EE. UU. relanza en Madrid las conversaciones sobre el Sáhara entre Marruecos y el Polisario | España
Madrid, la antigua capital de la metrópoli del Sáhara Occidental, ha sido seleccionada por Estados Unidos para revitalizar el diálogo sobre una solución política al conflicto de la excolonia española tras más de 50 años de enfrentamientos, según fuentes familiarizadas con las negociaciones. Este domingo, se ha convocado a los ministros de Exteriores de Marruecos, Argelia, y Mauritania, así como al líder diplomático del Frente Polisario, a una reunión en la sede de la Embajada de EE UU en España, según lo adelantado por El Confidencial.
El Ministerio español de Asuntos Exteriores ha señalado que su titular, José Manuel Albares, se ha reunido por separado este sábado con Ahmed Attaf, su homólogo argelino, y con Mohamed Salem Uld Merzuk, el mauritano, y “se encontrará en Madrid en los próximos días con su contraparte marroquí, Naser Burita; con el enviado personal del Secretario General de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura; y con el representante de Estados Unidos en la ONU”, Michael Waltz. Todos ellos participan en el proceso de negociación promovido por Washington.
Este marco de diálogo múltiple, que no tiene precedentes desde la Marcha Verde, la movilización popular masiva organizada por Marruecos en 1975 que obligó a la salida de las tropas coloniales españolas del Sáhara, ocurre en un momento de creciente presión diplomática de Estados Unidos sobre conflictos internacionales estancados.
En este primer contacto, Marruecos podría limitarse a presentar a las partes un nuevo texto ampliado para una “autonomía real” antes de continuar con esta ronda de negociaciones. Las últimas rondas de diálogo entre Rabat y el Polisario se llevaron a cabo en Manhasset (EE UU) entre 2007 y 2008, y en Ginebra (2018-2019). El formato de cuatro bandas ante Washington y la ONU, con Madrid como escenario, es inédito.
La resolución aprobada por el Consejo de Seguridad el pasado 31 de octubre, que respaldó “una verdadera autonomía” como el objetivo “más viable” para una solución política del contencioso sobre la antigua colonia española, es el eje sobre el que presuntamente deben girar las negociaciones.
Entre los participantes en las conversaciones promovidas por EE UU, país que elaboró esa última resolución, que fue aprobada sin votos en contra, se encuentra Masad Boulos, enviado para asuntos de África del presidente Donald Trump y coordinador del encuentro.
Tras su reunión con Attaf, Albares se ha mostrado, a través de las redes sociales, “contento” de recibir a su homólogo argelino, un país con el que España mantiene “relaciones políticas de amistad muy consolidadas. Somos amigos, socios y vecinos. Argelia es nuestro primer proveedor de gas, un socio estratégico, fiable y constante”, ha añadido. También ha enfatizado que las relaciones comerciales bilaterales están viviendo un “momento extraordinario”, con un aumento del 141% en las exportaciones españolas hacia el país magrebí en 2024, y del 190% en 2025, tras la crisis diplomática de 2022.
Feliz de recibir en Madrid al ministro de asuntos exteriores de Argelia @AhmedAttaf_Dz. Tenemos relaciones políticas de amistad fuertemente consolidadas. Somos amigos, socios y vecinos. Argelia es nuestro primer proveedor de gas, un socio estratégico, fiable y constante. (1/2) pic.twitter.com/iAwVGA3Fld
— José Manuel Albares (@jmalbares) February 7, 2026
Albares también ha reportado a través de X el encuentro con su colega mauritano, Mohamed Salem Uld Merzuk, discutiendo el desarrollo de los acuerdos de la Reunión de Alto Nivel (RAN) entre ambos países en 2025: “cooperación fortalecida con resultados en migración ordenada y movilidad, que salva miles de vidas en el Atlántico; relaciones económicas y comerciales, con la pesca en el centro; [y] con [la nueva sede del Instituto] Cervantes en acción en Nuakhot”, la capital mauritana. “Grandes perspectivas de trabajo en 2026″, concluye.
Modelo de referencia autonómico
La Unión Europea expresó la semana pasada su apoyo a que el plan de autonomía presentado por Marruecos sea la base para una salida política al conflicto del Sáhara “con el fin de alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptada del conflicto”. La decisión se tomó en una reunión en Bruselas presidida por la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, junto al ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, y otros homólogos de la UE.
Para revisar el plan de autonomía del Sáhara propuesto en 2007, Marruecos ha buscado modelos de autogobierno de referencia, antes de presentar una fórmula que sea aceptable para Naciones Unidas como “una verdadera autonomía”. Rabat anunció en noviembre una detallada actualización del texto presentado hace casi dos décadas, que era impreciso y con limitadas competencias. Para ello, el rey Mohamed VI solicitó a los partidos políticos que aportaran ideas. A pesar del proceso de “regionalización avanzada” vigente desde hace una década, la toma de decisiones sigue estando altamente centralizada en el país magrebí.
Marruecos se ha inspirado en experiencias europeas como los estatutos de los territorios de ultramar de Francia o el autogobierno de Escocia e Irlanda del Norte en el Reino Unido. El modelo de comunidades autónomas españolas ―en particular, el de Cataluña, el más mencionado en los medios de comunicación marroquíes― ha sido observado con especial interés como referencia para el Sáhara Occidental, según han indicado fuentes diplomáticas en Rabat, con el fin de presentar a la ONU un proyecto de autonomía genuino.
El plan de Marruecos de 2007 otorgaba solo competencias administrativas. El Estado central controlaría la seguridad, la pesca y la minería, mientras que el Monarca seguiría teniendo directamente atribuciones constitucionales en defensa, relaciones exteriores y asuntos religiosos. Las competencias autonómicas se limitaban a fiscalidad local, infraestructuras, transporte, vivienda, educación, sanidad, medio ambiente, empleo, y promover el patrimonio cultural saharaui y la lengua hasaní (variedad local del árabe), así como establecer una policía local.
La nueva propuesta de estatuto autonómico, según lo anticipado por El Confidencial, incluye un extenso texto, diez veces más amplio que el de 2007, donde se prevé que el estatuto de autogobierno sea sometido a referéndum entre la población del Sáhara ―más del 80% de la cual no es originaria del territorio que hasta 1975 fue la provincia española número 53― y, además, incorporado a la Constitución mediante una reforma. El ministro de Exteriores Burita ha afirmado que la vía de la autonomía equivale de hecho al libre ejercicio del derecho a la autodeterminación, aunque Marruecos no ha aceptado hasta ahora que su propuesta se someta a un referéndum del pueblo saharaui, donde una de las opciones sea la independencia.
El secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, declaró el viernes en un acto en Argelia –que alberga al movimiento que promueve la autodeterminación de la excolonia y a miles de refugiados saharauis en el exilio– que su organización está “totalmente dispuesta a mostrar flexibilidad y cooperación con los esfuerzos internacionales destinados a lograr esa deseada solución”. Gali enfatizó, no obstante, que “el pueblo saharaui deberá tener la última palabra en la determinación de su futuro” en un “conflicto de descolonización”.



