El restaurante en un pueblo a una hora de Madrid que se destaca por sus chuletillas de cochinillo: «Realmente únicas».
En el municipio de Segovia (Castilla y León), a menos de una hora y media en coche desde el centro de Madrid, se encuentra un pequeño pueblo de aproximadamente 468 habitantes, según los datos más recientes.
Se llama Prádena y tiene una historia de ocupación humana de unos 4.000 años, con pinturas y grabados de la Edad de los Metales hallados en la Cueva de los Enebralejos.
Aparte de su significativo valor histórico y cultural, la localidad alberga uno de los restaurantes destacados en la Guía Repsol.
Se trata de La Portada, un establecimiento ‘de pueblo’ que justifica una escapada desde la capital: ofrece cocina castellana actualizada, una bodega bien cuidada y un ambiente que fusiona una barra tradicional con un comedor contemporáneo, ubicado en la Calle La Plaza nº 3, en el corazón del pueblo.
El local se divide en dos espacios: una barra de estilo castellano, con madera y ambiente rural, y un comedor más moderno, iluminado y decorado, ideado para disfrutar de la comida con tranquilidad.
De bar de tapas a restaurante de referencia
La Portada ha estado en funcionamiento desde principios de los años 80, comenzando como bar de tapas y raciones, antes de transformarse en un restaurante de referencia en la región.
Uno de los platos del restaurante.
Actualmente, es dirigido por dos hermanas, ambas sumilleres, que se han inclinado por una cocina de base tradicional con toques creativos y un énfasis especial en el vino, hasta el punto de que la bodega se ha convertido en uno de los pilares del proyecto.
La propuesta culinaria se basa en el recetario castellano —carnes de la sierra, asados, verduras de temporada—, reinterpretado con técnicas modernas y presentaciones cuidadas.
Entre los platos más recomendados se encuentran los puerros a la brasa, muy valorados por su punto de cocción, y las chuletillas de cochinillo, que se destacan por su originalidad en comparación con los asados más tradicionales, como aseguran desde la Guía Repsol.
Qué ver en Prádena y alrededores
Antes o después de disfrutar de una buena experiencia gastronómica, puedes aprovechar para explorar Prádena y sus alrededores.
Cueva de los Enebralejos: uno de los principales atractivos de Prádena es esta gran cueva kárstica con estalactitas, pinturas y restos prehistóricos, considerada una de las más significativas de Segovia. Las visitas son guiadas y se recomienda hacer una reserva.
Acebal de Prádena (bosque de acebos): una ruta circular sencilla, de aproximadamente 7-8 km y 300 metros de desnivel, entre acebos, robles y sabinas, con la opción de visitas guiadas desde el área recreativa de El Bardal. Además, desde Prádena parten varios senderos hacia la Sierra de Guadarrama y los Montes Carpentanos.
Paseo por el pueblo: no debe faltar una visita a la iglesia parroquial de San Martín de Tours (retablo y orfebrería), a la pequeña ermita de San Roque y un paseo por las calles del pueblo con casas de piedra típicas de la sierra.
Asimismo, a unos 30 o 40 minutos en coche de Pedraza, hay muchos pueblos encantadores. Aquí algunos de los principales:
Pedraza: villa amurallada con plaza mayor, castillo y la famosa Noche de las Velas en verano; es uno de los pueblos más bonitos de Segovia.
Sepúlveda: casco histórico y acceso principal a las Hoces del Duratón, ideal para combinar un paseo y un asado típico.
Riaza y Ayllón: pueblos serranos con plazas porticadas y buenas rutas cercanas, localizados a lo largo de la N‑110.



