«Es una nueva prueba, similar al Metro Ligero o al Bus Rápido»
Una extensión del metro que resultaría en una conexión y movilidad más deficientes para algunos viajeros puede parecer ilógica, pero esta es la realidad a la que podrían enfrentarse los residentes de los barrios de Sanchinarro, Pinar de Chamartín y Virgen del Cortijo si se hace realidad una de las propuestas de la Comunidad de Madrid para cambiar la ruta de la línea 1 hacia el norte.
Aunque existen cinco alternativas, la opción más favorable según el estudio informativo es la que resultaría en la pérdida de conexión con la línea 1 en las estaciones de Pinar de Chamartín y Bambú, donde dejarían de detenerse los trenes de la línea azul.
Por lo tanto, los vecinos de las áreas afectadas solo estarían conectados con el centro de la ciudad a través de la línea 4, que los llevaría a Chamartín. Una vez allí, tendrían que hacer trasbordo.
En cambio, los residentes del nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte tendrán tres nuevas estaciones: Fuencarral Norte, Fuencarral Sur y Centro de Negocios.
Los barrios afectados se movilizan
Como protesta ante este cambio, cientos de personas de los tres barrios afectados se reunieron el pasado jueves 26 de marzo en la calle Arturo Soria, cerca del metro de Pinar de Chamartín, bajo el lema «¡La línea 1 se queda!».
En el comunicado emitido por las asociaciones vecinales que convocaron la concentración se mencionaron los problemas que esto generaría en su día a día: «Se elimina el metro directo al centro. Se obliga a realizar trasbordo en Chamartín. Mayor tiempo de viaje y más congestión. Dificultades adicionales para personas mayores y con movilidad reducida».
En la página de la asociación vecinal de Sanchinarro resumieron su participación en la protesta de la siguiente manera: «Acudimos a defender nuestra conexión, ya hemos tenido suficiente con un Metro Ligero que fue un experimento en el barrio, así como con el Bus Rapid 1, otro experimento más».
Hasta el 9 de abril se pueden presentar alegaciones
A pesar de que el gobierno regional manifiesta mantener «su compromiso de diálogo con los vecinos», los posibles afectados ya están trabajando en la recopilación de alegaciones para presentarlas antes del 9 de abril de 2026, fecha límite para este trámite.
Para facilitar el proceso, se ha habilitado un QR –disponible en los perfiles de Instagram de las respectivas asociaciones vecinales– que contiene «un extenso documento de alegaciones fundamentado en datos oficiales verificables», además de las instrucciones para su presentación.
Además, aunque esta controversia sea la opción más favorable hasta ahora, será en el proceso de información pública donde se determinará a través de los informes recopilados su viabilidad.



