El controvertido albergue Parque Avenidas permanece operativo sin permisos desde hace 10 días.


Este lunes se cumple una semana desde que el Ayuntamiento confirmara que el establecimiento carece de licencia de funcionamiento, anunciando su cierre provisional. No obstante, los vecinos expresan su descontento porque sigue operando, sin estar insonorizado y generando ruidos excesivos, especialmente para quienes viven lado a lado o debajo de un «hotel» donde los huéspedes provocan constantes sonidos «insoportables» en un hogar habitual.

Por ello, se han llevado a cabo «caceroladas» y manifestaciones ante la «pasividad» del consistorio, que ignora que el empresario ya utilizó su licencia de hostel para establecer un centro ilegal de inmigración y, además, está implicado en un caso de trata de personas.

Este domingo, más de cincuenta vecinos se congregaron nuevamente frente al establecimiento, protestando con cacerolas y silbatos, y como en ocasiones anteriores, la Policía Nacional se presentó en el lugar.

Una vez más, los agentes no tenían conocimiento del caso, a pesar de las declaraciones públicas del alcalde pidiendo el cierre, y señalaron que el hostel afirma poseer licencia.

“Estamos cansados de tener que explicar repetidamente a los agentes nacionales o municipales lo que está ocurriendo. Que algunos vecinos deban mostrar una y otra vez el documento oficial que acredita que no tiene licencia. Que se pidan DNIs a quienes intentan abordar un problema causado por la mala fe de algunos y la ineficacia de otros. Que se pretenda que los vecinos permanezcan en silencio, o que no puedan circular por su calle, mientras a otros se les permite actuar a su antojo, sin considerar la ley y aprovechándose de los plazos y demoras que la normativa puede ofrecer”, afirman los vecinos consultados durante la ‘cacerolada’ del domingo.

Miedo a los precedentes

Los residentes del Parque de las Avenidas, en el distrito de Salamanca, temen que un barrio tranquilo se transforme drásticamente con la apertura ilegal del Velvet Hostel, ubicado en la Avenida de Baviera 9. Tres locales, que anteriormente albergaron un centro de salud, han sido convertidos en un establecimiento hostelero gracias a “interpretaciones sorprendentes de la normativa o de los estatutos vecinales”, mientras que se han aprovechado de la ignorancia y prepotencia de algunos vecinos, así como de la gestión de ciertas juntas o de la dilatación de los plazos de respuesta ante un empresario experimentado en el sector y una propietaria sin escrúpulos”, señala una vecina.

Cronología de un error administrativo

El expediente de licencia de actividad del hostel ha sido uno de los múltiples errores ocurridos, pues desde hace años algunos vecinos conocían el tipo de negocio que se podía establecer en estos tres locales, que se unieron para permitir la creación del ambulatorio y que ahora “deberían regresar a cada comunidad correspondiente”.

“Se han aprovechado de nosotros. De la arrogancia de algunos y de la incapacidad de reaccionar a tiempo ante profesionales en cómo operar en este sector. Nos encontramos en un momento crucial intentando acelerar los procesos administrativos y judiciales mientras la administración comete ‘errores’ que benefician a este empresario cuestionable”.

“No cesaremos en nuestros esfuerzos, ya sea en los tribunales o en acciones vecinales genuinas y sin tanto bla bla bla ineficaz”, declara un vecino del edificio donde se localiza el hostel.

“Se han solicitado medidas cautelares a la agencia de actividades para que cierre de inmediato, independientemente de lo que decidan posteriormente sobre la licencia”, concluye.

La no licencia

  • 2 de septiembre de 2025. La Agencia de Actividades del Ayuntamiento emite una resolución favorable de licencia antes de que concluyera el plazo de alegaciones de los vecinos.
  • 9 de septiembre. El propio Ayuntamiento revoca esa resolución, reconociendo la irregularidad formal. Según el documento, “no surtió efectos jurídicos”.

A pesar de esta revocación, el documento inicial siguió circulando a pesar de que se indicaba que no estaba oficialmente notificado. El promotor lo presentó ante la Policía Municipal, que inicialmente dudó de si había licencia en vigor, pero luego confirmó que no tiene validez.

Esta decisión «errónea» se tomó sin que los vecinos pudieran acceder al expediente reglamentario y sin que pudieran presentar alegaciones a este documento, ignorando los plazos legales.

Cese inmediato de la actividad

El 29 de septiembre, el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, anunció el cese inmediato de la actividad debido a la falta de licencia de funcionamiento. El alcalde Almeida añadió que, en caso de obtener permisos, el local solo podría destinarse a un hostel turístico, nunca a un centro de acogida de inmigrantes.

