Estados Unidos revela un plan de paz de 15 estrategias y organiza el envío de 3,000 tropas de élite al Golfo | Internacional


El Gobierno de EE. UU. continúa mostrando señales encontradas sobre la dirección de la guerra en Irán. Mientras presenta un plan de paz de quince puntos a Teherán a través de mediadores, el Departamento de Defensa planea desplegar cerca de 3.000 soldados de la 82 División Aerotransportada, una de las fuerzas de élite del ejército estadounidense, en Oriente Próximo. Según Donald Trump, Irán está deseoso de llegar a un acuerdo y ha ofrecido un “regalo” relacionado con el estrecho de Ormuz, que se encuentra bloqueado, así como el gas y el petróleo iraníes. “Es un premio que vale una cantidad enorme de dinero”, enfatizó.

El plan de paz incluye demandas similares a aquellas que Estados Unidos planteó en las negociaciones fallidas con Irán antes de la ofensiva lanzada junto a Israel el 28 de febrero: el compromiso de Teherán de no desarrollar armas nucleares y el cese del apoyo del régimen a grupos radicales islamistas en Oriente Próximo. A estas exigencias se suma la apertura del estrecho de Ormuz, de acuerdo con lo informado por altos cargos al periódico Wall Street Journal. A cambio, Irán recibiría una de sus principales demandas: el levantamiento de las sanciones que afectan su economía. Además, se le permitiría desarrollar un programa nuclear con fines civiles, bajo la supervisión de EE. UU.

Hasta ahora, no está claro cuál será la respuesta de Irán, que desde que Trump reveló el lunes la existencia de contactos entre los adversarios ha minimizado la importancia de estos acuerdos. Los nuevos líderes iraníes, provenientes de la línea dura del régimen, afirman que a sus demandas anteriores suman el pago de reparaciones por los daños ocasionados durante las semanas de ataques. Según el Wall Street Journal, los países mediadores esperan una reunión entre las dos partes para este jueves.

Trump no hizo mención a esta propuesta en su única aparición pública el martes, durante la ceremonia de jura de su nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, en el Despacho Oval. Sin embargo, mostró entusiasmo por las perspectivas de un acuerdo, insistiendo en que Teherán está ansioso por llegar a un pacto y hablando de un misterioso “regalo” enviado por Irán. “Nos han dado un regalo y este llegó hoy. Es un regalo muy grande, que vale una cantidad enorme de dinero”, afirmó el republicano. “No tiene que ver con lo nuclear, está relacionado con el gas y el petróleo, y es una acción muy bonita lo que han hecho”.

“Estamos en negociaciones ahora mismo”, insistió Trump, aunque Irán ha mostrado un entusiasmo mucho menor en sus comentarios públicos sobre los contactos.

El estadounidense sostiene, por el contrario, que ya se han alcanzado acuerdos sobre varios puntos. Asegura que Irán se ha comprometido a no intentar hacerse con armas nucleares. Asimismo, este martes reveló que en los contactos participan más altos cargos, de un nivel mucho más elevado del que se había mencionado previamente. Además de sus enviados habituales, su amigo personal Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner, también están involucrados “Marco (Rubio, el secretario de Estado), J.D (Vance, el vicepresidente). La otra parte quiere cerrar un acuerdo. Y quién no querría, si fueras ellos”.

Varios países —Turquía, Egipto y Pakistán, uno de los pocos en el Indo-Pacífico con buenas relaciones tanto con Washington como con Teherán— están intentando acercar posiciones entre los dos adversarios. El jefe del Estado Mayor paquistaní, Asim Munir, conversó con Trump este domingo. A su vez, el primer ministro del país, Shehbaz Sharif, habló con el presidente iraní, Masud Pezeshkián, el lunes. El primer ministro indio, Narendra Modi, reveló que conversó con Trump sobre la situación en el Golfo este martes. El presidente estadounidense compartió en redes sociales un mensaje de Sharif en el que ofrecía a su país como sede “para facilitar conversaciones significativas y concluyentes para un acuerdo exhaustivo” que ponga fin al conflicto.

Según Trump, lo que ocurre en la guerra, con la eliminación en los bombardeos de parte de los líderes iraníes, equivale a un “cambio de régimen”. “Los actuales líderes son muy diferentes de aquellos que había al comienzo de esto, y que causaron todos esos problemas”, declaró. El cambio de régimen era uno de los objetivos que Trump indicó buscar desde el principio de la ofensiva, aunque esa meta fue retirada de la lista oficial poco después.

