Encuentran sin vida a Matilde Muñoz, la mujer que llevaba dos meses desaparecida en Indonesia | Noticias de Cataluña
Las autoridades indonesias han encontrado muerta a Matilde Muñoz, la mujer española que había estado desaparecida en Indonesia durante dos meses. La policía localizó su cuerpo en una playa de Senggigi, en la isla de Lombok, donde estaba hospedada desde junio, según confirmaron fuentes policiales. Dos hombres, de 34 y 30 años, han sido detenidos por «homicidio premeditado y robo con violencia», según ha informado la policía indonesia en un comunicado recogido por Efe, que señala que ambos han confesado haber planeado el asesinato.
La notificación oficial del hallazgo del cadáver a la familia de Matilde Muñoz se efectuó este sábado alrededor de las tres de la tarde, según informaron allegados a la mujer. La Embajada de España en Indonesia ha confirmado con las autoridades locales que se ha encontrado un cuerpo que podría corresponder a Matilde Muñoz, y se mantienen en contacto con la familia para «ofrecer toda la asistencia consular». Los familiares de la mujer, representados por su sobrino, han sido muy críticos con la investigación en el país asiático, denunciando la «ineficacia, dejadez y mala praxis» en la cual consideran que se ha manejado el caso.
Muñoz, de 72 años, pasaba gran parte del año viajando por Asia. Nacida en Ferrol, era jubilada y sin hijos. Sus amigas perdieron contacto con ella el 1 de julio, ya que no respondía a mensajes ni a través de WhatsApp ni en redes sociales. Su rastro se perdió en la isla de Lombok, donde se hospedaba en el hotel Bumi Aditya, que pagó hasta el día 20 de ese mes. La investigación policial sugiere que los dos sospechosos ingresaron por la ventana del hotel donde se encontraba la mujer con la intención de robarle. Según los primeros indicios, Muñoz fue asfixiada. Su cuerpo fue hallado dos meses después en una playa cercana al hotel donde se alojaba.
La primera denuncia por su desaparición en España fue presentada por una de sus amigas, Olga Marín, en la comisaría de Sant Feliu de Guíxols (Girona). Tres días después, su sobrino, Ignacio Vilariño, también interpuso una denuncia en Alcalá de Henares (Madrid). Los Mossos d’Esquadra iniciaron una investigación para llevar a cabo las gestiones posibles desde España y brindar apoyo a sus allegados en el país.
Muñoz había estado viajando por Asia durante años y se valía perfectamente por sí misma, según relatan sus amigas. Era azafata de vuelo ya retirada, profesora de yoga y también de inglés, residía habitualmente en Mallorca. Para cubrir sus gastos de viaje, alquilaba su casa en la isla, lo que le permitía viajar. Los demás grupos de amigas se unían a medida que sus compromisos se lo permitían en diferentes países de Asia.
El viernes por la noche, el sobrino de Matilde envió a los medios un mensaje muy crítico, en el que acusaba a las «autoridades españolas, de la Policía Nacional, Interpol y todos los responsables y funcionarios públicos» de no proporcionar «amparo a Matilde». Subrayó que una ciudadana española había carecido de la asistencia necesaria en el extranjero. Además, mencionó que España daba la «sensación de un país fallido sin recursos, sin músculo diplomático» después de dos meses del «asesinato, no desaparición» de su tía, sin que ninguna autoridad española hubiera viajado a la isla. Por todo ello, exigieron «los recursos necesarios» para encontrar «a esa maravillosa persona que seguro descansa cerca del hotel, en un lodazal, bajo piedras o en un vertedero, sin que nadie mueva un dedo».



