El Despertar: la nueva generación de la derecha que arrasa en redes reúne a más de 6,000 seguidores en Madrid | Noticias de Madrid


Dios, patria y mercado. Todo esto se entrelaza en el discurso del economista Antonini de Jiménez. “España precisa más Mercadonas y menos inspectores de Hacienda. Los Santos del siglo XXI serán empresarios o no serán”, afirma con vehemencia este sábado el youtuber sevillano en el Palacio Vistalegre de Madrid ante más de 6.000 jóvenes que asisten al Despertar. Un evento que congrega a algunas de las voces más resonantes del nuevo conservadurismo que ha surgido fuera de la esfera de los partidos y con una fuerte presencia en internet. Entre los ponentes se encuentran De Jiménez, Juan Soto Ivars, Jano García, René ZZ, Izanami Martínez, Juan Manuel de Prada y Ana Iris Simón, y su agenda se divide en tres actos: el silencio, el diálogo y el acto.

Se trata de escritores, conferenciantes y figuras prominentes en redes sociales que logran captar el interés de la generación Z en esta era del capitalismo de la atención. Saben cómo rentabilizar el descontento juvenil, que tiende cada vez más hacia la derecha, con su crítica al pensamiento único asociado al progresismo. El evento cobra una dimensión espiritual cuando sube al escenario el sacerdote francés Jacques Philippe, experto en guiar retiros y colaborador frecuente del movimiento católico juvenil Hakuna. “En cada uno de nosotros hay necesidad de paz, de silencio, pero tememos al vacío, a la soledad, al aburrimiento. Lo que ocurre es que intentamos evitar el contacto con nosotros mismos”, profundiza el religioso, vestido con hábito. La tenue luz del estadio se refleja en los rostros de los asistentes.

“¡Dios existe!”, exclama con entusiasmo alguien del público. Antes de subir al escenario, Ana Iris Simón comenta que “nadie se extrañaría” si este evento fuera “exclusivamente con intelectuales progres”. “Nos preguntamos por qué asumimos eso como la norma”, plantea la columnista de este diario y autora de Feria (Círculo de tiza, 2020), unas memorias familiares que abordan la precariedad de su generación. La escritora fue una de las pioneras en colaborar con It’s time to think, el laboratorio de ideas detrás de El Despertar. Fundado por un par de jóvenes tras la pandemia, este centro de pensamiento ha comenzado a organizar pequeños encuentros con intelectuales, científicos, artistas o figuras de la política y las finanzas. Son los conocidos thinkglaos: 18 minutos de ponencia seguidos de 45 minutos de debate y un ágape con pizza y cervezas, cortesía de Damm.

Los invitados a los thinkglaos se anuncian con anticipación, mientras que el tema de su intervención se mantiene en secreto hasta el último momento. Aunque la mayoría de los oradores podrían ser considerados de derecha, también han estado presentes la exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena y artistas sin una clara adscripción política como Dani Martín, el Niño de Elche o Dani Rovira. Los organizadores alegan que su objetivo es “llevar la filosofía a la calle” y pensar fuera de los límites convencionales. El Despertar es su proyecto más ambicioso y, a la vez, una postura clara en los conflictos culturales actuales. El evento se sostiene casi por completo gracias al público (cada entrada cuesta 27,10 euros), aclara Javier Roca, uno de los impulsores, y cuenta con el respaldo de Infojobs, Mahou y la Fundación La Caixa.

El público es similar al que en diciembre llenó la Puerta del Sol para escuchar el pop católico de Hakuna, que actuó desde el balcón de la Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. De vuelta a Vistalegre, en la pantalla aparecen mensajes que apelan a la fe y otros que celebran a una generación autoconsciente. “Si alguien quiere entender qué es España, debe pasar por los valores cristianos”, afirma ahora desde el estrado el economista Jano García, autor de El triunfo de la estupidez (Plaza & Janés), donde critica algunos de los consensos más enrraizados a la izquierda: la igualdad, la justicia social, la solidaridad entre generaciones y la multiculturalidad. Frente a lo que considera valores impuestos, sugiere una moral religiosa que “permita diferenciar el bien del mal”. “Un país donde hay que explicar que pactar con el brazo político de un grupo terrorista está mal es un país que ha muerto”, concluye con firmeza.

A continuación, Juan Soto Ivars, posiblemente el autor más destacado de una nueva derecha capaz de llenar estadios y acumular cientos de miles de seguidores en redes sociales. Al llegar al escenario, Ivars argumenta: “Esta es una sociedad más solitaria que nunca, que confunde libertad con desconexión y diálogo con gritar más fuerte. Hemos perdido lazos, confianza y un terreno común”. El escritor y periodista se ha unido recientemente al diario ABC tras su paso por El Confidencial. Denunció la asfixia democrática que, según él, genera la política identitaria en La casa del ahorcado (Debate, 2021) y actualmente impugna la ley de violencia de género en Esto no existe (Debate, 2025). En este ensayo, critica la supuesta falta de presunción de inocencia para los hombres acusados de maltrato. “No venimos a discutir, sino a explorar si es posible construir juntos”, defiende el autor.

Sus críticos han acusado a Ivars de socavar la credibilidad de las mujeres y de trivializar el machismo. En contraste, durante su intervención, Ivars aboga por la comprensión entre diferentes y “acabar con las trincheras”: parece que un denominador común entre aquellos que denuncian la polarización es no reconocer su responsabilidad en ella. “Los jóvenes nos sentimos desamparados políticamente y por la administración”, cuenta en un descanso uno de los asistentes, Beltrán Cardona (25 años). “Estamos en busca de referentes, enraizarnos y vivir lo más cerca de la verdad posible, una verdad libre y sin complejos”, comparte el joven, proveniente del Barrio de Salamanca y seguidor declarado de Antonini de Jiménez. Les une una certeza compartida: Dios, patria y mercado.

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