iniciar la operación a principios de marzo», detalla a ABC Miguel Núñez, director general de Infraestructuras de Transporte Colectivo de la Comunidad de Madrid.

Una vez en funcionamiento, Mayrit trabajará todos los días de la semana, las 24 horas, avanzando en la excavación; sin embargo, a medida que el trabajo adquiera mayor ritmo, deberán realizarse paradas técnicas que permitan comprobar no solo el desgaste de la pieza principal, sino también llevar a cabo tareas de mantenimiento o cambios de aceite.

La excavación de Mayrit para crear el túnel del suburbano generará toneladas de tierra, que se depositarán, movidas por una cadena, en un foso de 8.000 metros cúbicos. «Se ha construido específicamente para albergar esto mientras los camiones lo retiran. De esta manera, permitirá almacenar la tierra generada durante tres días consecutivos y evitar que se detenga la operación», explica Núñez. El movimiento de tierras previsto durante esta actuación es de un millón de metros cúbicos, suficiente para llenar dos estadios del tamaño del estadio Santiago Bernabéu.


Montaje de la tuneladora, en el lugar en el que dará comienzo la excavación


IGNACIO GIL

Una vez que Mayrit cumpla su función y apague sus motores –lo que, según los cálculos de la Comunidad, ocurrirá en 2027–, se considerará prácticamente finalizado el primer tramo de la ampliación de la línea 11 del Metro de Madrid, que contará con 6,6 kilómetros de vías. Sin embargo, esto es solo el comienzo del macroproyecto regional, que tiene una inversión de 518 millones de euros, concebido para crear una línea que cruce Madrid de sur a norte y enlace Cuatro Vientos y Valdebebas a través de 20 estaciones. Esto facilitaría la conexión con la estación de Atocha o la Terminal 4 de Barajas.

Con este proyecto del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, se mejorará la comunicación de miles de ciudadanos y se logrará reducir en un 90% las emisiones para el año 2050.

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