Deportivo 0 – Burgos 0: Un alto en el entusiasmo del Deportivo.
Se frena la euforia del Deportivo tras el primer partido en Riazor. Los coruñeses terminaron en tablas ante el Burgos en un encuentro marcado por la igualdad y la escasez de oportunidades de gol.
De hecho, las mejores oportunidades llegaron al principio del duelo. En el primer minuto de juego, Yeremay quedó solo enfrente de Cantero, pero el larguero impidió el gol deportivista. Zaka tampoco pudo concretar el rebote.
Después del aviso, el Burgos comenzó a encontrar su ritmo y se sintió más cómodo en el terreno de juego. Sin embargo, sería el Dépor quien nuevamente estuvo cerca del gol gracias a una gran acción individual de Zaka, cuyo disparo raso y potente se fue muy cerca del palo izquierdo de la portería burgalesa.
Los de Ramis respondieron con una volea que estaba atenta a Germán Parreño. Los visitantes se replegaron un poco y el Dépor no lograba encontrar espacios en el sólido entramado defensivo del Burgos.
Así se llegó al descanso con el empate a cero. Restaban 45 minutos en los que el Dépor no estuvo afilado en ataque, mientras que el Burgos se centró en mantener el punto.
Los cambios de Hidalgo no lograron el impacto esperado; el Dépor tuvo control del balón pero careció de profundidad. Los coruñeses lo intentaron, pero Yeremay no brilló y Mella se encontró con una defensa en banda que le impidió hacer algún centro peligroso.
El Burgos jugó con el cronómetro, lo que desesperó a los coruñeses, quienes no encontraron la forma de generar peligro. Riazor se intensificó en momentos en que su equipo acorraló al rival, pero incluso en esos instantes, el Burgos mostró experiencia y supo detener el juego.
El partido llegó al tiempo añadido con ese empate a cero, y el Dépor no manejó bien esos minutos. Cayeron en la trampa del rival y apenas hubo fútbol.
El empate frena un poco las expectativas generadas por el equipo en la primera jornada y revela que la plantilla necesita algo más.



