Fallece la etóloga británica Jane Goodall a los 91 años | Medio Ambiente y Cambio Climático


La etóloga y primatóloga británica Jane Goodall ha fallecido este miércoles a los 91 años por causas naturales, según ha comunicado en sus redes sociales el instituto que lleva su nombre y que fundó en 1977 para promover la protección de los ecosistemas y la biodiversidad. Mensajera de la Paz de las Naciones Unidas, Goodall se destacó por sus métodos innovadores y sus fascinantes descubrimientos sobre la conducta de los chimpancés salvajes en Gombe (Tanzania). En el momento de su muerte, se encontraba en California como parte de su gira de conferencias por Estados Unidos.

Nacida en Londres, creció en la posguerra en la casa familiar de Bournemouth, en el sur de Inglaterra. A los 23 años comenzó a hacer realidad su sueño viajando a Kenia, donde trabajó con el famoso antropólogo Louis Leakey, quien la envió en 1960 a Gombe (Tanzania) con la arriesgada misión de investigar por primera vez a los chimpancés salvajes de la región. Los resultados de sus investigaciones de campo impactaron a la comunidad científica y cautivaron al mundo entero a través de documentales de National Geographic, entre otros. Su trabajo iluminó el hasta entonces desconocido mundo de los chimpancés, revelando su conducta instrumental y su estructura social.

Ella misma relataba que tenía cuatro años cuando llegó de vacaciones con su madre a Bournemouth, donde pasaría varios años. Era una gran finca con vacas, cerdos y caballos, todos juntos. En ese momento, la pequeña Goodall se obsesionó con averiguar cómo era posible que un huevo saliera de una gallina, así que se escondió en uno de los seis gallineros de la casa y esperó. Pasó cuatro horas en cuclillas hasta que vio a la gallina marrón levantar levemente las alas y dejar caer un huevo blanco sobre la paja. Ese fue, según la etóloga, el origen de su curiosidad investigativa.

“Puedes tener empatía y ser objetivo al mismo tiempo”, advirtió en su última entrevista con este diario, concedida en mayo. “Recuerdo que una vez una cría se rompió el brazo, así que cada vez que su madre se movía, el bebé lloraba. Su madre la sostenía con más fuerza, y le dolía aún más. Yo estaba llorando. Pero si lees mis notas, registran al pie de la letra cada minuto. Puedes tener empatía y observar de manera objetiva”, explicaba la primatóloga, quien publicó una treintena de libros y llevó a cabo más de 20 producciones televisivas. El documental biográfico El viaje de Jane, de Lorenz Knauer, fue preseleccionado para los Oscar en 2012.

[Noticia de última hora. Habrá actualización en breve]

Start typing and press Enter to search