El primer partido del Madrid en Vallecas
Al Racing de Madrid le resultó insuficiente el campo de Martínez Campos, situado entre el paseo que lleva el nombre del general segoviano y las calles Modesto Lafuente y Viriato. El club rojinegro comenzó a contemplar terrenos cercanos a la plaza de toros de Vallecas, inaugurada en 1884 y demolida en 1926.
Este deseo de expansión provocó la quiebra del Racing. A un préstamo de 800.000 pesetas —de 1929— se unió la oposición de su afición a trasladarse de Chamberí, debiendo tomar el metro hasta la estación de Puente de Vallecas y caminar un kilómetro por una pendiente que, durante el invierno, se convertía en un barrizal.
Antes de que la insolvencia arrasara al Racing, hubo tiempo para que el propietario del nuevo estadio hiciese su debut. La intención era jugar contra el Madrid a principios de enero, pero al comenzar el año 1930 se comunicó que esa cita no podría llevarse a cabo. La serie de lesiones en el equipo madridista impidió la celebración del evento.
El día de San José
El 6 de marzo se anunciaba en los periódicos que la nueva fecha para la inauguración del estadio sería el día de San José, el 19 de ese mes. Y que el rival seleccionado en esta ocasión por el Racing —ya apodado como el equipo vallecano— sería otro Racing, el Racing Club de París, el Star parisino.
El 7 de diciembre de 1929 se realizó una inspección de las obras para que el nuevo estadio pudiese albergar partidos internacionales. A pesar de algunos inconvenientes con el césped, los elogios hacia la nueva instalación madrileña no cesaron en la prensa local.
El Racing de Madrid, campeón del 1915 de la zona Centro.
El Madrid amateur
Sin embargo, el primer equipo que pisó el césped del nuevo estadio no fue el Racing Star. Antes de la inauguración oficial, los conjuntos amateurs de Racing y Real Madrid se enfrentaron en Vallecas. Dirigidos por el árbitro Antonio Rodríguez Kuntz, los rojinegros vencieron a los blancos 3-0, siendo Méndez el autor del primer gol en Vallecas.
Los dos alineaciones que saltaron al campo de Vallecas fueron:
Racing: Díaz; Escobar, Maqueda; Caballero, Arranz, Peña; Olivares, Ossatas, Quesada, Rocasolano y Méndez.
Real Madrid: Victoria; Noriega, Villa; Muñagorri, Garrachaga, Fernández; Milla, Triana, Ortiz de la Torre, Galé y Areitio.
Después, comenzó la fiesta. Con la presencia en el palco del ministro de Trabajo —Pedro Sangro y Ros de Olano, cuarto marqués de Guad-el-Jelú—, el equipo madrileño obtuvo la victoria por 2-1 en una jornada con mal tiempo, que culminó con el ministro entregando un elegante trofeo a los vencedores y un recuerdo a los 22 jugadores y al trío arbitral, encabezado por el señor Ezequiel Montero.
Con sus estrellas
Para ver al Real Madrid en su mejor versión en Vallecas hubo que esperar hasta el 27 de septiembre. La actividad en el nuevo estadio se intensificó, con eventos tanto de fútbol como de atletismo.
Jaime Lazcanoi, primer goleador blanco en Vallecas.
La llegada de los madridistas a Vallecas se produjo con sus figuras destacadas. Tras ganar sus dos primeros encuentros en el Campeonato del Centro (4-2 al Nacional y 0-3 al Unión Sporting, ambos en Chamartín), la tercera jornada les enfrentó a la Tranviaria, que era uno de los equipos que jugaba en Vallecas.
A las cuatro y cuarto de la tarde comenzó un partido que el Madrid resolvió con una contundente victoria: 0-6, con tres goles en cada tiempo. Esta fue la tónica del equipo que dirigía Lippo Hertzka, que se coronó campeón regional sin sufrir derrotas (nueve victorias y solo un empate, a dos ante el Athletic de Madrid), con 34 goles a favor y una decena en contra.
El goleador
La figura destacada de la primera tarde en Vallecas fue el navarro Jaime Lazcano. Anotó cuatro de los seis goles del Madrid, incluido el primero. Los dos primeros partidos que disputó el Madrid en su nuevo campo contaron con el mismo árbitro (Pedro Escartín) y la misma estrella. Porque un tanto de Lazcano fue el que decidió el encuentro ante el Racing, el 9 de noviembre, en la nueva sede del que había sido el equipo de Chamberí.
Los cuatro goles de Lazcano en Vallecas dieron lugar a que la prensa hablara del renacer de un jugador que había atravesado un declive. “Lazcano estaba en el camino hacia el ocaso. Ya cerca de la meta de la decadencia, y cuando esta se apodera de un deportista, raramente lo deja escapar”, se leía en el Heraldo para resaltar los tantos conseguidos en Vallecas por este delantero madridista, quien se convirtió en el primer madridista en marcar un triplete en LaLiga.




