El edificio en crisis que refleja las diversas fases del turboliberalismo turístico que ha invadido Madrid.
Desde esta semana, un edificio en una calle poco transitada de Malasaña se encuentra vacío. Durante cuatro años estuvo destinado al alquiler turístico, pero la quiebra de la empresa que lo gestionaba, Sonder, ha dejado sus instalaciones en desuso. Pocos en el barrio han notado los cambios en el número 9 de Divino Pastor, donde estaba ubicado, ya que, a excepción de los turistas, nadie más solía pasar por allí: las entradas se efectuaban mediante un código QR y no había recepción.
Este edificio fue el primero en el que Sonder comenzó sus operaciones turísticas en España, donde hasta esta semana gestionaba alrededor de diez inmuebles en la capital, así como en Barcelona y Málaga. En Madrid, también operaba en las calles Ronda de Valencia (Atocha) y Príncipe 11 (Letras), pero Divino Pastor 9 era un edificio emblemático en el barrio que lo albergaba, debido a que reúne muchas de las características que explican la evolución turística de la ciudad, acelerada por el liberalismo fomentado por sus autoridades.



