El Gobierno integrará a Madrid en una propuesta conjunta con Cataluña para la gigafábrica europea de inteligencia artificial | Economía
El Gobierno ha incorporado a Madrid en su propuesta para conseguir una de las futuras gigafactorías de inteligencia artificial, que se contempla en el Plan de Acción Continente de IA, lanzado por la Comisión Europea en abril de 2025. Esta iniciativa, que ya incluía a Cataluña, ha sido presentada por el ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante el XVI Spain Investors Day, y contará con la colaboración de diversos actores privados.
A través de este proyecto, España busca posicionarse en la vanguardia de la inteligencia artificial en Europa, combinando inversiones público-privadas, capacidad industrial, talento tecnológico y un enfoque estratégico hacia la soberanía digital. Según afirmó el propio ministro, la inversión podría superar los 4.000 millones de euros. «Desde Cataluña, el objetivo es contribuir a una candidatura final que sea ganadora e incontestable», explicó Albert Tort, secretario de Telecomunicaciones y Transformación Digital de la Generalitat.
Durante su intervención en el foro empresarial, realizado este miércoles, López destacó que la inclusión de Madrid en la candidatura conjunta con Cataluña muestra “la determinación de transformar a España en un líder indiscutible de la inteligencia artificial dentro de la Unión Europea”. “Estoy seguro de que España lo logrará y se convertirá en la sede de una de las primeras gigafactorías de Europa, porque tenemos visión y ambición”, subrayó.
A la ubicación ya seleccionada en Móra la Nova (Tarragona) se suma el municipio madrileño de San Fernando de Henares, que formará parte del proyecto que el Gobierno presentará al concurso que la Comisión Europea prevé lanzar próximamente para seleccionar, al menos, cuatro instalaciones en diferentes Estados miembros. Las infraestructuras elegidas deben estar operativas entre 2027 y 2028 y podrán acceder a financiación comunitaria. Según Tort, la ubicación de Móra la Nova, «propuesta como central para la gigafactoría, se reafirma como eje de la candidatura».
Las gigafactorías de inteligencia artificial son un proyecto de gran impacto impulsado por la Comisión Europea en un contexto de rápido crecimiento tecnológico, aunque con muchos retos pendientes. El objetivo final de la iniciativa es igualar a Europa con las grandes potencias mundiales en inteligencia artificial, como China y Estados Unidos, y dotar al continente de una infraestructura estratégica que potencie su autonomía tecnológica mediante el desarrollo de capacidades soberanas, sostenibles y de alto rendimiento.
Estas instalaciones de gran escala están diseñadas para el desarrollo y entrenamiento de modelos de inteligencia artificial de próxima generación, capaces de procesar billones de parámetros y grandes volúmenes de datos.
Para alcanzar estos objetivos se requiere una potencia computacional que supere los 100.000 procesadores avanzados de IA. Además, las gigafactorías deberán prestar especial atención a la alta demanda energética, la fiabilidad de las cadenas de suministro, las redes de alta capacidad, la eficiencia energética y la automatización basada en inteligencia artificial.
En abril de 2025, la Comisión Europea lanzó una hoja de ruta para potenciar el desarrollo de la inteligencia artificial en el continente, que incluye el despliegue de infraestructuras informáticas y de datos a gran escala. Hasta ahora, se están implementando 13 gigafactorías en torno a superordenadores como el Barcelona Supercomputing Center (BSC).
El plan implica movilizar 20.000 millones de euros a través del programa Invest AI, que en total prevé una inversión de 200.000 millones de euros en todos los aspectos relacionados con la inteligencia artificial.
Pese a contar con una base sólida de infraestructuras dedicadas a la inteligencia artificial, la Comisión Europea busca expandir esa red con la creación de cuatro gigafactorías adicionales, equipadas con una capacidad computacional significativamente mayor y centros de datos propios para el entrenamiento y desarrollo de modelos avanzados. «Incorporarán una enorme capacidad de computación y centros de datos para formar y desarrollar modelos complejos de IA a una escala sin precedentes», indicó la Comisión.
El plan europeo también considera mejorar el acceso a datos, el desarrollo de talento en inteligencia artificial, la adopción de la IA en sectores clave como la salud y la industria, así como simplificar la regulación para fomentar la confianza. Todo esto se complementa con inversiones masivas y la creación de ecosistemas que actúen como motores de innovación y refuercen la soberanía digital europea.
Daniel Traça (director general de ESADE): «Nos hemos enfocado mucho en la libertad y hemos olvidado la armonía»
Pablo Seguí Olmedilla
En la segunda mesa de la tarde se ha debatido la estrategia que deben adoptar las empresas en el campo del ESG (ambiental, social y de gobernanza) en un contexto de inestabilidad global. El director general de ESADE, Daniel Traça, ha señalado que la sociedad está demasiado centrada en la libertad individual y ha dejado de lado la noción de armonía. “Cada decisión tiene un impacto que va más allá de nuestro propio ámbito”, ha indicado.
En este sentido, el directivo ha resaltado la necesidad de formar talento con una perspectiva más transversal. “Hasta hace diez años, era suficiente con comprender tu negocio; hoy es crucial entender la tecnología, el funcionamiento de la sociedad y los grandes procesos históricos”, ha afirmado. Por ello, ha solicitado una formación que combine negocio, estrategia, tecnología y humanidades.
A su juicio, las escuelas españolas son competitivas y tienen potencial para atraer talento internacional, aunque deben adaptarse a perfiles diversos que se alineen con las nuevas demandas del entorno.
Por su parte, Helena Herrero, presidenta de HP para el sur y este de Europa, Oriente Medio y África, ha destacado que las nuevas generaciones son más sensibles al impacto colectivo de la actividad empresarial. “Les preocupa mucho más el efecto que las empresas tienen sobre la sociedad, y eso es un signo esperanzador”, ha apuntado. Para ella, este enfoque es uno de los aspectos positivos de la sociedad española.
El presidente de la compañía Atlantic Copper, Javier Targhetta, ha hecho referencia al repliegue de ciertas empresas estadounidenses en el ámbito del ESG, relacionado con el rechazo de Donald Trump hacia estas políticas. Según ha explicado, el compromiso interno de las empresas no ha cambiado, aunque factores temporales hayan desviado estas prioridades. “Es una situación pasajera”, ha asegurado.



