El centro comercial más extenso de Madrid solicita concurso de acreedores debido a una deuda de 320 millones.
El centro comercial más grande de Madrid, Oasiz, situado en el municipio de Torrejón de Ardoz, ha iniciado un proceso de concurso de acreedores. El juzgado número 14 de lo mercantil ha aceptado la solicitud voluntaria presentada por la empresa propietaria, Carlotta Iberia, a principios de diciembre, según reporta Cinco Días. La deuda asciende a 320 millones, mientras que la última evaluación indicaba un valor de 140 millones.
La empresa llevó a cabo durante varios meses negociaciones con sus acreedores para intentar mantener el control sobre el activo, pero esas conversaciones para alcanzar un plan de reestructuración no han dado resultados positivos.
Entre los acreedores se encuentran el fondo británico Cale Street, con una deuda de 142 millones, el propio Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, que espera el pago de impuestos, y Compagnie de Phalsburg, la matriz de Carlotta, también en proceso de liquidación. Cale Street había presentado una oferta de compra, pero no se pudo llegar a un acuerdo sobre el precio final.
Ocupación al 80%
Este centro comercial cuenta con 90.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable, sobre un total de 250.000 metros cuadrados, y ofrece 3.600 plazas de aparcamiento. Entre las marcas que operan en el centro destacan Fnac, Lidl, Pull&Bear, Mango, Action, y Adidas, así como la cadena de cines Cinesa. Actualmente tiene un 80% de ocupación y en los últimos meses se han sumado nuevos inquilinos, pero desde su apertura en septiembre de 2021 nunca ha alcanzado el 100% de ocupación ni la afluencia de público esperada.
Entre sus accionistas figura un family office francés (Alcadasorg) y la inmobiliaria francesa Compagnie de Phalsbourg. Uno de los retos que enfrenta es la competencia cercana del Parque Corredor, un centro comercial ubicado a unos pocos kilómetros, que cuenta con una fuerte presencia en la zona del Corredor del Henares y alberga marcas populares como Ikea, Primark y Zara, que atraen a un mayor número de clientes.
La situación de concurso no implica necesariamente el cese inmediato de las actividades. El centro puede permanecer abierto durante el proceso de liquidación si se logra negociar una venta en bloque que permita la continuidad de las operaciones comerciales.


