El establecimiento de Matogrande en A Coruña que, a pesar de contar únicamente con tres mesas, ya ha recibido un Sol Repsol.


En un ámbito donde el espacio y la rotación a menudo dictan el funcionamiento del negocio, hay iniciativas que optan por un enfoque distinto. Con solo tres mesas y un equipo formado por tres personas, Gunnen ha conseguido lo que muchos anhelan durante años: obtener un Sol Repsol en apenas año y medio.

Al mando se encuentra Chechu Rey, promotor de una cocina de autor centrada en el producto fresco y en la técnica, con una sólida idea de honestidad culinaria. «Nuestro modelo se fundamenta en la proximidad, en el producto, en las técnicas culinarias y en ofrecer una propuesta muy sincera», comenta el chef.

Esta filosofía se sustenta en un equipo tan reducido como la misma sala de Gunnen. Junto a Chechu trabaja Josué en cocina, mientras que Angélica gestiona la sala. «Angélica y Josué son el alma del restaurante. Son quienes ejecutan las ideas, identifican dificultades y las resuelven. Su gran valor radica en ellos», enfatiza.

Guisantes lágrima con aprovechamiento íntegro: crema de ajo blanco y crujientes elaborados con su propia vaina


Guisantes lágrima con aprovechamiento íntegro: crema de ajo blanco y crujientes elaborados con su propia vaina

Adrián Baúlde

La escala del restaurante requiere una coordinación total entre la cocina y la sala, transformando cada servicio en un ejercicio de precisión, donde la cercanía al comensal es fundamental para la experiencia.

Dos formas de experimentar

La oferta de Gunnen se estructura únicamente a través de dos menús degustación que mantienen una línea creativa común. «Actualmente, disponemos de dos menús degustación. Uno más breve, ideal para quienes no cuentan con mucho tiempo, y otro más extenso donde se profundiza más», aclara Chechu.

  1. Menú Impulso. Compuesto por una bebida natural, un snack de bienvenida, dos snacks, seis platos y un postre. Su precio es de 80 euros por persona, sin incluir la bodega. Incluye pan y petit fours.
  2. Menú Tempo. Compuesto por una bebida natural, un snack de bienvenida, dos snacks, ocho platos y dos postres. Su precio es de 100 euros por persona, sin incluir la bodega. Incluye pan y petit fours.

Huerta, mercado y fermentaciones

La esencia de la cocina de Gunnen radica en la temporada. El equipo está muy en sintonía con el mercado, dando especial protagonismo a la huerta, al pescado y al marisco. La carne aparece ocasionalmente, pero son el mar y los vegetales los que predominan en el menú.

En ambos menús, hay un plato que siempre está presente: la trenza de navaja. “Afirmar que tenemos un plato insignia con tan breve trayectoria puede parecer arriesgado, pero la trenza de navaja se ha convertido en nuestra referencia más icónica”, confiesa Chechu.

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