Washington, según el digital Politico, está considerando al presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bager Qalibaf, como posible nuevo líder del país, con la esperanza de hallar finalmente una figura que pueda desempeñar en la República Islámica un papel similar al que ha asumido Delcy Rodríguez en Venezuela: un representante del régimen que acepte las condiciones de EE. UU. a cambio de ocupar el poder, dejando intactas el resto de las estructuras de mando.

Mientras Trump se muestra optimista y casi entusiasmado por el avance de estos contactos cuya existencia reveló el lunes, el Pentágono acelera el envío de refuerzos, según han reportado dos altos cargos. La orden oficial de movilización se emitirá en las próximas horas, según publica The Wall Street Journal.

Estos refuerzos de combate provienen de la brigada Fuerza de Respuesta Inmediata, que puede ser desplegada en cualquier parte del mundo en menos de 18 horas.

No está claro cuándo llegarán estos soldados para unirse a la gran flota que EE. UU. ya mantiene en el golfo Pérsico, en medio de conjeturas de que Donald Trump podría decidir intensificar la guerra y desplegar soldados en territorio iraní. La 82 División Aerotransportada tiene su base en Fort Bragg, Carolina del Norte.

Este viernes se anticipa la llegada a la zona bajo responsabilidad del Comando Central (encargado de las operaciones estadounidenses en Oriente Próximo) de un grupo de buques anfibios de asalto, liderados por el USS Boxer, que llegarían al golfo Pérsico un par de días después. A bordo de este contingente viajan cerca de 2.500 soldados de la 31 Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina. Además, han recibido órdenes de movilización el grupo anfibio liderado por el USS Tripoli, con base en San Diego, y otros 2.500 soldados de la 11 Unidad Expedicionaria de Marines.

Los altos funcionarios aclaran que la Administración no ha tomado la decisión de desplegar tropas en territorio iraní, pero la presencia de estos soldados abre opciones al presidente Donald Trump si decide llevar la guerra al suelo del país adversario.

Una de las posibilidades que podrían considerarse es la toma de la estratégica isla iraní de Jarg, un importante centro petrolero, situado a aproximadamente 700 kilómetros al norte del estrecho de Ormuz. Sin embargo, diversos expertos advierten sobre el riesgo de exponer a los soldados estadounidenses a ataques desde el territorio continental iraní contra una superficie que alberga enormes almacenes de crudo y otros materiales explosivos.

La movilización se hace pública un día después de que Trump anunciara el aplazamiento de su amenaza de atacar las plantas eléctricas iraníes si Teherán no abría de inmediato el estrecho de Ormuz. El ultimátum original otorgaba 48 horas a Irán para desbloquear el pasaje marítimo, plazo que se vencía el lunes. Tras la prórroga, el nuevo plazo concluirá este viernes.

El presidente estadounidense decidió extender el plazo en cinco días para dar tiempo a los incipientes contactos diplomáticos entre su país e Irán, los cuales son aún muy preliminares y se desarrollan a través de países mediadores, especialmente Turquía y Pakistán. Islamabad se ha ofrecido para acoger negociaciones entre ambos países adversarios. Según el digital Axios, Washington y un grupo de países mediadores están considerando la posibilidad de mantener conversaciones de alto nivel con Teherán.

Hasta el momento, Irán ha moderado las expectativas sobre el éxito de esta vía. Su nombramiento como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Mohamad Bager Zolqadr también envía un mensaje en sentido contrario: Zolqadr es un excomandante de la Guardia Revolucionaria, con un enfoque ultraconservador dentro del ala más dura de la República Islámica. Reemplaza en el cargo a Alí Lariyaní, muerto en los bombardeos, al frente de este órgano responsable de definir las políticas nucleares, de defensa y exteriores de Irán.

La 82 División Aerotransportada es una de las insignias en las fuerzas de élite estadounidenses. Establecida en 1917, participó en la Primera Guerra Mundial en Francia y estuvo presente con 12.000 paracaidistas en el Desembarco de Normandía en 1944. En 2021 fue responsable de llevar a cabo la operación de evacuación de Kabul tras la caída de la capital afgana a manos de los talibanes.

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