Estados Unidos proporcionó a México datos que facilitaron la localización del escondite de El Mencho.
El Gobierno de México obtuvo información precisa de agencias de Estados Unidos para ejecutar el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien fue abatido este fin de semana, según lo ha reconocido la Administración de Claudia Sheinbaum. Este lunes, el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, aclaró que la información proveniente de Washington facilitó localizar exactamente al jefe criminal en Tapalpa, Jalisco. Trevilla indicó que estos datos se complementaron con el seguimiento que las autoridades mexicanas habían llevado a cabo sobre Oseguera, lo que permitió conocer la composición de su entorno más cercano, desde su seguridad personal hasta sus relaciones amorosas. De hecho, el seguimiento a una pareja del Mencho fue fundamental para dar el golpe.
La aclaración sobre el grado de intervención de Estados Unidos es relevante en un contexto de fuertes advertencias de la Administración de Donald Trump a su contraparte mexicana en materia de seguridad y enfrentamientos contra el narcotráfico. Mientras el presidente republicano amenaza con acciones militares que podrían poner en riesgo la soberanía de México y presiona para que Sheinbaum acepte la intervención directa de agencias de EE.UU., la presidenta mexicana insiste en que la única colaboración viable es mediante el intercambio de información e inteligencia. Sheinbaum reafirmó esta postura este lunes, cuando las corporaciones de seguridad mexicanas salieron a defender los logros de la operación. “Se demostró la fortaleza del Estado mexicano. No hay duda de eso”, afirmó el general Trevilla, conteniendo las lágrimas tras reportar la muerte de 25 militares en el enfrentamiento.
Mientras Sheinbaum y su Gabinete de Seguridad ofrecían detalles sobre el operativo en una conferencia en Palacio Nacional, Trump concedió una entrevista a Fox News, donde, a pesar de la relevancia del golpe contra el CJNG, subrayó que “México debe incrementar sus esfuerzos contra los carteles y las drogas”. La presidenta ha reconocido el apoyo de Washington, pero lo ha enmarcado en un mero intercambio de inteligencia. “En este caso, hubo información proporcionada por el Gobierno de Estados Unidos, pero la operación completa, desde su planeación, es responsabilidad de las fuerzas federales, en este caso, de la Secretaría de la Defensa Nacional”, ha enfatizado. El general Trevilla ha mencionado que se trabajó en conjunto con “diversas autoridades” de EE.UU., sin especificar cuáles. “La localización inicial del área [donde se encontraba Oseguera] fue obtenida con personal de inteligencia militar; había otros datos que nos fueron proporcionados por las autoridades de Estados Unidos, a quienes reconocemos su labor”, agregó.
Trevilla ha indicado que la colaboración bilateral “ya tiene mucho tiempo en curso”. “En esta Administración, la relación con el Comando Norte se ha fortalecido considerablemente; ha habido un intercambio de información y datos. Es un flujo de información muy importante, y así es como llegamos a este caso específico”, ha mencionado. La narración del operativo, detallada por el mismo secretario de la Defensa, permite comprender los términos de la cooperación con Washington. Según Trevilla, hubo dos momentos clave: el mapeo del círculo íntimo del Mencho y la localización exacta del líder del cartel jaliscienses. “Todo lo relacionado con la pareja sentimental, sus colaboradores y círculo cercano provino de nuestra inteligencia. Hubo mucha información adicional brindada por Estados Unidos. Todo eso, integrado y bien organizado, permitió lograr la localización exacta”, ha detallado.
El cerco al Mencho, de 59 años, comenzó el pasado viernes, 20 de febrero, cuando una de sus parejas lo visitó en “una instalación” de cabañas en el poblado de Tapalpa. El Ejército estableció este evento al dar seguimiento a un individuo que llevó a esta persona al lugar donde se encontraba Oseguera. Trevilla ha narrado que la pareja del líder criminal se retiró el 21 de febrero, sábado. “Se obtuvo información de que el Mencho permanecía en ese lugar. Él se quedó allí con su círculo de seguridad”, ha indicado el general. Al aguardar una segunda confirmación sobre el paradero de Oseguera, que llegaría más tarde, se empezó a conformar el comando que daría el ataque, compuesto por elementos de élite del Ejército y la Guardia Nacional, así como una fuerza aeromóvil de seis helicópteros.
“Durante la noche se confirmó la presencia del Mencho”, ha comentado Trevilla. “Una vez corroborada, el 22 de febrero, la fuerza terrestre se trasladó al lugar donde él se encontraba para ejecutar la detención”, añadió. El resto fue caótico. El secretario de la Defensa ha contado que la reacción de los guardias de Oseguera fue extremadamente agresiva, lo que obligó a los elementos militares a responder con fuego. El Mencho y un grupo de sus pistoleros huyeron e intentaron ocultarse en una zona boscosa, pero allí fueron alcanzados por los disparos. Oseguera resultó herido y falleció mientras era trasladado a Ciudad de México para recibir atención. El Gobierno de Sheinbaum ha asegurado que la Fiscalía ya confirmó su identidad. Era él.



