El director ejecutivo de Ribera Salud sostiene que los audios han sido «manipulados» y presenta uno más largo.
En un comunicado, Gallart indicó que, “después de haber escuchado el audio completo”, ha verificado que el material divulgado “ha sido editado y recortado, omitiendo partes esenciales con el objetivo de distorsionar el sentido de los mensajes transmitidos en esa reunión de trabajo entre gerentes de la empresa”.
El directivo ha compartido un nuevo archivo de 4 minutos y 20 segundos que, según él, corresponde a la grabación completa y añade fragmentos que “serán corroborados por un acta notarial” con la cual busca certificar “que todas esas frases son parte del audio completo”. “Como no soy juez, será el juzgado pertinente quien llegue a su propia conclusión”, añadió.
Gallart ha afirmado que ahora “puede defenderse” de las “acusaciones falsas” al tener a su disposición la grabación completa (1 hora y 21 minutos), que, según dice, fue proporcionada por una empleada del hospital que habría sido “forzada” a “realizar una grabación de una reunión de trabajo”.
“Estamos dispuestos a quedarnos en el proyecto, aunque la rentabilidad sea cero»
En ese nuevo audio, al que ha tenido acceso Europa Press, se escucha a Gallart declarar: “Estamos dispuestos a quedarnos en el proyecto, aunque la rentabilidad que obtengamos de aquí en adelante sea cero. ¿De acuerdo? Siempre, por supuesto, debemos mantener una lista de espera mucho menor que la de la pública. Lo que discutimos aquí es cómo podemos hacer para que Torrejón sobreviva”.
El CEO presentó su renuncia a Ribera Salud tras conocerse las informaciones que apuntaban a instrucciones para rechazar pacientes o descartar prácticas no rentables, y la compañía ha anunciado una auditoría “exhaustiva”.
Gallart ha defendido los resultados del Hospital de Torrejón, al que ha caracterizado como “uno de los mejores centros de la red asistencial pública de la Comunidad de Madrid”, y ha destacado que las auditorías “continuas” en el centro “no han encontrado ninguna irregularidad”.
“No tengo la intención de ganar ninguna batalla mediática, dado que no es mi tarea, y sé que no es factible. Tampoco espero que ningún medio, ni ningún político que me han insultado abiertamente lanzando acusaciones basadas en unos audios malintencionados me pida perdón. No lo necesito (…). Todos saben perfectamente los valores éticos con los que siempre he operado y mi organización. Nunca trabajaría en una empresa que careciera de valores morales y éticos estrictos”, concluye el directivo en su comunicado.



