El selecto vecindario de Madrid donde Antonio Banderas ha establecido su nuevo hogar.
La presencia de Antonio Banderas en Madrid ha dejado de ser ocasional y ya no está limitada a un rodaje o a la promoción de una nueva película, obra de teatro o musical. El actor malagueño se ha establecido temporalmente en la capital para llevar a cabo uno de sus proyectos más personales: la nueva producción del musical Godspell, que dirige y coproduce en el Gran Teatro Pavón. Para ello, ha decidido fijar su residencia en uno de los lugares más exclusivos del centro, lejos de urbanizaciones tradicionales como La Moraleja o El Viso. Su elección ha sido el distrito de Retiro, específicamente vivir en la elegante calle Alberto Bosch, a pocos metros del emblemático parque de la ciudad.
Durante la semana, Banderas está completamente enfocado en la producción del musical. Los fines de semana, cuando su agenda lo permite, regresa a Málaga para reunirse con su pareja, Nicole Kimpel, y participar en eventos culturales relacionados con su ciudad natal. Sin embargo, en esta fase madrileña, su día a día se centra en ensayos, su regreso a la capital y una rutina meticulosa que evidencia su total compromiso con el proyecto.
El musical que marca el regreso de Antonio Banderas a Madrid
La razón de su prolongada estancia en la capital es el reestreno de Godspell, un clásico del teatro musical que vuelve a la escena bajo su dirección. Tras su éxito en el Teatro del Soho CaixaBank, Banderas ha trasladado la producción a Madrid con un enfoque más artístico que económico, como él mismo ha comentado: «Llenamos el teatro para no perder mucho».
Su implicación con la obra es total. Desde las pruebas técnicas hasta los ajustes escénicos y ensayos que ocupan prácticamente todas sus horas. Su rutina demuestra que el papel de Banderas no es solo el de actor o director artístico, sino que se ha convertido en un empresario teatral que cuida cada detalle, desde la iluminación hasta el pulso emocional de la obra.
El ático donde vivirá Antonio Banderas en Madrid
Para afrontar esta etapa sin depender de hoteles, el actor adquirió hace un año y medio un ático de 80 m² en la famosa Milla de Oro del Retiro. Esta es una de las zonas más exclusivas de Madrid, frecuentada por personas de alto poder adquisitivo y celebridades. De hecho, entre sus vecinos se encuentran Penélope Cruz y Javier Bardem, quienes poseen un amplio piso en las cercanías.
El edificio donde vive Banderas es señorial y fue completamente renovado en 2004. Su ático cuenta con una gran terraza con vistas directas al parque, un lujo difícil de encontrar en Madrid y muy valorado por quienes buscan tranquilidad en pleno centro. Según estimaciones del mercado inmobiliario, el inmueble podría haber superado el millón de euros, dada su ubicación y el valor del metro cuadrado en esta parte del distrito.
Además del ático, el edificio incluye un trastero en planta baja, un extra muy buscado en zonas históricas donde el espacio suele ser limitado. Este piso se ha convertido en la base desde la cual Banderas organiza su agenda madrileña y gestiona su rol como empresario teatral.
Su día a día en la capital con trabajo, paseos y rutina saludable
Desde que sufrió un infarto en 2017, Banderas ha implementado hábitos rígidos de salud que mantiene con disciplina. Es común verlo pasear por los alrededores del Parque de El Retiro, una costumbre que combina con largas sesiones de trabajo en el teatro.
Fuentes cercanas al proyecto aseguran que su jornada comienza temprano y termina tarde, con reuniones técnicas, decisiones creativas y supervisión directa de cada aspecto de la producción. Para él, Godspell no es solo un musical, sino una forma de consolidar en Madrid la línea de trabajo que inició en Málaga con su propio proyecto teatral.
De Hollywood a Madrid pasando por Surrey
La mudanza temporal a Madrid es otro capítulo en la vida itinerante del actor. Tras alcanzar fama internacional con películas como Los reyes del mambo cantan canciones de amor, Banderas vivió durante años en Estados Unidos junto a Melanie Griffith. Más tarde se trasladó a la campiña inglesa con Nicole Kimpel, donde residía en una casa prefabricada en plena naturaleza.
En 2021 decidió regresar a su Málaga natal para reconectar con sus raíces y centrarse en el proyecto del Soho. Ahora divide su vida entre ese ático malagueño con vistas a la Alcazaba y su nuevo hogar madrileño, desde el cual impulsa sus proyectos teatrales. Su etapa actual también está marcada por la reconstrucción emocional tras la demolición de La Gaviota, la antigua casa de Encarna Sánchez, que él había adquirido y con la que mantenía un fuerte vínculo personal. En paralelo, está finalizando los planes para construir un palacete de 500 m² en Marbella, un proyecto que refleja su deseo de establecer parte de su vida en España tras décadas viajando por el mundo.



