El PP critica la intervención del Gobierno en la RAE y la ‘colonización ideológica’ de la cultura.


El PP ha expresado en un comunicado las repercusiones del ataque que ha realizado el Instituto Cervantes contra la Real Academia Española durante el último Congreso Internacional de la Lengua (CILE) en Arequipa. Según la vicesecretaría de Cultura de los populares, esta agresión desde una institución pública como el Cervantes, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, es un indicativo de «la injerencia inaceptable en la autonomía de una entidad crucial para la proyección y unidad del español».

El PP enfatiza que «no se trata de una discrepancia técnica ni de una salida de tono personal» de su director, Luis García Montero. Para el principal partido de la oposición, «lo ocurrido no es un hecho aislado, sino una tendencia. Hoy es la Real Academia de la Lengua. Ayer fue la Real Academia de la Historia. Antes, el Museo Nacional de Antropología o el Museo de América, cuyos discursos museológicos fueron objeto de revisión por un comité político y politizado». Los populares, preocupados por esta tendencia, no descartan que pueda afectar a cualquier institución cultural, como «la Biblioteca Nacional, cuya actuación cuestiona el mismo Ministerio de Cultura».

Desde la perspectiva de los populares, «hay una estrategia que implica intervenir, homogeneizar y reescribir desde despachos políticos aquello que debería ser protegido con distancia, rigor y libertad». Para los responsables de Cultura del PP, «esta deriva debe ser detenida, la salvaguarda de la autonomía institucional es más crucial que nunca».

Autonomía sin tutelas

En el comunicado subrayan que lo exige el artículo 149.2 de la Constitución, que establece al Estado la obligación de proteger y promover la cultura como un bien común, pero centran sus críticas en que «no hay nada más nocivo para la lengua que convertir su cuidado en un conflicto político». Está en juego, añaden, «el principio de autonomía que permite a la cultura evolucionar libremente, sin servidumbres ni tutelas».

En el documento al que ha tenido acceso ABC califican este periodo de «tiempos de arrogancia institucional» que ignora «lo esencial: una cultura sometida y condicionada desde el poder es una cultura empobrecida». Por eso van más allá de la controversia vivida en el CILE de Arequipa. «El Partido Popular —concluyen— rechaza la colonización ideológica de la cultura que promueve el Gobierno de España y, de manera especialmente torpe, su Ministerio de Cultura y de Asuntos Exteriores».

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