Exteriores destituye al embajador nicaragüense en Madrid como respuesta a la expulsión del diplomático español.


Las relaciones entre el Gobierno de España y la dictadura nicaragüense están atravesando una nueva fase de tensión. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha decidido expulsar al embajador nicaragüense en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, así como a otro diplomático de la embajada de Nicaragua, en respuesta a la expulsión del embajador español en Managua, Sergio Farré Salvá, y del ministro consejero Miguel Mahiques Núñez, que el régimen de Daniel Ortega ordenó el domingo pasado. “España decidió ayer ordenar la expulsión del Embajador de Nicaragua en España y de otro diplomático acreditado en la Embajada de Nicaragua en Madrid en aplicación en estricta reciprocidad ante la injusta expulsión del embajador y la segunda jefatura de España en Nicaragua”, han declarado fuentes del departamento que dirige José Manuel Albares. “El Gobierno de España seguirá trabajando por mantener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua”, añadieron dichas fuentes.

Sergio Farré se había incorporado a la Embajada española en Managua en diciembre del año pasado, por lo que llevaba menos de dos meses en su puesto. El Gobierno nicaragüense no ha ofrecido una explicación oficial sobre las razones de su expulsión. Tanto el embajador español como su número dos ya se dirigen a Madrid.

Esta no es la primera crisis diplomática entre España y Nicaragua. En agosto de 2021, Exteriores llamó a consultas a la embajadora de aquel entonces en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, después de una nota del Ministerio de Relaciones Exteriores nicaragüense que acusaba al Gobierno español de “injerencia en asuntos internos” y lanzaba graves acusaciones, mezclando la guerra sucia contra ETA con la respuesta al desafío independentista en Cataluña. Cuando la embajadora intentó regresar a su cargo en marzo de 2022, el Gobierno de Ortega no lo permitió, lo que llevó a que se solicitara la salida del embajador nicaragüense en Madrid.

El régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo se encuentra cada vez más aislado a nivel internacional, especialmente tras la captura del presidente de facto de Venezuela, Nicolás Maduro, y el cambio político promovido por su sucesora, Delcy Rodríguez. En los últimos años, ha expulsado a varios embajadores, como el de Brasil en 2024, así como a los de la Unión Europea, Colombia y la Santa Sede en 2022; además de haber negado el plácet al embajador de Estados Unidos en septiembre de ese mismo año. También ha obligado a abandonar el país a numerosos organismos internacionales, desde la Organización de Estados Americanos (OEA) hasta la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, pasando por la FAO y el Comité Internacional de la Cruz Roja, entre otros.

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