El Gobierno anula de forma inesperada un acuerdo de defensa con dispositivos de Huawei | Economía
El Ministerio para la Transformación Digital ha decidido cancelar un contrato que tenía como objetivo mejorar las capacidades de fibra óptica para diversas instituciones públicas, incluido el Ministerio de Defensa, mediante equipos de Huawei, una compañía china que ha sido objeto de atención por parte de Estados Unidos y la Unión Europea. Red.es, la entidad pública bajo la dirección de Óscar López, había aprobado el pasado lunes 25 de agosto una adjudicación de 10 millones de euros a Telefónica para instalar equipos de última generación de Huawei en una megarred de fibra óptica pública de más de 16,000 kilómetros que cubre todo el territorio español. Esta infraestructura, conocida como RedIRIS, proporciona servicios a la Red Nacional de Investigación y Educación Española (universidades y centros de investigación) y cuenta con unos cinco millones de usuarios, aunque también se utiliza para otros fines, como ciertos servicios del Ministerio de Defensa.
Sin embargo, el Gobierno ha revertido la decisión y ha optado por cancelar el contrato por “razones de estrategia digital y autonomía estratégica”, según lo confirmado ayer por una portavoz del Ministerio en respuesta a preguntas de EL PAÍS. En la Plataforma de Contratación del Sector Público aún aparece la adjudicación, pero no la cancelación. Telefónica tampoco ha recibido confirmación de que el contrato haya sido anulado.
El objetivo de la licitación lanzada por Red.es era “el suministro, instalación y gestión de componentes para la planta de equipamiento de routing actualmente en operación, del fabricante Huawei, suministrada y gestionada por Telefónica, para ampliar los servicios de conectividad IP de RedIRIS-NOVA100 de 100 a 400 Gbps”, según se detalla en la documentación oficial a la que tuvo acceso este periódico. El contrato había sido negociado de forma directa y sin publicidad entre la entidad pública y Telefónica. Red.es solicitaba específicamente a Telefónica equipos de Huawei en el nuevo contrato porque la red anterior, adjudicada en 2020, también incluía tecnología del gigante chino.
La entidad pública justificaba este gasto argumentando que “el aumento progresivo del tráfico generado por las instituciones conectadas a RedIRISNOVA, principalmente debido a proyectos de supercomputación, la reciente conexión de academias militares y centros educativos del Ministerio de Defensa, y la masiva transferencia de datos, junto con la implementación de nuevos servicios TIC de RedIRIS (en áreas como ciberseguridad, administración electrónica, blockchain, soporte a la docencia híbrida, ciencia abierta, etcétera) requieren una expansión de la infraestructura de comunicaciones IP y óptica de RedIRIS-NOVA”.
Red.es ha admitido haber encontrado problemas de seguridad que motivaron el lanzamiento de este contrato. En la documentación revisada se explica que el notable incremento en el uso de las infraestructuras TIC y su carácter crítico exige un esfuerzo adicional para mejorar “y satisfacer los nuevos servicios de ciberseguridad de RedIRIS que se están planificando ante las constantes amenazas de seguridad sufridas en los últimos tiempos”. Además, se menciona que “se ha destinado un presupuesto para el plan estratégico y de ciberseguridad de RedIRIS para mejorar la infraestructura y las instituciones académicas y científicas (actualmente se ha finalizado la conexión de los 45 centros de formación del Ministerio de Defensa en todo el país)”.
Lanzado el 24 de julio y aprobado el 25 de agosto
Este contrato fue iniciado el 24 de julio, tras las advertencias de Estados Unidos a España sobre los riesgos de seguridad que conllevaría contratar con Huawei, luego de que el Ministerio del Interior adjudicara a Huawei un contrato por 12,3 millones de euros para la digitalización de comunicaciones interceptadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado con autorización judicial. El 25 de agosto, la Administración había dado su aprobación a la propuesta de Telefónica para realizar las labores demandadas por el Ministerio de Óscar López.
