Directores de institutos de Madrid alertan a Ayuso: “La división de la ESO afecta negativamente a los estudiantes” | Noticias de Madrid


Del 11 al 25 de marzo se abre el periodo ordinario para presentar la solicitud de admisión en los institutos de la Comunidad de Madrid para el próximo curso. Sin embargo, los alumnos que opten por estudiar en los colegios de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria (Ceipso) no tienen que realizar este trámite, dado que este modelo es el que la Comunidad de Madrid implementa desde este año académico. Por ello, la Asociación de Directores de Institutos Públicos de esta comunidad autónoma (Adimad) solicita este jueves a la Consejería de Educación que reconsidere su decisión de mantener a los estudiantes de primero y segundo de la ESO en los colegios. Según su perspectiva, este plan socava la coherencia educativa y carece de base pedagógica, además de generar serias complicaciones organizativas.

“La ESO es una etapa con identidad propia. Fragmentarla entre dos centros diferentes implica dividir el proceso educativo y obliga a los estudiantes a asistir a diferentes instituciones durante el mismo periodo, cada una con proyectos educativos, equipos docentes y dinámicas organizativas distintas”, indican desde esta entidad. Los directores advierten que el nuevo modelo podría dificultar la continuidad pedagógica y la adecuada integración de los alumnos cuando ingresen a los institutos en el tercer curso de la ESO.

“Es importante recordar que primero y segundo no son la antigua EGB”, enfatizan. Aseguran que los institutos están perfectamente capacitados para recibir a adolescentes de entre 11 y 14 años, ya que cuentan con profesores especializados por materias, equipos de orientación y una experiencia sólida en la gestión de la convivencia, “aspectos sumamente relevantes durante esta etapa crucial para el desarrollo académico y personal”.

Sostienen que la experiencia adquirida en los centros de secundaria permite ofrecer una atención más adecuada a la diversidad y al bienestar emocional, e invitan a los padres de los estudiantes que actualmente se encuentran en sexto de primaria a asistir a las jornadas de puertas abiertas que organizan para conocer sus proyectos y despejar dudas e inquietudes. “Dividir la ESO entre colegios e institutos perjudica al alumnado”.

Hasta ahora, la postura de la Comunidad de Madrid parece ser contraria. “Pensamos que es una medida absolutamente necesaria para proteger a la infancia y la preadolescencia”, afirmaba en otoño el exconsejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, al anunciar que más de veinte colegios públicos de la Comunidad de Madrid habían solicitado sumarse a la impartición de primero y segundo de educación secundaria obligatoria para el curso académico 2026/2027.

Viciana se mostraba satisfecho con el interés que había despertado la iniciativa y aseguraba que 300 centros educativos pidieron información al respecto durante el año escolar anterior. Al final, 52 colegios lograron autorización para incluir la ESO en su oferta educativa, de los cuales 49 ya la imparten desde septiembre. Los solicitantes deben obtener el apoyo de sus Consejos Escolares y contar con instalaciones que solo requieran adaptaciones o pequeñas obras para acoger a los estudiantes. Los nuevos centros educativos ya operan bajo el modelo CEIPSO.

La propuesta de Viciana y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tiene como objetivo “combatir el abandono escolar, mejorar el rendimiento de los alumnos, su descanso y sus hábitos de alimentación, así como luchar contra la soledad, las adicciones o la posible influencia de bandas juveniles”. Unir ambas etapas completas es la práctica más común en colegios privados y concertados.

A raíz de la disminución de la población, que amenaza la supervivencia de ciertos colegios, ampliar la oferta con los dos primeros cursos de la ESO podría ser una medida de apoyo eficaz. Muchas familias lo consideran una ventaja en términos de continuidad, pero para los directores implica una brecha aún mayor que la actual, ya que dividiría la ESO en dos.

Algunos padres ven el nuevo modelo como atractivo para facilitar la conciliación familiar, ya que en muchos casos los colegios ofrecen clases por la tarde, mientras que los institutos públicos de secundaria funcionan en jornada intensiva solamente por la mañana. Según Adimad, si la intención es ayudar a los padres, la solución radica en reforzar los institutos con los recursos necesarios: implantar comedores y ofrecer actividades extraescolares gratuitas. “Así se facilita la conciliación sin obligar a los alumnos a cambiar de centro en medio de una etapa ni complicar su paso por la ESO”, reclaman los directores antes de instar a la Consejería de Educación a abrir un proceso de reflexión y diálogo “que garantice la coherencia, estabilidad y calidad del sistema educativo público”.

Start typing and press Enter to search