Fallece el diseñador Giorgio Armani a los 91 años | ICON


El icónico diseñador de moda Giorgio Armani falleció este miércoles 4 de septiembre a la edad de 91 años, según lo informado por un comunicado del Armani Group, la empresa que él fundó. En el comunicado, el equipo de Armani señala que «Il Signor Armani […] murió de manera pacífica, rodeado de sus seres queridos”, continuando con su trabajo hasta sus últimos días y manteniéndose involucrado en los proyectos presentes y futuros de su marca.

La última aparición de Armani en una portada fue precisamente el sábado pasado: posaba en pantalón corto, en el jardín de su hogar, sosteniendo un libro para HTSI, el suplemento del periódico económico The Financial Times. Con una media sonrisa y vistiendo una de sus eternas camisetas azul marino, el creador comentaba sobre su ausencia en sus últimos tres desfiles, debido a problemas de salud: “Todo se realizó bajo mi supervisión, a través de videoconferencias. Mi gran debilidad es que lo quiero controlar todo”, le compartió a Alexander Fury. Este mes tenía planeado participar en las celebraciones de sus 50 años en la industria de la moda, con una exposición en la Pinacoteca di Brera en Milán.

El diseñador será recordado como una leyenda de la moda: un trabajador incansable, un esteta fiel a sus principios y fundador de una firma multimillonaria basada en elegancia atemporal, un cierto aire andrógino y ecos orientales. Armani fue el primer diseñador italiano en triunfar en la industria de Hollywood, vestido a las grandes estrellas y dejando imágenes imborrables, desde Richard Gere en American Gigolo —donde demostró que sus chaquetas desestructuradas podían ser más sexis que un calzón— hasta George Clooney luciendo un elegante esmoquin en cualquier alfombra roja, así como en la famosa película Los intocables de Eliot Ness.

Armani fue uno de los primeros diseñadores en dominar el lucrativo pero a menudo complicado mundo de las licencias, que había dejado fuera de juego a grandes creadores antes que él. Manejó con destreza la diversificación de su marca, que inicialmente se centraba en el alto prêt à porter para ambos sexos, pero que hoy en día produce relojes, muebles, esquíes e incluso lujosas flores y bombones. Sin olvidar sus hoteles, restaurantes y exitosos perfumes. En 2024, la empresa generó más de 2.300 millones de euros (un cinco por ciento menos que el año anterior, en medio de la crisis del sector de lujo; los beneficios se redujeron en un 24%).

La historia de Armani ilustra el importante fenómeno industrial que se vivió en la moda en Italia durante el último tercio del siglo XX, y el poder que tuvieron sus figuras principales. El diseñador fue uno de los pioneros que establecieron el Made in Italy, una etiqueta que aún se considera un símbolo de calidad en la manufactura textil para la industria del lujo a nivel internacional. Aún hoy, en plena época de consolidación, la empresa Giorgio Armani sigue siendo una de las grandes marcas italianas que permanece independiente. Esta situación, ahora que el fundador ha fallecido, podría cambiar.

Giorgio Armani fotografiado en su palazzo de Milán en 2017 para la portada del primer número de ICON Design.

Nacido el 11 de julio de 1934 en Piacenza, en plena Italia mussoliniana, Armani fue el menor de tres hermanos en una familia de clase media. Desde joven, se sintió fascinado por la elegancia de las estrellas de cine de Hollywood y, al fundar su propia marca de moda en 1975, Cary Grant influyó tanto en sus propuestas para hombres como para mujeres. Su look clásico, cómodo y poderoso, fue perfecto para una nueva generación en los años ochenta, que se construyó sobre los valores del éxito y la riqueza.

Él mismo nunca se consideró un excéntrico creador en su torre de marfil, sino un trabajador eficiente rodeado de un orden meticuloso, enfocado en vestir a las personas para la vida cotidiana. Su propio uniforme estaba diseñado para no distraer de su mensaje, aunque ha evolucionado con el tiempo desde la acumulación de «jerséis azules, chaquetas azules y pantalones grises» que confesó tener ante la cámara de Martin Scorsese en Made in Milan, el mini documental que el cineasta realizó sobre el diseñador en 1990, hasta el estilo más deportivo que adoptó recientemente. “Mi prenda favorita es la camiseta azul. Se alinea con mi personalidad, pragmática y nada exhibicionista. Una especie de uniforme que no distrae, que concentra la atención de los demás en mis gestos y palabras”, comentó a ICON en 2019.

Giorgio Armani fotografiado en su casa en 1982.

La herencia creativa de Armani, un hombre capaz de distinguir entre innumerables tonos de gris, pardo y beis, así como de renovar temporada tras temporada su efectiva campaña publicitaria en blanco y negro, ha sido inspiradora para muchos diseñadores en años recientes y ha resurgido como el código de un nuevo concepto de elegancia. Su visión de una italianidad más milanesa que costumbrista ha demostrado ser universal. Precisamente el fin de semana pasado se lanzó un archivo digital que recopila prendas e imágenes históricas de su casa.

“En esta empresa siempre nos hemos sentido como una familia. Hoy, con profunda emoción, sentimos el vacío que deja el hombre que fundó y alimentó esta familia con su visión, pasión y dedicación”. De esta forma, sus empleados y familiares reconocen el valor de un diseñador y empresario que fundó una marca con 50 años de historia, fundamental para definir el estilo y la evolución de la moda italiana y global durante el último medio siglo.

La intención de Armani era establecer una transición ordenada bajo la dirección de su inseparable mano derecha, el diseñador Leo Dell’Orco, junto a sus más estrechos colaboradores y familiares. Un cambio abrupto tendría repercusiones significativas.

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