Detenidos en Vicálvaro por asaltar una joyería y robar 28.000 euros.
La Policía Nacional ha arrestado a dos hombres en Vicálvaro que fingieron ser repartidores para asaltar una joyería utilizando una furgoneta que habían robado anteriormente.
Según informa la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la empleada fue atada mientras se llevaba a cabo el robo de 180 piezas de joyería valoradas en más de 28.000 euros.
Los dos hombres fueron arrestados como presuntos responsables de un delito de robo con violencia, robo con fuerza y detención ilegal, y fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, que ordenó su ingreso en prisión.
Los acontecimientos
Los hechos ocurrieron el 20 de noviembre en una joyería del distrito madrileño de Vicálvaro. Los delincuentes robaron días antes una furgoneta en Zaragoza y se trasladaron a Madrid para llevar a cabo el atraco. Uno de ellos se hizo pasar por repartidor y llamó al timbre del local.
La empleada le abrió la puerta, y cuando el hombre estuvo lo suficientemente cerca, la sujetó por los brazos y la empujó hacia la trastienda, mientras el otro se metió en la joyería y bloqueó la puerta con un paraguas para evitar que se cerrara y así poder escapar.
Maniataron y amenazaron a la empleada en la trastienda. Una vez dentro, la ataron y la amenazaron para que no gritara. Ambos actuaron de manera coordinada, turnándose para que uno vigilara a la mujer mientras el otro robaba las joyas, llevándose 180 piezas valoradas en más de 28.000 euros.
En solo diez minutos, dejaron la joyería con los objetos robados en dos mochilas, dejando a la trabajadora inmovilizada. Tras su partida, la mujer logró incorporarse y llamó a un vecino, que llegó al lugar y la liberó, alertando a la policía y a los servicios de emergencia.
Identificación de los delincuentes
A medida que avanzaban las investigaciones, los agentes lograron identificar a los dos presuntos responsables, confirmando que habían realizado el atraco para saldar una deuda de aproximadamente 5.000 euros contraída por uno de ellos.
Una vez localizados, se implementó un dispositivo especial de vigilancia que culminó el 4 de febrero con el registro de dos viviendas en las localidades madrileñas de Humanes y Leganés.
En uno de los registros, los agentes encontraron a uno de los delincuentes dentro de un vehículo en el que pasaba la noche, con una escopeta simulada escondida bajo el colchón. En el otro registro, se confiscó una pistola simulada, así como la ropa utilizada para llevar a cabo el robo.
Por estos hechos, ambos fueron arrestados como presuntos autores de un delito de robo con violencia, robo con fuerza y detención ilegal. Tras ser presentados ante la autoridad judicial, se ordenó su inmediato ingreso en prisión.



