El restaurante parrilla próximo a la estación de tren de A Coruña que aparece en la Guía Michelin.
Desde hace casi veinte años, el restaurante Asador Coruña ha estado sirviendo carnes, pescados y mariscos de la más alta calidad a sus comensales, todos basados en una cocina que pone énfasis en productos locales y de proximidad. Este establecimiento, ubicado en el número 4 de la Plaza Alcalde José Crespo López-Mora y dirigido por Alberto Méndez, cuenta ya con 17 años consecutivos en la prestigiosa Guía Michelin.
«Provengo de una familia de hosteleros. Mis padres tenían hace 45 años una casa de comidas cerca de la estación y hace 27 años adquirimos este local y nos aventuramos a abrirlo», explica el empresario que siempre ha estado ligado al sector.
Alberto menciona que cuando inauguraron el local, su especialidad era el chuletón de buey a la brasa, pero con el tiempo diversificaron y ampliaron su menú. «Tenemos una gran clientela del ámbito empresarial, por lo que empezamos a añadir pescados y mariscos que preparamos a la parrilla».
Entre sus platos más emblemáticos se encuentran los pescados y carnes a la brasa, aunque Alberto destaca que casi cada cliente que visita el restaurante prueba su salpicón de lubrigante: «Lo elaboramos exclusivamente con el producto y una vinagreta de manzana».
Otro de los orgullos del establecimiento son las anchoas del Cantábrico, hechas de manera artesanal y servidas sobre una tosta de pan de maíz con queso local. En el apartado de postres, resalta la torrija de pan brioche caramelizada, junto a una carta de postres completamente caseros. La selección de vinos es igualmente impresionante: más de 400 referencias que abarcan todas las denominaciones de origen.
Empresas y clientes habituales
El precio medio de comer en Asador Coruña es de 40 euros por persona. «Durante la semana, el 90% de nuestra clientela son empresas, mientras que los fines de semana nos visitan clientes habituales de toda la vida y vecinos de la zona», explica el dueño.
La ubicación también juega a favor. El restaurante está cercano a la estación de tren y, desde la apertura de la estación temporal, aún más cerca. «Notamos que cada vez más gente viene a comer antes de tomar el tren», concluye Méndez.



