El Ayuntamiento cierra temporalmente el albergue de Santo Domingo.
El establecimiento siguió operando tras el incidente, lo que ha suscitado una intensa controversia política y comunitaria.
La clausura del alojamiento se llevó a cabo tras la denuncia pública presentada por Más Madrid y el registro de una queja formal en octubre, solicitando el cese inmediato de sus actividades.
Denuncias por obras ilegales y falta de acción municipal
El portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Fernández Rubiño, celebró el cierre del hostel y aseguró que en el inmueble se habían llevado a cabo obras ilegales, por lo que, en su opinión, el Ayuntamiento debió actuar con mayor celeridad.
Rubiño lamentó que, a pesar del colapso y las irregularidades observadas, el establecimiento siguiera operando durante semanas. “El Ayuntamiento hizo caso omiso”, aseguró, vinculando la decisión final de clausura con la presión política y mediática que se generó al hacerse público el caso.
Críticas a la gestión del Gobierno municipal
Desde Más Madrid sostienen que este episodio refleja una actitud condescendiente del Gobierno municipal hacia ciertos alojamientos turísticos. “Queda claro que Almeida reacciona solo bajo presión ante las irregularidades urbanísticas”, afirmó Rubiño.
En este contexto, el grupo municipal hizo un llamado a los vecinos afectados por situaciones similares a que denuncien estos casos, ofreciendo su apoyo para canalizar las quejas ante la Administración.
El Ayuntamiento defiende los plazos y las garantías legales
Por su parte, el delegado de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, Borja Carabante, aclaró que los procedimientos administrativos requieren tiempo y deben respetar las garantías jurídicas, tanto para los vecinos como para los propietarios de los inmuebles.
“Frecuentemente, los plazos administrativos son prolongados, pero es fundamental que los expedientes se tramiten con todas las garantías, ya que los propietarios tienen derecho a apelar las decisiones del Ayuntamiento”, indicó.
Inspección urbanística y cierre del establecimiento
Carabante enfatizó que el Consistorio no tolera acciones contrarias a la normativa urbanística y afirmó que los servicios municipales de inspección y sanción actúan siempre que se detectan irregularidades.
“Cuando se identifican actividades indebidas, el Ayuntamiento inicia el expediente correspondiente, que en algunos casos, como este, culmina en el precinto y la clausura del establecimiento”, concluyó.
El precinto del hostel finaliza, por ahora, una situación que había generado preocupación entre los vecinos de la zona y reabre el debate sobre la regulación de los alojamientos turísticos y la disciplina urbanística en el centro de Madrid.



