El PP aprueba la modificación de la Ley Trans para prevenir «la eliminación de las mujeres»
Los votos del PP han promovido en solitario en el Pleno de Cibeles una propuesta para modificar la Ley Trans con el objetivo de evitar «el borrado de las mujeres», específicamente la reforma significativa de los artículos 43 y 44 «eliminando la autodeterminación registral del sexo sin requisitos y restableciendo las garantías objetivas y jurídicas que prevengan la alteración arbitraria de la identidad y protejan la seguridad jurídica».
Para la izquierda, esto no es más que pura «transfobia». PSOE y Más Madrid han votado en contra, al igual que tres concejales de Vox -Javier Ortega Smith, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo-. La concejala de Vox Arantxa Cabello se ha abstenido y su compañero Fernando Martínez Vidal no estaba presente en el Salón de Plenos durante las votaciones.
Tras condenar la reciente agresión a una mujer trans en León, la concejala-presidenta de Tetuán, Paula Gómez-Angulo, ha defendido en el Pleno de Cibeles que «la igualdad entre mujeres y hombres solo es real cuando se protege verdaderamente a las mujeres y proteger de verdad implica no vaciar de contenido, ni por vía ideológica ni legislativa, las garantías que el ordenamiento jurídico ha construido a lo largo de décadas».
«Las mujeres no somos una abstracción jurídica, ni una categoría retórica, ni una ficción susceptible de ser redefinida al compás de una moda ideológica. Las mujeres somos el sujeto sobre el que se han establecido políticas de igualdad, medidas de acción positiva, estadísticas específicas, espacios de acción y normas diseñadas para corregir la discriminación», ha argumentado Gómez-Angulo.
La edil ha criticado una ley «sin garantías objetivas adecuadas». «La izquierda habla de feminismo, pero cuando llega el momento de optar entre un eslogan y la protección real de las mujeres, prefiere el eslogan y permite que se desdibuje en categorías jurídicas esenciales», ha manifestado.
Paula Gómez-Angulo ha explicado que esta propuesta «favorece que el reconocimiento de nuevos derechos no implique el debilitamiento de los derechos ya conseguidos por las mujeres». También ha señalado que para que una sociedad sea verdaderamente igualitaria, no se puede «invisibilizar a las mujeres en el espacio público mediante el uso de prendas que cubren completamente el rostro, como el niqab o el burka».