“Pero ahora le van a dar más tiempo”. “Argumentan que son los plazos de notificación, que él alegue y que se analice todo. Curioso que en lo que respecta a los vecinos se produzcan errores y ahora haya que esperar…”, explica el mismo vecino.

¿Quién es el promotor?

El nombre del empresario Mohamed Ibrahim no es nuevo. Es el responsable de varios hostels en Madrid:

  • Velvet Vallecas (Avenida Pablo Neruda), que los vecinos denunciaron como un centro encubierto de acogida durante dos años y que estuvo “cerrado por vacaciones” este verano.
  • Velvet Pacífico (calle Vigo), en el distrito de Retiro.

Además, en 2022, la Policía clausuró uno de sus establecimientos tras hallar a 19 personas hacinadas, e Ibrahim fue investigado por presunta trata de personas, causa que aún está abierta.

Los vecinos temen que en Baviera 9 se repita este patrón: abrir como “hostel turístico” y, con el tiempo, operar como alojamiento subvencionado.

CEAR niega un acuerdo, pero admite contactos

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), una de las principales ONG que gestiona plazas de acogida, confirmó que recibió una propuesta para utilizar Baviera 9 como alojamiento temporal. Sin embargo, en un comunicado oficial, negó rotundamente que se convertirá en un centro estable.

Según CEAR, su modelo de gestión emplea hostels y pensiones para estancias de entre uno y ocho días para solicitantes de asilo recién llegados, hasta que se les deriva a centros más adecuados. “En ningún caso el espacio de Baviera 9 sería utilizado como centro permanente de refugiados”, subrayaron.

No obstante, los vecinos no confían: recuerdan que el de Vallecas terminó siendo un centro saturado.

Qué denuncian los vecinos

Las quejas vecinales van más allá de la preocupación migratoria. Existe una serie de denuncias urbanísticas y de convivencia:

  • Ruidos constantes. Literas con cajones metálicos, duchas y climatizadores junto a ventanas.
  • Falta de insonorización. “Se oyen hasta los cajones de mochilas a las cuatro de la mañana”, relata una vecina.
  • Alteración de fachada. Eliminación de arcos y apertura de nuevas puertas sin supervisión.
  • Inseguridad. Una salida de emergencia cuestionada por su viabilidad en caso de incendio.
  • Sobrecarga del entorno. El hostel podría albergar hasta 100 personas en un barrio sin servicios turísticos.

“Esto no es Gran Vía ni Malasaña. Aquí no hay nada turístico. ¿Qué hace un hostel en un bajo rodeado de personas mayores y niños?”, se pregunta un residente.

Precedentes en Madrid

El caso de Baviera 9 no es único. En los últimos años se han dado situaciones similares:

  • Velvet Vallecas. Abierto como hostel turístico, terminó acogiendo a decenas de inmigrantes durante más de dos años, hasta un cierre “por vacaciones” que nunca se revirtió.
  • Pozuelo y Alcalá. Proyectos de albergues fueron detenidos tras la presión vecinal.

Estos antecedentes explican la desconfianza.

La postura del Ayuntamiento

El Ayuntamiento sostiene que está actuando conforme a la ley: inspecciones, levantamiento de actas y orden de cese. La Policía Municipal supervisa que no continúe la actividad.

Qué dice la ley

  • Abrir un hostel en un bajo residencial requiere:
  • Licencia urbanística y de funcionamiento. Sin ella, la actividad es ilegal.
  • Compatibilidad con los estatutos de la comunidad. Si alguno lo prohíbe, no se puede instalar.
  • Insonorización y salidas de emergencia. Requisitos de seguridad obligatorios.
  • Respeto a la fachada. No se pueden modificar elementos comunes sin el debido permiso.

El incumplimiento puede resultar en cese inmediato, sanciones y cierre definitivo.

Qué viene ahora

El expediente administrativo permanece abierto. Los escenarios posibles son:

  1. Cierre definitivo si no cumple con la normativa.
  2. Licencia turística limitada, siempre que subsane las deficiencias.
  3. Judicialización: los vecinos ya han planteado cautelares, recursos y denuncias ante la Fiscalía y el Defensor del Pueblo.

Paralelamente, el vecindario organiza nuevas movilizaciones.

Entre la acogida y la legalidad

El Velvet Hostel de Baviera 9 ha destapado un problema que va más allá de una infracción urbanística: se trata de un conflicto sobre el modelo de ciudad. Entre la necesidad de recursos de acogida, la proliferación de alojamientos turísticos y el derecho al descanso de los vecinos, Madrid enfrenta un caso que puede sentar precedente.

Los residentes lo resumen en una frase: “La ley es para todos. Si no tienes licencia, no puedes abrir.”

El futuro del barrio dependerá ahora de si esa premisa se cumple o vuelve a quedar en entredicho.

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