El masivo saqueo de una anciana alemana en Mallorca: 1,500 monedas, ánforas, espadas y hasta estatuas romanas | España
Octubre de 2024. Un día común en el control de seguridad de pasajeros del aeropuerto de Son Sant Joan de Palma. El escáner dio la alerta y un agente de seguridad revisó la sombra visible en la pantalla, que indicaba la presencia de varias monedas en una de las maletas de mano en la cinta. Al abrir la bolsa, el vigilante constató que eran más de cincuenta monedas de aspecto antiguo, por lo que decidió informar a los agentes de Aduanas de la Guardia Civil del aeropuerto. Tras tomar declaración a la propietaria del equipaje, una mujer alemana de 65 años, los agentes realizaron un registro en su domicilio, donde hallaron más de 1.500 monedas antiguas, ánforas romanas, grabados, esculturas, espadas y lámparas, entre otros objetos, todos con un elevado valor arqueológico.
Un juzgado de Manacor investiga a esta mujer y a otras dos personas, también alemanas, como presuntos responsables de delitos de expolio y contrabando. Este jueves, el departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca expuso por primera vez una parte del material confiscado, que sigue bajo custodia del Museu de Mallorca mientras avanza la investigación. Se trata de uno de los casos con mayor cantidad de piezas decomisadas y de un valor patrimonial “incalculable” hasta ahora. Las piezas se han mantenido precintadas y, a partir de este momento, se comenzará a inventariar para poder incluir en la investigación judicial un estudio que estime el valor de los objetos recuperados.
“Hay 1.574 monedas que abarcan desde la época griega hasta la Edad Media, ánforas, espadas de diversas épocas, lámparas y un busto romano. Este material arqueológico tiene un gran valor patrimonial, de un valor incalculable”, afirmó la consellera insular de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, quien explicó que su departamento ha comenzado a inventariar todo el material que el juzgado les ha dejado en custodia. Las primeras indagaciones sugieren que las piezas provienen de diferentes orígenes y no todas proceden de yacimientos de la isla. La mujer colaboró con la investigación policial y declaró que gran parte de la colección fue reunida por su padre, también bajo investigación, a lo largo de los años.
Para la directora del Museu de Mallorca, María Gracia Salvà, el desafío ahora es datar las piezas y precisar la procedencia de cada una. “Podemos tener sorpresas en algunas cajas que no hemos podido abrir. Hay material de la época griega, de la romana imperial, algo habitual en una tierra como Mallorca, que siempre ha sido un lugar de comercio e intercambio”, afirma Salvà, quien sostiene que se sigue investigando sobre los yacimientos de los que podrían proceder las piezas. Para la experta, no hay duda de que el daño patrimonial es enorme, ya que el estado de conservación de las piezas “es deficiente”. Sobre varias mesas se exhiben las grandes ánforas romanas, que por su aspecto sugieren que han salido de un yacimiento submarino, pequeñas vasijas, un busto romano, y varias espadas ceremoniales de gran longitud.
El capitán del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Baleares, Pedro Manuel García, indica que la mujer declaró a los investigadores no ser consciente de que estaba cometiendo un delito, a pesar de que intentaba sacar del país medio centenar de monedas antiguas en un bolso de mano. “Creo que no era consciente del delito de sacarlo, pero de tenerlo sí, aunque hay que demostrarlo”. El Consell de Mallorca planea organizar una exposición abierta al público con algunas de las piezas más significativas del decomiso. El delito de expolio, que castiga el daño de bienes de valor arqueológico, puede conllevar penas que van de seis meses a tres años de prisión.



