Es un asunto de responsabilidad cívica.
En el Metro de Madrid existe una norma tácita que muchos viajeros valoran y exigen: la música es un privilegio para quien la escucha. Cada vez más, el Metro está convirtiendo esto en una norma de civismo, a través de campañas que indican que la música, los audios y los vídeos deben ser escuchados con auriculares y a un volumen moderado, dejando de lado el uso de altavoces. La compañía recuerda esto en sus campañas de convivencia y en las pantallas interiores, donde combinan mensajes como “hablar en voz baja por teléfono” o “escuchar música con auriculares” con otros consejos clásicos, como dejar salir a los pasajeros antes de entrar, no bloquear las puertas, o no apoyarse en las barras con todo el cuerpo para que otros puedan sostenerse.
El reglamento de viajeros no menciona específicamente la música o los audios de WhatsApp, pero sí prohíbe de manera general las “conductas molestas” y el uso de dispositivos que reproduzcan sonidos que puedan resultar incómodos para los demás, criterio que aplica el Metro tanto a los que reproducen vídeos en sus móviles a alto volumen como a los artistas que suben al vagón a tocar sin permiso.
Ruido a hora punta en el Metro de Madrid

Las quejas de los usuarios coinciden con el mensaje del Metro. Lo que más incomoda, según encuestas y cartas de lectores, son los móviles con altavoz y las conversaciones ruidosas. Muchos usuarios describen el metro como un “espacio compartido” donde debería prevalecer un cierto nivel de silencio, especialmente en las horas más congestionadas o al final del día, y piden reglas más concretas o incluso vagones silenciosos, similares a los de algunos trenes de larga distancia.
Por el momento, en Madrid la estrategia no implica sancionar a quienes hablan por teléfono o reproducen audios sin auriculares, sino promover un ambiente de civismo: utilizar auriculares si se desea escuchar música o vídeos, moderar el tono de voz en las llamadas, evitar el uso de altavoces y recordar que, dentro de un vagón cerrado, cada sonido se amplifica. La norma es sencilla y resume bien el espíritu de estas campañas, donde también se indica cómo llevar correctamente mochilas o bultos, que deben estar en los pies o delante, pero nunca en la espalda.



