Dos ataques israelíes en el hospital Nasser de Gaza dejan al menos 20 muertos, incluidos cinco periodistas | Internacional


Este lunes, dos bombardeos israelíes contra el hospital Nasser, el único que sigue operativo en el sur de la franja de Gaza, han dejado al menos 20 víctimas mortales, entre ellas cinco periodistas, según el Ministerio de Sanidad palestino. Los vídeos compartidos por medios de comunicación de la región muestran un ataque a una escalera exterior del hospital, donde se puede observar claramente a informadores y rescatistas presentes.

Luego de que estas imágenes se esparcieran a nivel global, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ofreció una disculpa inusual, expresando su pesar por el “trágico incidente” en el centro médico. “Israel valora el trabajo de los periodistas, del personal médico y de todos los civiles”, indicó en un comunicado, señalando que las autoridades militares están llevando a cabo “una investigación exhaustiva” sobre los eventos.

Poco antes, el ejército israelí confirmó que sus tropas habían disparado contra “el área” del hospital en Jan Yunis y anunciaron que se abriría una investigación “tan pronto” como fuera posible. En su nota, también afirmaron que Israel “no ataca a periodistas” simplemente por serlo. Según un comunicado reciente de la ONG Acción sobre Violencia Armada, el 88% de los casos en los que el ejército israelí inicia una investigación interna por supuestos crímenes o abusos cometidos en Gaza terminan cerrados o sin resolución.

“No estoy contento con esto. No quiero verlo”, declaró el presidente estadounidense, Donald Trump, desde Washington, tras haber dicho inicialmente que no tenía conocimiento del ataque israelí al hospital. “Debemos poner fin a toda esta pesadilla”, concluyó. El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó la agresión como “intolerable” y reiteró que “matar de hambre a una población” es un crimen que debe cesar. Alemania y España también han condenado el ataque; en este último caso, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, enmarcó el ataque dentro de las “gravísimas violaciones del derecho internacional humanitario” que Israel comete en la Franja.

Un sexto periodista ha muerto este lunes en Gaza por un disparo del ejército israelí en la zona de Al Mawasi, al sur de la Franja. Desde el inicio de sus operaciones en la Ciudad de Gaza, las tropas israelíes han asesinado a un total de 11 periodistas, con el objetivo oficial de debilitar a Hamás. Desde octubre de 2023, cuando se desató la guerra, más de 240 periodistas han perdido la vida a causa de los ataques israelíes en la Franja, según el Sindicato de Periodistas Palestinos.

A la par, la desnutrición provocada por el bloqueo israelí de la ayuda humanitaria sigue cobrando vidas. Este lunes, el Ministerio de Sanidad informó que otras 11 personas han muerto por inanición en 24 horas, incluyendo a dos niños, elevando la cifra de muertos por hambre desde el inicio de la guerra a 300, la mayoría desde julio. El viernes pasado, la ONU declaró oficialmente la hambruna en algunas áreas de la Franja, y múltiples líderes de la organización han intensificado sus llamados a Israel para que permita la entrada de alimentos en el territorio.

Asimismo, los soldados israelíes han acelerado este lunes sus operaciones en el mayor núcleo urbano del enclave. Vídeos compartidos por periodistas locales y grabados en Zeitún y Sabra, dos de los principales distritos de Ciudad de Gaza, muestran cadáveres en condiciones deplorables y operaciones de rescate frustradas por el peso de los escombros, mientras se escuchan aviones de guerra.

Este mes, las autoridades israelíes anunciaron el inicio de una operación para controlar Ciudad de Gaza, donde creen que Hamás concentra su poder administrativo y militar y donde sospechan que se ocultan rehenes. Para ello, han convocado a 60,000 reservistas, con un total proyectado de 130,000 movilizados en los próximos meses.

Un canal de televisión israelí informó el domingo que el jefe del ejército, Eyal Zamir, aboga nuevamente por suspender la ofensiva contra Ciudad de Gaza y establecer un alto el fuego con Hamás que permita la liberación de los rehenes. “Hay una propuesta de acuerdo en la mesa”, afirmó Zamir, aludiendo a la propuesta de alto el fuego” que fue aprobada por la milicia palestina la semana pasada. “Ocupar Ciudad de Gaza pone en gran riesgo la vida de los cautivos”, así que “ahora le toca decidir a Netanyahu”, sostuvo Zamir.

