El Ayuntamiento aún no clausura el alojamiento no autorizado de Arganzuela | Actualidad de Madrid


El Ayuntamiento de Madrid lleva más de seis meses sin llevar a cabo el cierre de un hotel cápsula ilegal en Arganzuela. Este local, ubicado en la calle Arquitectura 18, esquina con Carvajales 17, fue denunciado en abril por Más Madrid, que alertó sobre la realización de obras sin licencia, la falta de cédula de habitabilidad y el riesgo para la seguridad de inquilinos y vecinos. La mayoría de quienes ocupan las camas son migrantes, quienes duermen hacinados en pequeñas cápsulas de madera.

El 15 de agosto, el Consistorio notificó la orden de clausura. Un mes después, el establecimiento sigue ofreciendo habitaciones por 270 euros al mes a residentes, en su mayoría migrantes que se distribuyen en ocho cápsulas apiladas. Las reservas se efectúan únicamente a través de un número de WhatsApp que circula entre los inquilinos.

La concejala de Más Madrid, Lucía Lois, asegura que desde el momento de la notificación de la orden de cierre, el Ayuntamiento puede proceder a precintarlo. “Almeida ha convertido Madrid en la ley de la jungla: no se realizan los cierres, no se controla, no se vigila ni se hace nada”, denuncia Lois. La oposición a su vez acusa al Gobierno municipal de “ineficacia administrativa e inacción” y exige que se actúe “de manera inmediata y urgente” para evitar que un negocio privado “siga obteniendo beneficios a costa de personas vulnerables”.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que su equipo es el primero interesado en llevar a cabo el cierre, pero ha enfatizado que mientras la resolución no sea firme en vía administrativa, no se puede proceder a la ejecución. “Vivimos en un Estado de Derecho, y el procedimiento debe respetar los plazos legales”, ha argumentado el regidor.

El Consistorio ha ampliado hasta el 23 de septiembre el periodo de alegaciones porque, según explican, no habían recibido los antecedentes. Inma Sanz, alcaldesa en funciones en agosto, ya reconoció que los plazos administrativos no son los que desearían, aunque insistió en la determinación de su gobierno para hacer cumplir la normativa.

Según un documento al que ha tenido acceso este periódico, en marzo la sociedad promotora presentó una declaración responsable para transformar el bajo comercial en vivienda con cinco habitaciones y baños. Pocos días después, se dictó una orden de paralización de las obras, que no fue acatada. En mayo, la líder de la oposición, Rita Maestre, volvió a exigir el cierre del local por “prestar actividad sin inspección ni medidas de seguridad”, al tiempo que presentaba una segunda denuncia ante la Agencia de Actividades.

El inmueble opera hoy sin título habilitante ni licencia de actividad, lo que constituye una infracción grave en materia urbanística. Estas licencias no solo garantizan el cumplimiento de la normativa, sino que también certifican que el espacio cuenta con las medidas de seguridad básicas, desde ventilación y accesibilidad hasta planes de prevención de incendios. Nada de esto existe en el bajo de Arquitectura 18.

El espacio es actualmente administrado por Yue Gómez-España TAO, que también alquila habitaciones en Alcorcón por 650 euros al mes. Los requisitos: pasaporte y fianza. Los vecinos del barrio de Arganzuela han denunciado que los inquilinos de este hostal ilegal viven en condiciones de hacinamiento. Desde la calle, el local pasa desapercibido. No hay rótulo ni rastro del nombre de la empresa, solo un candado junto al telefonillo con cámara de seguridad.

Para Más Madrid, el Ayuntamiento tiene herramientas para actuar sin esperar a que concluyan los plazos: multas coercitivas, precinto del local o incluso la clausura directa por los riesgos para la seguridad. “Debería haberse cerrado hace meses”, advierte Lois. De puertas para adentro del negocio, nada ha cambiado. “Este mes tenemos habitaciones disponibles”, asegura a este periódico la administradora.

Start typing and press Enter to search