Dos jabalíes atraviesan el río Manzanares y generan discusión sobre renaturalización y seguridad en la ciudad.
En los últimos días, Madrid ha estado inmersa en un animado debate tras la aparición de dos jabalíes cruzando el río Manzanares a la altura del Puente de Segovia. El vídeo, capturado por un viandante, se ha viralizado en las redes sociales, dividiendo a la opinión pública en dos grupos: aquellos que celebran el evento como un símbolo de la recuperación ecológica del río renaturalizado y quienes advierten sobre los peligros de que la fauna salvaje se acerque demasiado a las zonas urbanas.
En X (anteriormente Twitter), el contraste ha sido palpable. “Me han pasado este vídeo… La riqueza natural en el río continúa creciendo desde su renaturalización”, comentó un usuario claramente emocionado por la escena. Por otro lado, algunos ciudadanos han expresado su preocupación: “Es una idea fenomenal que los jabalíes puedan entrar en la zona urbana, especialmente con un parque frecuentado por niños y ciclistas… veremos cuántas alegrías nos traerán”, ironizó otro internauta. Uno más fue aún más contundente: “Los jabalíes son animales SALVAJES. Pueden transmitir enfermedades o incluso causar la muerte a una persona. Hay que ser muy pero muy idiota para pensar que es buena idea tenerlos paseándose por una ciudad”.
Los jabalíes son animales SALVAJES que pueden no solo transmitir enfermedades, sino también herir o incluso matar a una persona. Hay que ser muy pero que muy idiota para pensar que es buena idea tenerlos paseando por una ciudad. Habla con tu empresa que igual desgravas
— PBG (@PeJBet) 1 de diciembre de 2025
El vídeo, que dura apenas unos segundos, mostró a dos ejemplares jóvenes cruzando con calma el cauce del río y luego desapareciendo entre la vegetación del parque.
Un fenómeno “excepcional”, según ecologistas
Para comprender el alcance del evento, este medio consultó a Erika González, miembro de Ecologistas en Acción. González explicó que la presencia de los dos animales no debe interpretarse como un indicio de una colonización estable, sino más bien como un hecho aislado. “Lo que ocurrió se debe a la estructura ecológica del río Manzanares. El tramo renaturalizado ahora actúa como un corredor verde, algo que no había sucedido en décadas. Por eso hemos visto más mamíferos en los últimos años, desde zorros hasta alguna nutria. Pero lo de los jabalíes es muy probablemente un episodio esporádico”, indicó.
La portavoz también contextualizó la aparición, vinculándola con el Pardo, donde las poblaciones de jabalíes son abundantes y de donde podrían haberse desplazado ocasionalmente al cauce del Manzanares. “No estamos hablando de una manada que haya decidido establecerse; probablemente eran dos ejemplares dispersantes explorando territorio. Igual que ocurrió con aquella zorra que vimos en las islas de vegetación hace un par de años”, recordó.
A pesar de la controversia, la experta ha insistido en que la presencia ocasional de fauna salvaje es “un indicador de éxito” del proceso de renaturalización: “Si esto sucede es porque el río vuelve a funcionar como un ecosistema continuo. No lo vería como una amenaza, sino como un reflejo de que el Manzanares está recuperando su papel ecológico”.
No obstante, también ha señalado que el jabalí no es un animal típico de ambientes fluviales y, por ende, es poco probable que su presencia se convierta en habitual: “Puede volver a suceder, pero no es un hábitat óptimo para ellos. No es previsible que se establezcan como residentes”.
Una ciudad en transformación ecológica
Este episodio, más allá de su impacto viral, ha reabierto el debate sobre hasta qué punto la renaturalización del río puede conllevar un mayor contacto entre la fauna y los ciudadanos. Desde el inicio del proyecto en 2016, los técnicos han observado un regreso gradual de especies: aves acuáticas, peces autóctonos, reptiles y pequeños mamíferos que habían desaparecido durante décadas de canalización.
Entre los hitos más celebrados se encuentra la aparición de nutrias, consideradas un bioindicador de aguas bien oxigenadas. “Si las nutrias han regresado, es porque el sistema está funcionando”, ha reafirmado la portavoz ecologista. Sin embargo, también ha reconocido que el éxito de la restauración ecológica plantea nuevos desafíos en términos de convivencia urbano-natural.
A pesar de que algunos vecinos han recibido la aparición de los jabalíes con entusiasmo, otros han expresado su preocupación: temen que estos encuentros se vuelvan frecuentes y pongan en peligro la seguridad en las áreas de paseo, deporte y recreo infantil.
La Comunidad de Madrid recuerda su plan de control
Aunque el comunicado se centra en áreas donde es más común encontrar animales de esta especie, la Comunidad ha aclarado que desde abril mantiene activas medidas excepcionales, como la declaración de comarca de emergencia cinegética temporal en zonas con alto riesgo de accidentes por atropello. En el resto del territorio, se siguen con los controles habituales establecidos por la normativa cinegética.
🦮 Los #AgentesForestalesCM 🌿 se encuentran hoy en su segunda jornada de apoyo a los @agentsruralscat dentro del plan de contingencia frente a la peste porcina africana en
📍 Parque Natural de #Collserola.
Desplegados 7 agentes y 5 perros de la unidad canina.#ASEM112 pic.twitter.com/T9UO74lY4g
— 112 Comunidad de Madrid (@112cmadrid) 5 de diciembre de 2025
El plan incluye la esterilización de hembras, capturas controladas, repelentes y sistemas eléctricos disuasorios. En los últimos años, Madrid ha incrementado notablemente las capturas, pasando de 6.000 ejemplares anuales en 2016-2017 a más de 9.000 en las temporadas recientes. El Gobierno regional también ha aumentado su cooperación con otras comunidades, como Cataluña, para frenar la propagación de la peste porcina africana, enviando equipos especializados para la localización y extracción de ejemplares infectados.
Un control que se enmarca dentro de la alerta por peste porcina africana, y no por la aparición en el río Manzanares. Desde el Ejecutivo madrileño han subrayado que no se ha detectado ningún caso de esta enfermedad en la región y que mantienen una vigilancia estricta en todas las explotaciones ganaderas.