La semana pasada, Netanyahu declaró que había ordenado que se reanudaran las conversaciones para liberar a los rehenes. Basem Naim, un alto cargo de Hamás, declaró este lunes a este diario que no hay negociaciones en curso. En las últimas horas, ha surgido información de que los encuentros indirectos entre Israel y la milicia palestina podrían reiniciarse en breve en Egipto o en el golfo Pérsico.

El Foro de las Familias de los Rehenes y Desaparecidos ha hecho un llamado para que se inicien las movilizaciones programadas para este martes en Israel, que se anticipan como masivas, en el marco de una jornada de huelga general. La convocatoria de una huelga similar el pasado 17 de agosto se convirtió en la protesta más concurrida en casi dos años de guerra, aumentando la presión sobre Netanyahu para que firme un alto el fuego.

Las agencias de noticias británicas Reuters y la televisión catarí Al Jazeera han reportado que dos de los periodistas muertos en el ataque al hospital Nasser laboraban para ellos. Estos son Hossam al Masri y Mohammed Salama. El ataque también causó la muerte de Moaz Abu Taha, reportero de NBC, Mariam Abu Daqa, periodista autónoma y madre que colaboró con The Associated Press, y Ahmed Abu Aziz, quien trabajaba para Quds Feed Network.

Segundo bombardeo

La periodista palestina Hind Khoudary relató en Al Jazeera desde Deir el Balah, una localidad cercana a Jan Yunis, que un dron suicida habría explotado en la azotea del hospital mientras dos personas, incluyendo a un reportero de la misma cadena, se encontraban presentes. Conteniendo las lágrimas, Khoudary describió un segundo bombardeo cuando reporteros y rescatistas llegaban al lugar.

Testigos compartieron vídeos en los que se observa a varias personas, algunas con uniformes de rescatistas, en las escaleras exteriores del hospital Nasser, mostrando signos de nerviosismo tras el primer bombardeo. De repente, una segunda explosión envuelta en humo hace que desaparezcan. Al disiparse la humareda, imágenes captadas desde dentro de la escalera muestran múltiples cuerpos sin vida cubiertos de sangre y polvo.

Saber al Asmar, médico de la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital, declaró a medios árabes que el segundo bombardeo tuvo lugar en la planta que alberga las salas de UCI y de operaciones. Aseguró que “dos o tres” médicos que estaban allí como estudiantes quedaron “irreconocibles y desintegrados en pedazos”. “No comprendemos qué más puede suceder”, manifestó.

Al momento del ataque, el médico estaba realizando su ronda matutina en la sala de UCI: “Puedo ver el horror en los rostros de los pacientes, que se supone están en un lugar protegido internacionalmente”. Al Asmar denunció que, durante casi dos años de guerra, las tropas israelíes han bombardeado el hospital en cuatro ocasiones y lo han ocupado en dos más. “Hay pacientes que necesitan tratamiento que están huyendo de los hospitales por miedo a ser bombardeados”, lamentó.

Numerosos periodistas en la Franja trabajan cerca de los hospitales buscando acceso a electricidad e internet, en un territorio cuyas infraestructuras están devastadas tras dos años de agresiones israelíes. A menudo, pasan las noches en grupo para sentirse más seguros, estableciendo campamentos en las entradas de los centros médicos que les sirven como oficina. Este sistema también les permite distanciarse de sus seres queridos debido a los frecuentes ataques israelíes contra reporteros.

El ataque a este hospital ocurre dos semanas después del bombardeo israelí que mató a cinco informadores en las afueras del hospital Al Shifa, en Ciudad de Gaza. El ejército israelí reconoció el ataque, alegando sin pruebas concretas que uno de los periodistas asesinados, Anas al Sharif, era miembro de Hamás. Israel no se refirió a los otros cuatro periodistas, dando a entender que eran víctimas colaterales del ataque contra Sharif.

Los últimos misiles lanzados por el ejército liderado por Zamir contra los hospitales en Jan Yunis y Ciudad de Gaza son parte de las continuas violaciones del derecho humanitario internacional por parte de Israel. La Convención de Ginebra otorga protección especial tanto a los periodistas como a los hospitales y exige que las partes en conflicto (en este caso, Israel y Hamás) los protejan y faciliten su trabajo.

Durante 23 meses de ofensiva, los ataques israelíes han destruido total o parcialmente el 94% de los centros médicos, según datos de la Organización Mundial de la Salud, y han causado la muerte o detención de más de 1,940 trabajadores sanitarios, según el Ministerio de Sanidad de la Franja.

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