Dos vecinas de Madrid obtienen la victoria en su disputa legal sobre la propiedad de sus trasteros tras 30 años de uso.
Una resolución sin duda en la que muchos se verán identificados. El Tribunal Supremo ha fallado a favor de dos vecinas de Madrid en una prolongada disputa con su comunidad de propietarios por la titularidad de dos trasteros.
Después de más de 30 años de uso exclusivo, el Alto Tribunal ha reconocido como legítimas propietarias a estas mujeres respecto a estos espacios, frente a la intención de la comunidad de recuperar los trasteros como elementos comunes.
El conflicto se remonta a 2017, cuando la comunidad demandó a las vecinas acusándolas de ocupar los trasteros sin autorización y solicitando su devolución al uso colectivo.
En ese momento, un juzgado de primera instancia respaldó la versión de la comunidad, pero la Audiencia Provincial revocó la decisión al considerar que las demandadas habían adquirido la propiedad mediante prescripción adquisitiva, es decir, por haber disfrutado de ellos de manera pública, pacífica y continua durante más de tres décadas.
La comunidad apeló al Tribunal Supremo alegando que los trasteros eran elementos comunes del edificio y que solo podían convertirse en privativos a través de un acuerdo unánime. Sin embargo, el Alto Tribunal ha confirmado la sentencia de la Audiencia.



