Estados Unidos aligera el embargo sobre Cuba y permite la entrada de un barco petrolero ruso.
Estados Unidos ha autorizado a un barco petrolero ruso, transportando crudo, a dirigirse hacia Cuba, tras meses de un estricto bloqueo que ha sumido a la isla en una crisis energética. La aprobación del Gobierno de Donald Trump representa una relajación del aislamiento petrolero que Washington ha impuesto a La Habana, según reporta el diario The New York Times este domingo.
El buque Anatoly Kolodkin, que partió del puerto ruso de Primorsk con más de 700.000 barriles de crudo, ha llegado a la isla en la mañana de este lunes con el permiso de la Guardia Costera de Estados Unidos, según ha informado la agencia de noticias Interfax, citando al Ministerio de Transporte ruso.
“En este momento, el barco está a la espera de descargar en el puerto de Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana”, señala el comunicado.
La llegada del barco representa un alivio considerable para el país en medio de la escasez de combustible que enfrenta Cuba desde hace meses, lo que ha llevado a apagones y racionamiento de carburantes. Esta crisis energética ha causado graves problemas en hospitales y ha restringido la movilidad dentro de la isla. El país está al borde del colapso económico y en medio de una crisis humanitaria por la falta de todo tipo de productos.
La aprobación por parte de Estados Unidos marca un cambio de estrategia tras la presión económica ejercida con la esperanza de un cambio de liderazgo en la isla. Las políticas de Trump están transformando el sistema de alianzas del orden mundial, pero la llegada de un barco ruso a Cuba ilustra que la isla aún mantiene lazos con su aliado tradicional en Moscú.
La llegada de 700.000 barriles de crudo al país significará un importante soporte para la isla que sufre las restricciones de Washington. Se anticipa que esta cantidad de petróleo ayude a alimentar las centrales eléctricas de la isla durante al menos una semana.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha indicado que el país lleva tres meses sin recibir importaciones de petróleo. La Administración de Trump ha mantenido un bloqueo sobre todos los envíos de petróleo a Cuba, como parte de su estrategia de presión sobre La Habana, intensificada tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, en enero pasado.
La noticia divulgada por The New York Times menciona como fuente a un funcionario estadounidense y destaca que, hasta ahora, no se entiende claramente por qué motivos Washington permitió el paso del cargamento. Rusia había anunciado hace semanas que estaba considerando enviar crudo a Cuba por razones humanitarias, aunque dicha decisión representaba un desafío a Washington.
Las autoridades cubanas han tomado algunos pasos para colaborar con Estados Unidos, como permitir la llegada de carburantes a la embajada estadounidense, después de haber amenazado con aislar la instalación a causa del casi total bloqueo impuesto por Washington.
El aislamiento energético de Estados Unidos hacia Cuba ha llevado al racionamiento de gasolina y ha intensificado una crisis energética que se traduce en múltiples cortes de electricidad en toda la nación insular caribeña.
Cuba ha sufrido apagones durante años, pero estos se han intensificado en las últimas semanas tras el bloqueo impuesto por el inquilino de la Casa Blanca. El pasado viernes afirmó desde Miami que, tras la caída de Venezuela y el ataque a Irán, “Cuba será la siguiente”.
Mientras tanto, Washington ha levantado temporalmente las sanciones a Rusia para facilitar el flujo de crudo y evitar una crisis energética debido al bloqueo que Irán mantiene sobre el estrecho de Ormuz. Las autoridades estadounidenses han flexibilizado las restricciones para que Moscú pueda comercializar todo el crudo que ya tiene embarcado en buques.
En cualquier caso, el interés de la Administración Trump por provocar un cambio de régimen en Cuba es claro. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró el pasado viernes que la Casa Blanca busca nuevos líderes en Cuba. “La economía cubana necesita cambiar, y su economía no podrá cambiar a menos que su sistema de gobierno lo haga”, señaló.



