Estamos en la necesidad de reducir los precios


El sector textil enfrenta su octubre más complicado debido a la escasa venta de ropa de otoño, una tendencia que se vuelve cada vez más común por el buen clima. Según la patronal del sector, Acotex, «esto representa un problema enorme porque desde la pandemia no hemos podido recuperarnos y seguimos muy por debajo de los niveles de 2019».

Como resultado, muchos pequeños comercios están optando por implementar rebajas agresivas para adaptarse a esta situación. Sin embargo, Eduardo Zamácola, presidente de la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos de la Comunidad de Madrid (Acotex), ha señalado a OKDIARIO que «esta práctica no se recomienda» y argumenta que «unas rebajas tan drásticas son una auténtica barbaridad cuando ni siquiera ha iniciado la temporada. Bajar el precio es la peor solución, pero es necesario hacer frente a nóminas y alquileres».

Por otro lado, el sector textil atribuye estos problemas a la elevada presión fiscal impuesta por el Gobierno de Sánchez. «Es inviable sobrevivir así con un incremento de costes cada vez mayor. Lo que estamos enfrentando es una muerte lenta y anunciada», ha manifestado Zamácola.

«Está habiendo un aumento constante en los cierres de comercios. Y lo único que vemos es incremento de costes, incremento de tasas, y aumento de tributos e impuestos», ha asegurado.

Modificar la estrategia del sector textil

Dado que los productos otoñales no se están vendiendo en octubre, muchos comerciantes tendrán que modificar su estrategia y esperar para realizar el cambio de temporada, al menos, un mes más.

«Aquellos que continúan con la estrategia de ‘abastecerse en julio y agosto para la campaña de invierno’, deberán replantear su enfoque», ha advertido.

Una disminución anual de ventas del 1,8%

Esta falta de ventas en el sector textil ya refleja una caída del 1,8% anual, afectando principalmente a los pequeños comercios, que no pueden hacer frente a esta problemática como sí lo hacen los grandes almacenes. Además, en septiembre también se observó un descenso en las ventas del 1,7%.

«Hemos comprendido que en septiembre y octubre no hace frío, por lo que se debe vender ropa más ligera y de colores menos vivos que en verano. Eso es lo que hacen los grandes almacenes porque, a diferencia de los pequeños comercios, ellos pueden adaptar su campaña a las condiciones climáticas», ha declarado.

Asimismo, este declive ha sido evidente durante los últimos meses.

En particular, las rebajas de verano de 2025 están siendo recordadas como las peores, ya que en julio, a pesar de ser unas de las más agresivas, se registró una caída de ventas del 2,2%. En agosto, la subida fue apenas del 0,2%, y en agosto solo del 1,5%, lo que refleja un aumento de ventas irrisorio y que queda muy por debajo de los datos de años anteriores en las mismas fechas.

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