La adjudicación de este contrato para incluir nuevos componentes de la marca china no contravendría la normativa nacional, ya que España no ha establecido ninguna lista de proveedores de alto riesgo, a diferencia de otros países de la UE como Alemania, Suecia, Estonia, Lituania, Reino Unido (previo al Brexit), Rumanía y Dinamarca, que sí han listado a la empresa china como un suministrador de riesgo, prohibiendo explícitamente su contratación por la Administración o por operadores de telecomunicaciones.
El contrato había sido negociado con Telefónica en exclusividad porque la operadora ya había modernizado en 2020 dicha red de fibra en otro contrato de 5,5 millones de euros adjudicado a la empresa que equipó RedIRIS con tecnología de Huawei. En esa ocasión, la marca china ya estaba cuestionada debido a la prohibición impuesta por la primera administración Trump en 2019, que prohibió cualquier relación comercial con el fabricante asiático bajo el argumento de que el Gobierno chino tenía acceso a los datos y las comunicaciones de las redes y teléfonos móviles 5G comercializados por Huawei. Esta prohibición fue seguida más tarde por otros países, mientras que la Unión Europea ha instado repetidamente a sus Estados miembros a no contratar equipos 5G de Huawei.
La razón por la que este contrato no se abrió a otros competidores es que se trataba de una extensión del contrato de 2020, según justifica Red.es, que afirmaba en la documentación oficial que “todos estos componentes deben instalarse en el equipamiento de routing actualmente en producción, del fabricante Huawei, suministrado por Telefónica, como contratista del suministro de equipamiento L2 y L3 para RedIRIS-NOVA100 y que, como responsable de dicho contrato, proporciona la garantía, el soporte y mantenimiento de todo el equipamiento Huawei”.
RedIRIS es una infraestructura de comunicaciones y servicios TIC destinada a instituciones afiliadas (universidades y centros de investigación), cuyo titular es el Ministerio de Ciencia, Investigación y Universidades. Su operación le corresponde a Red.es, del Ministerio para la Transformación Digital.
Red.es aclara que la red de fibra óptica está conectada a routers de Huawei que sirven a más de 500 instituciones educativas y de investigación en España. Telefónica instaló dichos routers, y ahora Transición Digital buscaba añadir componentes para aumentar su capacidad de 100 Gbps (gigabytes por segundo) a 400 Gbps, mejorando así la seguridad y adecuándose a nuevas demandas como la de los servicios del Ministerio de Defensa.
Para ello, el contrato contemplaba trabajos durante cinco meses en diversos puntos de presencia (PDPs), término técnico para referirse a los lugares desde donde los usuarios se conectan a la red de fibra óptica ultrarrápida. Las mejoras estaban planeadas para realizarse en Sevilla, Madrid, Vizcaya, Mallorca, Zaragoza y Valencia. Los trabajos consistirían en suministrar, instalar, integrar y gestionar hardware en los routers de Huawei para incrementar su capacidad. Entre las especificaciones de dicho hardware a instalar se incluían referencias de Huawei, según el pliego de condiciones técnicas del contrato.
Comité de Ciberseguridad del 5G
El Ministerio de Transformación Digital ya había incluido a Huawei en el Centro de Operaciones de Seguridad 5G, conocido como SOC 5G (siglas en inglés), un organismo público encargado de supervisar y certificar la seguridad de los sistemas, redes y servicios de la nueva generación de telefonía móvil 5G. El fabricante chino forma parte de un Consejo Consultivo en el que están representadas otras empresas de infraestructuras 5G como la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia, tal como reveló EL PAÍS. El Ministerio que dirige Óscar López, del cual depende el comité, sostiene que Huawei participa en el SOC 5G solo de forma consultiva, sin poder de decisión ni acceso a información crítica.
Por su parte, Telefónica ha renovado su contrato más importante para su red 5G con Huawei, encargando la administración del núcleo o core de su red 5G para usuarios residenciales desde 2025 hasta 2030, como también informó este periódico. El core es un componente crítico de la red y, por ende, el primer objetivo en caso de un ciberataque. Telefónica asegura que Huawei solo proporciona la plataforma, mientras que la propia compañía gestiona los datos de manera encriptada, asegurando que la firma china no tiene acceso a ellos.


